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06/09/2012 10:06 CEST | Actualizado 05/11/2012 11:12 CET

Incendio forestal en Madrid: "Pío, pío que yo no he sido"

Me pregunto por qué motivo y una vez más, los responsables políticos no hacen ni una sola declaración autocrítica. Ellos no están incendiando el monte, pero sí están arrojando una cerilla tras otra sobre todo lo público.

El más grave incendio forestal en la Comunidad de Madrid de los últimos 20 años deja las siguientes declaraciones de los políticos:

Regina Plañiol, en diariojuridico.com:

"El dispositivo contra incendios forestales de la Comunidad de Madrid permite que los efectivos lleguen a un fuego en menos de 10 minutos".

(en Valdemaqueda el primer retén de bomberos tardó más de 25 minutos)

Regina Plañiol, en madridiario.es:

"Los 18 parques de bomberos de la Comunidad "están cubiertos" y ahora en verano cuentan a diario con 135 profesionales del Cuerpo".

(El mínimo de personal es de 156 bomberos, con lo que con este tipo de declaraciones sólo cabe pensar que se intenta tapar lo que suponen los recortes en los servicios públicos)

Esperanza Aguirre, en el diario El País, hablando sobre los pirómanos:

"Tenemos que rechazar esta lacra social". También se refirió al "terrorismo medioambiental".

Es evidente que hay que luchar contra cualquier pirómano, psicópata o pirado que atente contra lo que es de tod@s y por supuesto, no pretendo exculpar a nadie que ocasione un fuego voluntaria o involuntariamente. Es un delito que hay que perseguir y sancionar, y es algo en lo que cualquier persona civilizada estará de acuerdo.

Sin embargo, me pregunto por qué motivo y una vez más, los responsables políticos no hacen ni una sola declaración autocrítica. Ellos no están incendiando el monte, pero sí están arrojando una cerilla tras otra sobre todo lo público.

Un monte arrasado por las llamas es una imagen atroz, pero reveladora. Una sociedad arrasada por los recortes tardará más en hacerse visible, pero será igual de espeluznante o más.

Los recortes de algunos servicios públicos tienen efecto inmediato. Este año se han quemado el triple de hectáreas que el año pasado. Otros recortes empezaremos a notarlos dentro de unos años, cuando nuestra educación y sanidad públicas (entre otras cosas) echen humo por doquier o estén reducidas a cenizas.

El incendio forestal de la Comunidad de Madrid pone de manifiesto varias imprudencias y mala gestión política. Para comprenderlo debemos hablar, por un lado, de los retenes forestales del plan INFOMA (PIF) y por otro, de la situación de los bomberos funcionarios.

Los PIF se componen de personal contratado en la época de máximo riesgo de incendios forestales, es decir, en verano. Están compuestos por 5 bomberos contratados más un mando, que es un bombero funcionario y que es pagado en horas extraordinarias.

Los PIF han ganado una sentencia del Tribunal Superior de Justicia que les declara empleados fijos discontinuos debido a la cantidad de años que llevan trabajando, la gran experiencia y el conocimiento del medio.

Las funciones de estos PIF básicamente son dos:

  1. Aumentar la plantilla de bomberos en la época estival.
  2. Crear una red de "parques" en los sitios de máximo riesgo de incendio.

Estos PIF entran de guardia en los parques, revisan el material y después se van a puntos estratégicos donde el peligro de incendio es mayor. Es decir, están toda la guardia en medio del monte, para que en caso de que se inicie un incendio, se reduzca el tiempo de respuesta y se evite la propagación del fuego.

En el incendio de Valdemaqueda fueron varias las imprudencias cometidas:

  • La primera, dejar que un plan tan importante como el INFOMA se cubra a base de horas extraordinarias y por tanto, voluntarias.
  • La segunda, la reducción de plantilla. Hace dos años, esta red estaba compuesta por 19 PIF (cada uno con 5 bomberos más el mando). El año pasado ya se componía de 16 PIF y este año de 14 y todos ellos sin mando. Todo esto a pesar de las declaraciones de la presidenta y de la consejera que han repetido hasta la saciedad que el número de efectivos del plan INFOMA era el mismo que en años anteriores.
  • La tercera, el cambio de ubicación de los PIF. Este año, los PIF en vez de estar en los puntos estratégicos en medio del monte estaban en los parques de bomberos.

