La enemiga silenciosa de una de cada diez mujeres se llama endometriosis

|
Getty Images

Ha llegado marzo, el mes de concienciaci贸n acerca de la endometriosis. Una enfermedad silenciosa que apenas conoce la gente, aunque se estima que afecta a una de cada diez mujeres en Espa帽a, dos millones de mujeres en Espa帽a y 170 millones en todo el mundo. Una enfermedad hormono-dependiente que cada una padece a su manera, que provoca intensos dolores y puede causar infertilidad. Una enfermedad benigna 鈥攄icen鈥, que no te mata pero s铆 te corta las alas, sea unos d铆as al mes o de manera cr贸nica.

Su principal amigo y nuestro 铆ntimo enemigo: el dolor. Sea durante la menstruaci贸n o ya de manera cr贸nica cuando la enfermedad decide instalarse en cualquier parte de tu cuerpo, creciendo al ritmo de tus ciclos menstruales, propag谩ndose en forma de tumores o de lesiones como lo har铆a un c谩ncer.

La poca investigaci贸n 鈥攕eguramente por ser una enfermedad exclusivamente femenina, viva la igualdad鈥, el tab煤 de la regla, hace que hoy por hoy se desconozca su origen y es hoy por hoy incurable. Mientras tanto, mujeres y mujeres, lo pagamos probando tratamientos hormonales que pueden o no funcionar, recurriendo a cirug铆as invasivas, llorando de pasillo a pasillo, buscando el especialista que nos podr铆a ayudar y poner fin a tanto dolor. Mientras tanto, el tiempo que nos roba la enfermedad pasa en los mejores a帽os de nuestras vidas...

En el camino del dolor, encontramos demasiados m茅dicos que muchas veces no saben nada de la enfermedad, pero por ser m茅dicos piensan poder juzgarnos y mandarnos al psic贸logo en vez de ser capaces de asociar una cl铆nica a una enfermedad... Un mal que sigue siendo demasiado poco conocido, por mucho que afecte a m谩s de una de cada diez mujeres.

Seguramente la sufro en unas de sus formas m谩s severas desde hace ya m谩s de seis a帽os. Ni las terapias hormonales ni las cirug铆as radicales han podido con ella llegando a propagarse por toda mi pelvis sin dejar sano a nada que cruce su camino, sea por haberse infiltrando en el colon, en los m煤sculos o ligamentos, en los nervios o dejando adherencias y fibrosis... Secuelas que llevas por dentro, que d铆a tras d铆a te hacen recordar que has pasado de estar enferma a ser enferma por mucho que por fuera no se vea.

Una enfermedad benigna 鈥揹icen鈥 , que no te mata pero s铆 te corta las alas, sea unos d铆as al mes o de manera cr贸nica.

Ning煤n ser humano est谩 鈥攑ienso鈥 preparado para padecer dolor y m谩s dolor. Buscando la puerta que me liberar铆a del mismo, sigo so帽ando con la tecla que me permitir铆a tener una calidad de vida m谩s digna con 40 a帽os a seguir siendo literalmente mutilada, con un pa帽al o una bolsa, 煤nicamente por intentar dejar de sufrir...

Aun as铆 no pretendo inspirar piedad, porque me siento afortunada... Tengo ante todo la suerte de poder ser mam谩 (otras enfermas de endometriosis son inf茅rtiles). Mis ganas de luchar me han hecho encontrar profesionales de 10 que con mucha empat铆a intentan ayudarme, aunque muchas veces no lo consigan. Por muy devastadora que sea, esta enfermedad me ha alejado de un mal mayor a ra铆z de un hallazgo fortuito en una de estas cirug铆as en las que te quitan parte de ti 鈥攅l c谩ncer鈥. Tengo "el lujo", que muchas no pueden permitirse por cuestiones econ贸micas, de poder acudir de manera privada cuando m谩s lo necesito a fisios, psic贸logos o especialistas ya que la Sanidad P煤blica no est谩 a la altura de la enfermedad, por la falta de profesionales, unidades multidisciplinares, investigaciones y un largo etc茅tera. Tengo sobre todo la suerte de jam谩s haberme sentido sola, ni cuestionada, gracias a mi familia y amig@s conociendo en este duro camino que no deseo a nadie maravillosas personas y una verdadera amiga.

Si te reconoces en estas l铆neas, tienes que saber que no est谩s sola... Arriba esos 谩nimos y pel茅ate por un futuro m谩s digno.

Y a los que a煤n me leen, para mi hija, para las vuestras o vuestras hermanas, sobrinas o amigas, para las futuras generaciones, 隆ya basta! Luchemos juntos para m谩s investigaciones, para buscar una cura, para un tratamiento multidisciplinar, tenemos el mismo derecho que todos a vivir dignamente. Y por favor, no nos juzgu茅is, por mucho que sea una enfermedad invisible y aparentemente no se nos vea enfermas, os puedo asegurar que muchas estamos mutiladas por dentro, sin 贸rganos ginecol贸gicos, con un trozo menos de intestino o de ligamento o de m煤sculo, con n贸dulos que poco a poco invaden nuestros 贸rganos...

隆Es la enfermedad del silencio, pero ya toca que sea escuchada!

Este es un testimonio de Agn茅s Dewulf, de Biscarru茅s (Huesca)