sanciones

Las sanciones norteamericanas se suavizan en mitad de una crisis mundial energética por la guerra de Ucrania.
Con los combates centrados en el Donbás y Rusia avanzando lentamente, surgen las primeras dudas sobre la unidad de acción occidental. Esto dura ya demasiado.
Entre ellos, se incluyen en la lista negra la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajarova, o el empresario God Nisanov, "uno de los hombres más ricos de Europa".
En las últimas horas, medios locales publicaron que Hungría bloquearía la medida hasta que Kirill fuera borrado de la lista de sancionados. Avisó que diría no porque "afectaría la libertad de religión de las comunidades húngaras, sagrado e inviolable".
El precio del barril de brent supera los 124 dólares, a pesar de que el sexto paquete de sanciones solo afecta al transportado por mar.
El reto es el de sortear el veto de Hungría y dar luz verde a introducir límites temporales a los precios de la energía junto a socios internacionales.
Rusia anuncia la apertura de corredores humanitarios marítimos para la salida de barcos extranjeros.
También ha afirmado durante su intervención en el Foro de Davos que Ucrania necesita al menos 5.000 millones de dólares al mes para subsistir.
Da permiso a la petrolera estadounidense Chevron a negociar con la estatal venezolana PDVSA, para tratar de reactivar el diálogo entre la oposición y Maduro.
En unas semanas se celebra en Los Ángeles la Cumbre de las Américas y hay países que se niegan a ir si no se invita, entre otros, a los mandatarios de la isla.