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14/11/2021 10:36 CET | Actualizado 14/11/2021 10:36 CET

¿Solo hay espacio para una? Natasha Romanoff ya no está sola

Reconozcámonos las unas a las otras, abramos nuestros espacios, idolatremos a las mujeres que tenemos alrededor como idolatramos a los hombres.

Jay MaidmentJay Maidment
Natasha Romanoff (Scarlett Johansson) como la Viuda Negra (Black Widow).

Una forma de organización social en la que es dominante la mirada masculina genera una sociedad machista. Esta forma de organización social no solo genera desigualdad entre hombres y mujeres, genera también unas lógicas de competencia entre las mujeres, lógicas que llevan décadas arrastrándose. 

La mayor parte del contenido cultural con el que crece mi generación y las anteriores tiene una multitud de hombres y siempre solo una mujer, “La mujer”. Pensaba sobre esto cuando volvía a ver, después de muchos años, la película de “Los Vengadores”. Natasha es la única mujer del equipo. Ella como mujer no necesita poderes, no es una súper heroína, es una mujer preparada, muy formada, que destaca sobre las demás. Ellos son cuatro, Capitán América, Hulk, Iron Man y Thor. Diversos, distintos y cooperantes; ella sola, una nada más en un mundo de hombres.

Ellos, cuando miran, ven cuatro modelos de tíos, es cierto que todos comparten un patrón parecido pero siguen siendo cuatro, y cuando juegas en el colegio cada chico elige quien prefiere ser, quien se adapta más a su forma de ser, de entender las cosas, a su carácter o simplemente quien le genera mayor simpatía. 

Ellas, nosotras, no podemos hacer esta elección. Nosotras siempre vamos a ser una. Natasha. Me encanta Natasha, pero me hubiera gustado mucho más tener otras tres mujeres diversas para poder elegir en cuál de todas ellas me siento más identificada. Pero nos hemos pasado la infancia jugando a series y películas que te enseñaban que con una chica siempre era suficiente en la historia, desde Star Wars a Doraemon o a los Looney Tunes pasando por Los Pitufos, en donde una única Pitufina convivía con un mundo entero de pitufos chicos. A veces, como en las Tortugas Ninja, ni siquiera hubo una tortuga femenina en el grupo hasta que en 2019 se consideró que era el momento de añadirla. E incluso hoy, en 2021, tenemos éxitos internacionales como El juego del calamar en el que hay una sola chica por cada grupo, una por los buenos y otra por los malos. Así que cuando jugabas a esas series con frustración entendías que te tocaba ser esa única chica y lo eras pero no todas podíamos serlo, solo una. A la que todas envidiamos porque había sido ella la que había entrado en el mundo de los hombres.

Desde esa envidia que se produce cuando solo hay un hueco, la lupa que se pone a ese hueco es mucho mayor. Si eres la princesa Leia tienes que estar a la altura. Una altura representada por los hombres, una altura que deja a todas las demás fuera y sobre la que ninguna tenemos el nivel.

Ese nivel al que nunca se llega lo marcan los hombres y lo marcan también las mujeres: todas queremos ser Natasha pero solo una lo puede conseguir. 

Hasta en las primeras temporadas de Gossip Girl solo hay espacio para una tía popular disputada siempre entre Blair y Serena, las demás sólo pueden someterse y adorarla.  

En 1931 solo tres mujeres eran diputadas en el Congreso. En 1981 solo una mujer ocupaba un ministerio. 

En los años 30 había una sola mujer arquitecta en toda España

Hasta 2020 no había una sola mujer directiva en un banco de Wall Street.

En 2021 solamente un 33% de los altos cargos del Estado son mujeres. Ni siquiera cumplimos con lo que exige la ley.

Hoy poco a poco vamos teniendo representación en los puestos directivos aunque aún la brecha sigue siendo del 18,8% de mujeres directivas frente al 81,2% de hombres.

Hoy ya somos 152 diputadas en el Congreso.

Poco a poco los modelos se han ido modificando y las chicas de ahora siguen creciendo con Marvel pero ahora ya con la Viuda Negra, donde ya Natasha no está sola, son dos protagonistas que son diversas y finalmente cooperan, se quieren y se reconocen.

Las nuevas películas de Star Wars, no solo la trilogía sino también los spin offs, ya tienen múltiples personajes femeninos protagonistas. La princesa Leia sigue ahí, pero ahora la acompañan Rey, Jyn Erso o la vicealmirante Holdo para que todas las niñas puedan ver a todas esas heroínas para inspirarse y soñar despiertas.

En la nueva temporada de Gossip Girl ellas también saben que tienen espacios las dos, sus entornos, sus herencias,  las presionan para entrar a competir y que una vez más solo quede una, pero no, estas protagonistas ya están adaptadas a su tiempo y quieren caber las dos. Se quieren, se respetan, se saben diferentes, saben que hay huecos múltiples y diferentes formas de querer estar en el mundo.

Y en Sex Education estamos todas representadas. Con nuestros cuerpos diversos, la sexualidad diversa y el acompañamiento de las amigas que es tan importante y que a veces ha sido tan olvidado. ¡Ay! Qué diferente hubiese sido mi generación con Sex Education.

Amigas, las generaciones que vienen tienen modelos distintos gracias a las generaciones de antes que hemos podido hacer esta apertura, desde el feminismo y de la mano. Porque todas estas heroínas ya no son las únicas, pero no por ello son menos únicas. Lo que ha cambiado es, sencillamente, que están menos solas.

Reconozcámonos las unas a las otras, abramos nuestros espacios, idolatremos a las mujeres que tenemos alrededor como idolatramos a los hombres. Crezcamos juntas porque cabemos todas.

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