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27/11/2020 14:19 CET | Actualizado 27/11/2020 14:19 CET

¿Recuperar la economía? Antes debemos acabar con el virus

Los indicadores bailan al son de los contagios.

MarioGuti via Getty Images

Esta misma semana, la Fundación de las Cajas de Ahorros, más conocida por su acrónimo FUNCAS, avisaba sobre la posibilidad de que la economía española, al igual que en trimestres pasados, cerrase el año con nuevas contracciones en su producto interior bruto (PIB). El recrudecimiento de los contagios, así como las nuevas restricciones a la actividad económica para combatir el virus, están provocando un nuevo hundimiento de la actividad económica en el país. Todo ello, a solo unas semanas de acabar el año, y de dar comienzo a la campaña de Navidad más necesaria de la historia.

En este sentido, la posibilidad de que la economía española volviese a sufrir una contracción en su PIB, pese a todo, estaba ya contemplada por los economistas. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la economía española se mostraba como la economía más potencialmente afectada, de darse un nuevo escenario en el que los rebrotes obligasen a paralizar forzosamente la economía. Y es que, atendiendo a la contribución de los diversos sectores en el PIB, al estado del tejido productivo en el país, así como otra serie de factores como la deuda pública, el desempleo o el déficit, la situación para España ya, a priori, era bastante delicada.

Asimismo, las declaraciones que hacía el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras la publicación de la actualización del informe WEO y donde se recogen las perspectivas para la economía mundial en el próximo ejercicio, tampoco esclarecían el escenario previsto para los próximos meses. Es más, dicho informe recoge, de igual manera que lo hacía la OCDE, escenarios en los que, debido a la incapacidad de controlar el comportamiento de la pandemia y su evolución, la economía podría presentar un comportamiento peor de lo esperado. Pues, en un escenario en el que la incertidumbre es la única certidumbre, realizar un pronóstico se vuelve, en ocasiones, una misión imposible.

La dependencia de los fondos europeos nos deja en peor posición que nuestras economías homólogas

Basándonos en datos más objetivos, los últimos indicadores que conocemos al respecto no reflejan más luces que las que reflejan las opiniones expresadas previamente por los organismos multilaterales. En lo que respecta a la recuperación de la economía española, la gráfica que recoge la evolución de esta sorprende por ese nuevo descuelgue respecto a la recuperación que ya comienzan a mostrar otros países europeos. En este sentido, el peor comportamiento de la economía española, en adición a un fondo de maniobra tan escaso que nos ha llevado a depender íntegramente de los fondos europeos, nos deja en peor posición que nuestras economías homólogas. 

Así pues, indicadores como el indicador compuesto de la OCDE siguen arrojando más pesimismo sobre el comportamiento futuro de nuestra economía. Este indicador trata de identificar señales adelantadas acerca de la posible evolución de la economía. Es decir, basándose en una serie de variables, el indicador compuesto trata de adelantar qué va a pasar en esa economía en los próximos 6-9 meses. Si miramos su evolución, y observando que el indicador, que mostraba su tercer descenso mensual consecutivo rozaba mínimos el mes pasado, podemos observar cómo las expectativas que se ofrecen, a la luz de lo que muestran dichos datos, no llaman al optimismo.

Hablamos de un gran porcentaje de nuestra economía que, pese a estar dispuesto, se muestra incapaz de recuperarse

Y es que, atendiendo a esa contribución de los distintos sectores a la economía española, nuestra economía presenta una elevada dependencia de sectores que, como el sector servicios, no puede funcionar a pleno rendimiento. La recuperación de sectores que requieren de un gran contacto social, como el sector turístico, se prevé para un futuro, ahora lejano. Esto, teniendo en cuenta que hablamos de que cerca del 25% de nuestro PIB, asumiendo la contribución indirecta y de servicios auxiliares, es dependiente de sectores como el turístico, nos sitúa en un escenario muy complicado. Pues, pese a la recuperación, hablamos de un gran porcentaje de nuestra economía que, pese a estar dispuesto, se muestra incapaz de recuperarse. 

Por esta razón, atendiendo a lo comentado, la recuperación pasará por, en primer lugar, controlar el virus, así como, en segundo lugar, la obtención de la vacuna. Pues, en un escenario como el actual, los indicadores solo demuestran que la recuperación de la economía española, en un escenario de convivencia con el virus, no es más que una utopía.