lakasa

Asuntos así revelan nuestra dificultad por diferenciar trabajo y devoción. Por ejemplo, pongamos el foco en Metodiyka. Su
En invierno, uno de los cuadros más aclamados era la llamada "eclosión de la caza de pelo". Bajo el dibujo de un plato de
Durante noviembre y diciembre la lubina alcanza tal nivel de grasa en sus carnes que solo estos meses se le considera pescado
Al planificar el plato de huevo frito con concassé de tomate y papada Ibérica curada queríamos convertir lo sencillo y cotidiano
La cocina necesita aliados. Una de esas complicidades m√°s fuerte procede de los proveedores. Si encontramos un productor
Mientras, afuera descubrimos la existencia de una verdad que habita independiente de nuestras sombras: el mundo de los productores
Nos buscabas. La curiosidad te trajo hasta aquí. Los anhelos del saber. Dos ansiedades unidas; la tuya por disfrutar, la
La isla de Nantucket en el a√Īo 1820 era la capital de los balleneros. Desde sus muelles, part√≠an numerosos barcos a la captura
La oscuridad de la noche todavía envuelve la costa gallega cuando el barco zarpa en busca de la merluza. Esta pesca del día
lakasa espejoLos días invernales de febrero se cuelan a través del ventanal de la cocina y acomodan una escena repleta de contrastes. La concentración de la brigada es tal que nadie se percata de la presencia de un espejo en el pase de la cocina con una nota pegada, firmada por 'Los Simios'.
lakasaAprend√≠ a volar en el interior de una cocina. Trabaj√© de la mano de grandes cocineros, en brigadas de grandes hoteles y en restaurantes con estrellas michel√≠n. Compartir el vuelo con otros cocineros era fascinante. Pero, de repente, de la noche a la ma√Īana, un consejo lo cambi√≥ todo: "Prueba a trabajar en Lakasa".
simiosCon la humanidad en decadencia, la desidia llegó también a la alimentación de los hombres que empezaron a desinteresarse por la gastronomía y olvidaron cocinar. Perdieron la memoria, los sabores, el gusto por los sofritos de la abuela y de ahí su identidad. Poco después dejaron de sonreír.
lakasa¬ŅHas experimentado comer con la nariz tapada? ¬ŅLa disposici√≥n de los ingredientes en un plato orienta su valoraci√≥n? ¬ŅModula nuestra percepci√≥n el enunciado de un plato? ¬ŅCondiciona el crujido de una patata frita su sabor? En el terreno de la comida, la manera en que percibimos las sensaciones y como las asociamos da lugar a la experiencia gastron√≥mica.
lakasaCruza la puerta del restaurante. Make, te recibe con una sonrisa y confirma tu reserva. Su sutil reverencia es una invitaci√≥n para acompa√Īarte hasta tu mesa. Tras acomodarte, aparece Jos√© Tom√°s con el carrito colmado de vermuts y vinos de aperitivo. El fino de la bodega de Toro Albal√°, de Montilla Moriles, es un flechazo al paladar.
huertaPau Santamar√≠a, hijo del irreemplazable cocinero Santi Santamar√≠a, vive de la huerta. Dedica sus esfuerzos a cultivar verduras ecol√≥gicas de temporada. A la vez, ha establecido una red de payeses en la zona de Vic, Catalu√Īa, que comparten los valores por el cultivo org√°nico y logran abastecer a una lista de cocineros cada vez m√°s extensa en todo el pa√≠s.
salmorejoAbrumar al invitado a la mesa a través de lo sencillo y lo cotidiano. Así entendemos la hospitalidad en Lakasa. Mediante el siguiente relato, en el que desvelamos cinco claves en la elaboración de nuestro salmorejo, mostramos una manera de buscar este objetivo.
hosteleros diminutosToca balance en el restaurante de los Hosteleros Diminutos. El 2015 se consolida como un tiempo de asentamiento y madurez. A ello contribuyen unos peque√Īos geniecillos dedicados a la actividad que mejor saben hacer y por la que m√°s satisfacci√≥n obtienen. Su particular concepto de restauraci√≥n apuesta por poner en valor las relaciones personales.
amanitaFito las prefiere salteadas, y a C√©sar, cuando la seta es tan fresca que ni tan siquiera ha pasado por el frigor√≠fico, se inclina por tomarlas en crudo. En cualquier caso, es exquisita y, no sin raz√≥n, recibe el apelativo de la reina de las setas comestibles. Se las sit√ļa a la altura de la trufa.
Los aromas de las primeras piezas de t√≥rtolas y codornices le despiertan la conciencia de una nueva temporada. Una sonrisa apacible se asoma con el tacto de unas palomas que comienza a desplumar. Las cajas de setas le ilumina la mirada. El oto√Īo, la temporada capital en la cocina, golpea la puerta.
proveedores carne Para alcanzar el "plato exquisito" hay que pasar por el "producto excelente". Hoy hablamos de proveedores y de sus productos, uno de los patrimonios m√°s destacables en un restaurante. No hay mejor pista para calibrar la calidad de un establecimiento que atender a sus abastecedores.