Begoña Villacís hace un retrato de Ayuso como política que a muchos les chocará: "Ha sido en gran parte alimentada por Sánchez"
La exdirigente de Ciudadanos ha concedido una entrevista a 'El Mundo'.

Begoña Villacís fue una de las políticas con más potencial de España. En pleno auge de Ciudadanos, Villacís fue uno de los rostros más importantes de la formación de Albert Rivera durante los años de la llamada Nueva Política que llegó al país con su partido y con Podemos.
Ahora, 10 años después, parece que ese bipartidismo que estaba herido de muerte ha vuelto, quizá no lo con la misma fuerza porque ahí están Vox y Sumar —con todos los partidos que lo componen— pero sí como las únicas opciones de Gobierno en España.
Ahora, Villacís ha concedido una entrevista a El Mundo para hablar de cómo ve la situación política actual, de su paso por la primera línea política y hasta del asesinato de su hermano Borja hace unos años.
El periodista Iñako Díaz-Guerra, hablando de polarización, le ha preguntado a la ex de Ciudadanos si Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso son "las dos caras de la misma moneda" a la hora de marcar el tono del debate político.
Ayuso y el modelo 'QCQ'
Y Villacís ha dejado curioso retrato de la presidenta de la Comunidad de Madrid, de la que ha dicho que no estaría en esa posición de poder sin la ayuda de Pedro Sánchez: "Ayuso, obviamente, ha llegado por características propias y juega muy bien en esta nueva política, con mucha seguridad y mucha valentía, pero ha sido en gran parte alimentada por Sánchez".
"Se dice que las líderes de la derecha las crea la izquierda y hay una parte de razón en ello. Esperanza Aguirre no hubiese sido tanto sin Caiga quien caiga y lo mismo le ha pasado a Ayuso. Cuanto más pegas a alguien, más van a reaccionar los de su bando defendiéndole", ha señalado.
Ha confirmado, además, que no quiere volver a la política y ha pedido elecciones porque considera "indispensable" que haya "depuración y coherencia": "El cambio incluso podría venir propiciado por el propio Gobierno, que haga una catarsis".
"Algo tiene que pasar y me preocupa muchísimo que estemos subiendo el umbral del dolor de los españoles y cada vez seamos más capaces de tolerar y digerir cosas más gruesas. Estamos metabolizando la corrupción y la decepción con una naturalidad incomprensible", ha comentado.