Hace 2 años había un PIF en Valdemaqueda y otro más en Robledo de Chavela (dos PIF justo donde se inició el incendio). El año pasado ya solo existía el PIF de Robledo de Chavela y este año, dicho PIF estaba en el parque de bomberos de El Escorial (25 kms más lejos del punto donde se inició el incendio). De ahí que el tiempo de respuesta que este año ha dado ese PIF haya sido de entre 15 y 20 minutos más que si hubiera estado en Robledo.

La propagación de un incendio de estas características en 20 minutos es grandísima, lo suficiente para que un incendio se descontrole.

Un helicóptero en las tareas de extinción del incendio. Fotografía: CHEMA MOYA / EFE.

Hemos oído a la consejera decir que había un retén en Robledo. El retén al que se refiere es de una empresa privada. Según el plan INFOMA, dichos retenes no formarán "grupos de intervención" hasta que haya medios de bomberos. Estos retenes no son agentes de la autoridad en el desempeño de sus funciones. La ley INFOMA dice que "actuarán a cargo de su mando ateniéndose a su experiencia y su preparación hasta que lleguen los medios de bomberos".

¿Por qué no estaban los PIF en el monte?

Como hemos dicho antes, la primera imprudencia política es mantener un plan tan importante como el INFOMA a base de horario extraordinario, y por tanto, voluntario.

Los bomberos, hace 2 meses y medio, ante los incumplimientos y las mentiras del Gobierno Regional, sometimos a referéndum continuar haciendo horario extraordinario o negarnos a hacerlo y dejar así de colaborar con un Gobierno que no ha hecho nada en dos años para solucionar nuestras denuncias. Se pronunció un 90% de la plantilla y ganó el NO hacer más horario extraordinario hasta que el Gobierno empezara a cumplir lo firmado.

Lo firmado por el Gobierno (lejos de sus mentiras de aumento de salario) es un acuerdo que se basa en tres puntos:

  1. Aumento de personal.
  2. Normativa interna: Segunda actividad, reglamento, procedimientos operativos, etc.
  3. Calendario laboral: Regulación, no reducción, como también han dicho.

Al negarnos los bomberos a hacer horario extraordinario, la figura de mando a cargo de los PIF desaparece y los PIF se quedan en el parque porque no pueden salir sin mando.

Todo esto pasó el 14 de junio y desde entonces, los bomberos hemos denunciado durante 74 días consecutivos la falta de personal y el peligro que esto suponía.

El Gobierno ha ignorado nuestras denuncias y se ha encontrado con una catástrofe que no ha sabido gestionar.

Zona calcinada tras el incendio de Valdemaqueda. Fotografía: VÍCTOR LERENA.

Los bomberos hicimos un paréntesis en nuestras reivindicaciones y durante los dos días que se ha tardado en apagar el incendio, 100 bomberos funcionarios han estado colaborando en su extinción de forma voluntaria, altruista y sin retribución.

Ante la irresponsabilidad de nuestros políticos y gestores, los bomberos hemos actuado de la forma más responsable que hemos podido.

¿Hasta cuándo la sociedad tendrá que aguantar que ante las malas gestiones políticas no se depure ninguna responsabilidad? ¿Por cuánto se multiplica ahora el dinero público que habrá que invertir en este incendio por haber recortado en prevención? ¿Cuándo empezaremos a ver a los políticos juzgados y condenados por sus imprudencias?

El incumplimiento del último acuerdo con los bomberos de la Comunidad de Madrid, ha supuesto para el Gobierno el ahorro del dinero del aumento de plantilla. Con sus imprudencias y jugando con la suerte, el Gobierno se ha ahorrado el dinero de las horas extraordinarias que los bomberos tienen que hacer para cumplir con el mínimo de personal estipulado (unas 150.000 horas extra el año pasado). Pero jugar con la suerte tiene un riesgo y ahora habrá que pedir explicaciones y calcular cuánto dinero va a costar reestablecer la normalidad tras un incendio de esta magnitud.

Va a salir muy caro y saldrá de dinero público, dinero de todos, gestionado de una forma nefasta. Pero una vez más nadie asumirá responsabilidades y los políticos seguirán jugando a "pío, pío, que yo no he sido".

A quien pueda interesar, se recomienda la lectura de este artículo publicado en El País el pasado domingo 2 de septiembre: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/09/01/madrid/1346512180_052965.html

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