A partir del 1 de octubre: multas de hasta 1.220 euros por circular sin la etiqueta que exige la DGT y a quién afecta
Portugal endurece desde el 1 de octubre los controles sobre la identificación obligatoria de determinados vehículos pesados.

Una multa de hasta 1.220 euros por no llevar una placa identificativa en el vehículo puede llamar la atención de cualquier conductor. Pero hay una aclaración fundamental: la medida que entra en vigor este 1 de octubre corresponde a Portugal y afecta a determinados vehículos pesados, incluidos los españoles que circulen por el país vecino.
Por tanto, no estamos ante una nueva pegatina que la Dirección General de Tráfico (DGT) vaya a exigir a todos los coches en España. Tampoco tiene relación con los distintivos ambientales B, C, ECO y Cero utilizados para identificar las emisiones de los vehículos y regular el acceso a las zonas de bajas emisiones.
A quién afecta la obligación
La medida portuguesa se refiere a las placas identificativas que deben llevar determinados vehículos pesados de transporte de mercancías. Su objetivo es facilitar su identificación y el cumplimiento de las normas aplicables al transporte por carretera.
El cambio cobra especial importancia para los profesionales españoles que cruzan habitualmente la frontera. Circular con un vehículo matriculado en España no exime del cumplimiento de las normas portuguesas mientras se transita por sus carreteras.
Según recoge El Economista, las autoridades intensificarán desde el 1 de octubre la vigilancia sobre esta identificación y las sanciones pueden alcanzar los 1.220 euros cuando se incumplan las obligaciones previstas.
No afecta a los turismos particulares.
Aquí está probablemente la aclaración más importante para evitar confusiones. Si viajas a Portugal con tu turismo particular, esta medida no significa que tengas que comprar una nueva etiqueta de la DGT ni colocar una pegatina en el parabrisas.
Las etiquetas ambientales españolas cumplen otra función. La DGT clasifica el parque de vehículos mediante los distintivos B, C, ECO y Cero emisiones, atendiendo a sus características y nivel de emisiones. Su utilización está relacionada principalmente con las restricciones establecidas por los ayuntamientos en sus zonas de bajas emisiones.
La obligación portuguesa de la que se habla ahora pertenece, en cambio, al ámbito del transporte profesional por carretera.
Hasta 1.220 euros de sanción
Las consecuencias económicas explican la importancia de que transportistas y empresas comprueben la documentación y señalización de sus vehículos antes de entrar en Portugal. Las infracciones pueden llevar aparejadas multas que llegan hasta los 1.220 euros, dependiendo del incumplimiento.
La cercanía entre ambos países hace que la norma no sea una cuestión exclusivamente portuguesa. Miles de vehículos profesionales españoles cruzan regularmente la frontera y, una vez en territorio portugués, deben cumplir sus requisitos de circulación y transporte.
La recomendación práctica para un conductor particular, sin embargo, es mucho más sencilla: no necesitas desde el 1 de octubre ninguna nueva etiqueta para viajar a Portugal en coche. La advertencia afecta a determinados vehículos profesionales y no modifica el sistema español de distintivos ambientales.
