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17/03/2021 12:59 CET | Actualizado 17/03/2021 13:00 CET

Sanidad no ve necesario un seguimiento específico a los vacunados con AstraZeneca

Tampoco ve necesario tomar ninguna medida ni tratamiento preventivo.

EFE
Una sanitaria prepara una dosis de la vacuna de AstraZeneca

El Ministerio de Sanidad considera que “no se debe realizar ningún seguimiento específico” a las personas que hayan recibido la vacuna de AstraZeneca y añade que tampoco ve necesario tomar ninguna medida ni tratamiento preventivo.

Así consta en un texto publicado este miércoles por Sanidad donde responde a dieciséis “preguntas frecuentes” sobre la suspensión cautelar de la vacunación y los posibles efectos adversos o supuesto riesgo de trombosis tras las dudas suscitadas por el fármaco y registrarse en España un fallecimiento y dos casos de trombosis tras recibir la vacuna.

A la pregunta de si es preciso acudir a urgencias por dolor de cabeza tras la vacunación, Sanidad lo descarta ya que considera la cefalea “un síntoma frecuente” tras la inoculación si bien aclara que si el dolor de cabeza es “intenso y persistente, cambia significativamente al tumbarse o se asocia a alteraciones visuales u otros síntomas neurológicos, se recomienda consultar con el servicio médico de referencia”.

El uso de anticoagulantes o antiagregantes no está recomendado en absoluto en personas que no los utilizaban previamente

Respecto a si es conveniente tomar anticoagulantes si se ha recibido la vacuna en los últimos 14 días, Sanidad insiste en que “no es necesario tomar ninguna medida ni tratamiento preventivo” y recuerda que el “uso de anticoagulantes o antiagregantes no está recomendado en absoluto en personas que no los utilizaban previamente por una circunstancia o enfermedad previa a la vacunación”.

En relación a si una persona con factores de riesgo de trombosis tiene que tomar alguna medida de precaución, Sanidad lo descarta y explica que “no se ha identificado ningún factor que predisponga o contribuya a desarrollar este acontecimiento adverso”, por lo que no aconseja adoptar medidas esenciales.

También rechaza que se dejen de tomar anticonceptivos orales ya que no se han establecido como factores de riesgo.

A la pregunta de si en la segunda dosis se optará por una vacuna diferente, Sanidad dice que no está previsto utilizar vacunas de otro tipo para las personas en las que estaba programada la vacunación con AstraZeneca.

Recuerdan que la suspensión cautelar durará dos semanas mientras se evalúan los acontecimientos y cuando concluyan se informará respecto a la continuidad del programa de vacunación.

Sanidad quiere dejar claro que la vacuna es “eficaz y segura” y, como todos los medicamentos, puede desencadenar reacciones adversas y recuerda que en el momento que se decidió suspender temporalmente la vacunación se tenía conocimiento de 11 casos notificados de los más de seis millones de personas vacunadas con AstraZeneca en la Unión Europea, uno de ellos en España.

En el caso de España, los casos ya se elevan a tres tras notificar este miércoles Sanidad un fallecimiento por ictus isquémico y una trombosis venosa abdominal, ambos habían recibido la vacuna en los últimos 16 días.

  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Una persona duerme en una cama a unos pocos pasos de un cadáver, envuelto en bolsas protectoras y tendido en el piso de un centro de mayores, en Barcelona, el 19 de noviembre de 2020.
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    El cuerpo de un anciano víctima del coronavirus, descansa tapado con una sábana sobre una cama en un centro de mayores en Barcelona, el 13 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Con trajes de protección para evitar infecciones, dos trabajadores de una funeraria preparan el cuerpo de un anciano fallecido por COVID-19 antes de retirarlo de un centro de mayores, en Barcelona, el 13 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    El cuerpo de una persona muerta por Covid, cubierta en su cama de un asilo de Barcelona, el 13 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Con trajes de protección para evitar contagios, empleados funerarios sacan el cuerpo de una persona mayor fallecida a causa del coronavirus tras retirarlo de una residencia de ancianos, en Barcelona, el 13 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Dos empleados de una funeraria retiran el cuerpo de una víctima de COVID-19 de una residencia de ancianos, en Barcelona, el 19 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Empleados de una funeraria trasladan el cuerpo de un anciano fallecido por coronavirus en una camilla tras retirarlo de una residencia de mayores, en Barcelona, el 13 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Marina Gómez, empleada de una funeraria, maneja el cadávez de una víctima del coronavirus en la morgue de su empresa, Mémora, en Barcelona, el 16 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Una empleada de funeraria, tratando un cuerpo, el 17 de noviembre de 2020 en Barcelona. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Un trabajador de una funeraria prepara un féretro de una víctima del COVID-19 antes de su incineración, en un tanatorio de la empresa Mémora, en Girona, el 19 de noviembre de 2020. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Un empleado del crematorio recoge las cenizas de un fallecido por covid en el tatatorio de Mémora, Girona. 
  • Emilio Morenatti / ASSOCIATED PRESS
    Familiares de un fallecido por Covid. en el tanatorio Mémora de Girona, el 29 de noviembre de 2020.

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