BLOGS
04/11/2018 10:13 CET | Actualizado 04/11/2018 10:13 CET

Las flores de Bach no son más eficaces que el placebo

Pixabay

Estamos viviendo un auténtico auge de terapias alternativas y pseudociencias que están haciendo estragos en la salud de las personas que en lugar de recurrir a las intervenciones validadas científicamente deciden hacerlo a este tipo de tratamientos.

Es el caso de las terapias florales o las "flores de Bach". Cada día me encuentro más pacientes que acuden a nuestro centro de psicología en Madrid que han optado en primer lugar por este tipo de terapia en lugar de ponerse en manos de un profesional y claro, al no funcionar, deciden pedir ayuda nuevamente.

Según los datos del Ministerio de Sanidad en 2011, las terapias con flores de Bach, dentro del estado de las terapias naturales, son de uso poco frecuente, solamente un 12% de los consumidores de este tipo de terapias recurren a ellas por detrás de la homeopatía o la acupuntura.

¿De dónde vienen las Flores de Bach?

El creador de la terapia floral fue un médico homeópata Edward Bach que creía que la enfermedad era un conflicto entre el superego y la personalidad o una falta de armonía entre los cinco planos del ser humano, físico, emocional, mental, social y espiritual.

Según su teoría, mediante 38 esencias florales elaboradas a partir de diferentes plantas se conseguiría armonizar los cinco planos.

Por supuesto, los principios de esta terapia carecen de fundamento científico, puesto que no se atribuyen los cambios a los principios activos que puedan contener las esencias florales, sino de la transmisión de un supuesto estado energético.

No obstante, se han realizado estudios para comprobar la eficacia de las flores de Bach.

¿Qué eficacia tienen las flores de Bach?

Según los estudios controlados que se han realizado con este tipo de terapias, su eficacia no es superior a la del efecto placebo. Se han realizado varios como por ejemplo el de Armstrong y Ernst (1999), Walach (2001) o Pintov (2005)

A veces el efecto placebo es más que suficiente para superar un problema de ansiedad o estado de ánimo, pero eso no significa que la terapia floral sea eficaz ni que sea un tratamiento de primera elección. Es más, el principal problema que supone optar por este tipo de intervenciones es el abandono de terapias que sí que han demostrado sobrada eficacia científica.

No tienen efectos secundarios negativos, porque carecen de principios activos farmacológicos, por lo que puede ser si las estás tomando, sientas que te estén ayudando (por aquello del efecto placebo) si es así, no soy nadie para decirte lo que tienes que hacer, pero por supuesto mi recomendación es que al menos combines esta intervención con un tratamiento de primera elección.

¿Si no son efectivas por qué se siguen utilizando?

Como decíamos antes, el efecto placebo es poderoso, y a veces es suficiente para conseguir que superemos dificultades.

Por otra parte, las terapias alternativas suelen tener como punto fuerte la atención que se le da al paciente, algo que por desgracia es imposible en los servicios públicos. La persona que acude a uno de estos terapeutas suele sentir que de verdad le entienden y la relación terapéutica es mucho más fuerte (normalmente) que la que se puede alcanzar con nuestro médico de cabecera que solamente dispone de unos minutos para atendernos.

Además el ser humano tiene una tendencia a elegir las explicaciones fáciles y los fundamentos de las flores de Bach son sencillos de comprender. El problema es que las cuestiones difíciles requieren de respuestas difíciles.

Con este artículo no pretendo que dejes de utilizar este tipo de remedios, solamente promover el pensamiento crítico y darte información para que puedas decidir libremente.

Síguenos también en el Facebook de El HuffPost Blogs

ESPACIO ECO