Italia hace caso omiso al ultimátum de España y mantendrá los controles fronterizos, al menos, hasta el 15 de agosto
España ha amenazado con imponer medidas similares a los italianos que lleguen a nuestro país a partir del lunes.
El gobierno de Giorgia Meloni mantendrá los controles fronterizos para ciudadanos procedentes de España al menos hasta el 15 de agosto, pese al aviso que ha lanzado este viernes Pedro Sánchez de imponer a los ciudadanos italianos las mismas restricciones. "No aceptamos imposiciones", señala.
El Ejecutivo español advertía este viernes a su socio europeo de que adoptará medidas "proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de los ciudadanos españoles" en el caso de que Italia no levantara antes del domingo los controles en frontera con España tras la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta procedentes de Marruecos el pasado 31 de julio. "Confiamos en que el europeísmo, el sentido común y la buena fe se impongan", señalaban fuentes de Moncloa en una nota.
Sin embargo, el gobierno italiano se mantiene inflexible y apunta a que la suspensión del Acuerdo Schengen con España no se levantará hasta, mínimo, el 15 de agosto. "Italia no acepta ultimatums ni imposiciones del extranjero en materia de seguridad nacional y control de fronteras", aseguran fuentes del gobierno italiano a medios de su país.
La fecha del 15 de agosto no es casual, puesto que la Guardia Civil ha rastreado otro llamamiento en redes sociales para que ese día miles de personas puedan intentar alcanzar territorio ceutí desde Marruecos. "Solo cuando estemos seguros de que no habrá riesgos para la seguridad ni riesgos terroristas para Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá inmigrantes irregulares dirigiéndose hacia territorio europeo, será posible revisar lo que ya se ha decidido", avisa el Palazzo Chigi.
Igualmente, el Gobierno italiano asegura que esta decisión "no menoscaba la relación con un país amigo como España" y se mantiene dispuesto "a continuar un diálogo constructivo con el Gobierno de Madrid".
Actualmente, España calcula que 2.500 de las 70.000 personas que entraron en la ciudad autónoma el pasado 31 de julio permanecen en nuestro país, muchos de ellos menores de edad. Pese a todo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez subraya a su socio que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma tiene un régimen especial en el mismo. Por ello, insta al Gobierno italiano a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos.