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07/02/2019 13:02 CET | Actualizado 07/02/2019 14:21 CET

Los Verdes siguen verdes en España

La derecha calienta motores, mientras quedan votantes huérfanos del PSOE y Podemos que buscan una opción progresista y verde, pero está tan verde que no aparece.

Los Verdes.
Cartel electoral de Los Verdes en Europa.

¿Qué les pasa a los Verdes en España? A pesar de la ola ecologista que recorre Europa y el veganismo como tendencia, no están rentabilizando la corriente. Incluso ahora, cuando en este país se espera la reacción contra la extrema derecha y la derecha aliada con los ultras, un partido ecologista fuerte podría suponer una salida para desencantados de la izquierda. Y sin embargo, casi nadie sabe cómo votarles ahora que Podemos se ha roto. Equo, el partido más representativo, está desaparecido. Los posibles votantes ignoran cuál es su posición entre las tesis de transversalidad errejoniana o el comunismo pablista. Mientras la derecha calienta motores, ahí afuera quedan votantes huérfanos del PSOE y Podemos que buscan una opción progresista y verde, pero está tan verde que no aparece.

En Europa, los verdes vuelven a ser la esperanza de millones de jóvenes y de viejos decepcionados de los políticos de siempre. Lo han demostrado en Baviera, en Bélgica, en Luxemburgo a finales del año pasado. Son un respiro para tanta gente que no quiere votar a los partidos tradicionales y la única opción para quienes quieren frenar el cambio climático. Pero en España, a cuatro meses de las elecciones en Europa, en CCAA y en ayuntamientos del 26 de mayo, hay que buscarles para encontrarles. Ni siquiera rentabilizan lo poco o mucho que han hecho. Por ejemplo, ¿cuanta gente sabe que Inés Sabanés, la concejala del equipo de Manuela Carmena que ha sido el motor de Madrid Central, es de Equo?.

Juan López de Uralde, diputado y coportavoz de ese partido, no elude la realidad. "Seguramente lo hemos hecho mal. Hemos estado trabajando más en sacar adelante nuestro programa que en poner de manifiesto que lo estamos haciendo. Hemos logrado la prohibición de cortar el rabo a los perros, estamos en camino de que el código civil considere a los animales seres vivos y no cosas, y de reformar el código penal para penalizar a quienes maltratan a animales salvajes". Sin embargo, poco o nada de esto llega al votante.

Seguramente lo hemos hecho mal. Hemos estado trabajando más en sacar adelante nuestro programa que en poner de manifiesto que lo estamos haciendoJuan López Uralde (Equo)

Además de los evidentes problemas de comunicación, la alargada sombra de Podemos ha absorbido el alma de la mayoría de los partidos que confluyeron para acudir juntos a las elecciones, véase IU o En Marea. "Podemos los engulló, por eso nosotros nos quedamos en el Grupo Mixto", explica Joan Baldoví, recordando la apuesta de Compromís por que sus cuatro diputados se integraran en el Grupo Mixo. "Es verdad que la situación en Unidos Podemos ha perjudicado a Equo, también a otras fuerzas, como IU y En Marea. De todas formas, creo que en su momento, Equo tenía poco espacio que no fuera ir con el tsunami de Podemos y luego no supieron salirse. Nosotros optamos por Podemos como blablacar para llegar aquí, y ha sido mejor". El nacionalista valenciano ha vivido todos estos procesos desde muy cerca en el Congreso de los Diputados y se une a las razones de otras fuentes de Equo, quienes se apresuran a recordar que ese partido nació en el 2011 y el 15-M se los llevó por delante.

Partido animalista versus Verdes

A esto hay que añadir que el votante de Podemos mantiene un perfil masculino, frente al voto verde que tiene un importante peso femenino. En ese sentido, Narciso Michavila, presidente de la empresa demoscópica GAD3, asegura que "puede subir más PACMA que los Verdes. Mientras en Europa los Verdes han crecido como segunda opción a la socialdemocracia, aquí aún no ha habido un debate tan avanzado sobre el cambio climático, cuidado del medio ambiente y de lo público".

Aquí aún no ha habido un debate tan avanzado sobre el cambio climático, cuidado del medio ambiente y de lo públicoNarcislo Michavila (GAD3)

Lo cierto es que el partido animalisma (PACMA) lleva meses asomando la patita en las encuestas de intención de voto, pero aunque parecía que tenía posibilidades de entrar en el parlamento de Andalucía en diciembre, se quedó a las puertas con 70.000 votos, la misma cifra de Equo cuando en 2011 se presentó por primera vez a las generales. El rechazo al exhibicionismo de los cazadores en redes sociales y al lobby de los toros, vinculado al crecimiento de VOX, lo está rentabilizando este partido.

La falta de fuelle de los Verdes comienza más atrás en el tiempo. Joan Herrera, que fue dirigente de Iniciativa per Catalunya Verds, y desde el pasado julio está al frente del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, considera que "la crisis del 2008 rompió el ciclo del crecimiento verde en España, el eje materialista -el paro, las necesidades inmediatas, los desahucios- aparcaron esas inquietudes. Se están dando pasos ahora, como pasa con Teresa Ribera y las políticas que está aplicando este PSOE, pero la agenda ambiental es más complicada de lo que pensábamos".

"Avanzábamos en esa agenda, pero de pronto aparecen los Bolsonaro y los Trump, y eso es mucho más complicado. La agenda post crisis ha convertido todo en muy material. No creo que Equo se equivocara entrando en Podemos, creo que hizo lo que podía hacer", añade Herrera.

Cuando te metes en una confluencia haces una elección que supone una renuncia, pero que a cambio nos permite llevar adelante nuestras propuestasLópez de Uralde

Es lo mismo que defiende López de Uralde: "Cuando te metes en una confluencia haces una elección que supone una renuncia, pero que a cambio nos permite llevar adelante nuestras propuestas. Tomamos la decisión correcta. Creemos que hay que continuar con la lista única, si al final hay falta de acuerdo, se preguntará a los militantes y ellos decidirán". Para el responsable de Equo los medios tienen su parte de responsabilidad, porque "no se nos invita a las tertulias. Nos consideran los de los pájaros y las flores. Por ejemplo, nunca hemos ido a la Sexta noche. Nos dicen que nuestro discurso es muy tranquilo, cuando precisamente en los países que está creciendo el ecologismo, lo que se valora es eso".

Ya se sabe, el medio es matar al mensajero. Tampoco los jóvenes se manifiestan aquí por un planeta verde como en el resto de Europa, pero es que esos jóvenes no encuentran fácilmente quién les lidere, quién les convoque. Perfiles como los de los líderes verdes alemanes Ska Keller, Sven Giegold, o el holandés Bas Eickhout no existen en España. No al nivel popular de la calle, donde a la pregunta del nombre de un líder verde o ecologista, la mayoría de los ciudadanos se encogen de hombros, aunque les gustaría que existiera, porque "su tarjeta de presentación ideológica es suave, interclasista y el medio ambiente no suscita enesmitades" describen expertos en Europa como Vidal-Folch.

Padecemos un retraso de cultura ecológica como sociedad. El factor educativo es otro de los causantes de la falta de concienciación, según todos los consultados. En los colegios no se hace el suficiente hincapié en los problemas medioambientales y en cómo actuar sobre ellos. "Aquí no se están produciendo manifestaciones estudiantiles contra el cambio climático como en otros países". Pero igual es que para que los adolescentes y jóvenes españoles salgan a la calle, como los belgas o los australianos, es necesario que alguien les explique y movilice.