"La competencia estadounidense me parece muy agotadora, y la razón no es solo el trabajo", explica Brittany en un reciente vídeo compartido con sus seguidores en YouTube.
La marcha atrás lega en un contexto de desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos, retrasos tecnológicos y creciente presión internacional, especialmente desde China y Estados Unidos.
Dentro del coche, sobre el asiento del conductor, yacía un periódico fechado el 29 de noviembre de ese año, el mismo día en que el motor se encendió por última vez.
Según explicó el propio Fröhlich al periódico suizo Blikk, su intención era transmitir un mensaje sobre la inevitable superioridad de la naturaleza frente a la creación humana.