INTERNACIONAL

¿A qué se debe la crisis diplomática entre Holanda y Turquía?

Un mitin de ministros de Erdogan en suelo holandés desencadena una crisis a escasas horas de las elecciones

13/03/2017 13:39 CET | Actualizado 14/03/2017 10:04 CET
REUTERS
Mark Rutte, el primer ministro de Holanda, y Recep Tayyip Erdogan, el presidente de Turquía, retratados esta semana en Róterdam y Ankara, respectivamente.

Tremendo es el lío diplomático que ha estallado entre Holanda y Turquía, con el país de los tulipanes en puertas -este miércoles- de unas trascendentales elecciones. Un estado que niega la entrada a mandatarios del otro, un dirigente al que la ira le puede y empieza a hacer comparaciones con los nazis, un candidato ultraderechista de por medio que repite "ya lo decía yo"... Para conocer al detalle esta crisis, una de las más insólitas en Europa en los últimos años, aquí tienes unas cuantas claves esenciales.

EL DETONANTE

El conflicto se ha producido -de forma muy resumida- porque Holanda ha impedido la entrada a varios ministros turcos que querían hacer campaña por un referéndum constitucional convocado en su país y con el que se pretende reforzar la autoridad del actual presidente, Recep Tayyip Erdogan.

Concretamente, la ministra de la Familia de Turquía, Fatma Betul Sayan Kaya, viajaba en un convoy que llegó por carretera hasta el consulado turco en la ciudad de Róterdam cuando fue detenida; no se la dejó entrar y fue escoltada hasta la frontera con Alemania y expulsada del país. Pretendía participar en un acto sobre el citado referéndum y recaudar fondos. La política viajaba a Holanda precisamente para sustituir a su compañero, el ministro de Exteriores Mevlüt Cavusolgu, a quien las autoridades locales no habían dejado aterrizar tampoco.

Se calcula que hay unos 400.000 turco-holandeses, muchos de los cuales tienen doble pasaporte y pueden votar en la consulta convocada para el 16 de abril, de ahí que los dirigentes turcos quieran conquistar su adhesión. Lo que pretende lograr el actual Gobierno de Ankara es instaurar una forma de gestión presidencialista, que reemplace a su actual parlamentarismo.

LAS RAZONES DE HOLANDA

Holanda explica que su negativa a dejar entrar a estos políticos turcos se debe a razones de seguridad pública, para evitar incidentes a pocos días de las elecciones, dada la más que previsible concentración de numerosos expatriados turcos en los actos convocados desde Ankara.

Además, abundan las autoridades, su ley no permite a líderes extranjeros hacer campaña en suelo holandés, ya sea para unos comicios o para una consulta como la que se aguarda en Turquía.

El Gobierno liberal de Mark Rutte -que se presenta a la reelección en estas nuevas elecciones del miércoles- ha aclarado que los políticos turcos "no tienen prohibido entrar" en el país, pero sí "participar en actividades políticas" en Holanda.

LA REACCIÓN DE ERDOGAN...

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, acusó a Holanda de "sacrificar las relaciones turco-holandesas" y advirtió que "pagarán un precio" por este veto. "Creía que el nazismo se había acabado pero me equivoqué", llegó a decir Erdogan en Estambul. "Lo que hemos visto en las últimas dos semanas en Alemania y Holanda son los reflejos de la islamofobia", enfatizó. Con Alemania se metía, también, tras las críticas de la canciller, Angela Merkel, tras conocerse hace pocos días la detención y el encarcelamiento de un periodista turco-alemán en su país de origen, bajo la acusación de hacer propaganda terrorista.

Erdogan ha tachado reiteradamente de "fascistas" y "retales del Nazismo" a los integrantes del Gobierno holandés desde que se conoció el bloqueo a la presencia de sus ministros en el acto de Róterdam. "A partir de ahora veremos cómo llegan sus aviones a Turquía. Por supuesto, me refiero a los diplomáticos, no a los viajes de los ciudadanos", advirtió también, según la agencia de noticias estatal Anadolu.

"Protestamos esa situación con fuerza y le dijimos a nuestra contraparte holandesa que responderemos de la forma más severa", añadió el primer ministro Binali Yildrim en una declaración oficial.

...DE ALGUNOS TURCOS...

La policía holandesa utilizó caballos y cañones de agua para dispersar en la noche del sábado una protesta en Róterdam, después de que se conociera que los dos ministros turcos no podrían dar el mitin previsto. Según AFP, más de mil personas que estaban congregadas fuera del consulado turco para protestar fueron dispersadas por las fuerzas del orden.

A su vez, cientos de turcos partidarios de Erdogan se han manifestado ante las legaciones diplomáticas holandesas en su país, aunque no se han producido incidentes reseñables.

EFE
Partidarios de Erdogan se manifiestan ante el consulado de Holanda en Estambul.

...Y DE HOLANDA

En tanto se aclara la situación, las misiones diplomáticas de Holanda en Estambul y en la capital, Ankara, fueron cerradas por "razones de seguridad", según el ministerio turco de Relaciones Exteriores. Las residencias del encargado de negocios de la embajada y del cónsul general también están inoperativas por ahora. Turquía ha pedido al embajador holandés que no regrese más. Ahora está de permiso fuera del país.

Holanda y Turquía, por la gran cantidad de población que comparten, han sido en los últimos años buenos amigos en la arena internacional, con relaciones fluidas en el plano comercial e incluso en el militar, con los holandeses ayudando en la frontera con Siria.

CÓMO INFLUYE EN LAS ELECCIONES HOLANDESAS

Los holandeses votarán el miércoles en unas elecciones nacionales que tienen la inmigración proveniente de países musulmanes como uno de sus ejes esenciales. El actual primer ministro, Rutte, se enfrenta al político de extrema derecha Geert Wilders, que en los últimos años se ha convertido en un fenómeno al que las encuestas dan unos excelentes resultados.

Wilders, por ahora, ha aplaudido la decisión de evitar que los ministros turcos dieran sus discursos en Róterdam, aunque sostiene que el mérito es su formación, el Partido por la Libertad, o PVV. Su fuerza ha rechazado tajantemente la posibilidad de que Turquía forme un día parte de la Unión Europea, ha calificado de "dictatorial" al Ejecutivo de Ankara y siempre sostiene que, junto a los marroquíes, los turcos son el mayor problema que hay que abordar.

Hay quien dice que a Wilders, en realidad, le hubiera venido mejor que el actual gobierno holandés no actuase contra el mitin, porque tendría un argumento más para atacar a su rival, pero también puede ser que la airada reacción de Erdogan acabe por reforzar su mensaje islamófobo. A la ministra le ha dicho en Twitter "vete lejos y no vuelvas nunca. Y llévate contigo a tus fans turcos de los Países Bajos, por favor. #ByeBye".

La media de las encuestas da mayoría al partido liberal VVD de Mark Rutte, con 25 escaños, seguido del PVV de Wilders, con 22. Por detrás estarían empatados los democristianos (CDA) y los liberales de centroizquierda (D66), ambos con 20 diputados, mientras que los Verdes de Izquierda (Groenlinks) se harían con 16 escaños y los izquierdistas del SP con 15. Pero se teme que haya un efecto sorpresa, como en el Brexit o con el norteamericano Donald Trump.

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