Francisco Mora

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El cuchillo del idioma

Publicado: 22/10/2012 10:05

El lenguaje se encuentra en la raíz más profunda de la naturaleza humana, no en vano son códigos que se han venido construyendo en el cerebro a lo largo de los 2 últimos millones de años de proceso evolutivo. El cerebro tiene, al nacimiento, los circuitos "duros", genéticamente programados, capaces de grabar en ellos cualquier idioma. Y es la lengua de los padres la que reconstruye, transforma y modela esos circuitos en un proceso lento a través de la física y la química, la anatomía y la fisiología. Tan lento es que la primera palabra no aparece antes del año y medio y con un año más aparecen ya palabras sueltas y solo después, hacia los tres años, aparecen las frases. Todo esto lo sabe casi todo el mundo. Pero lo que no sabe todo el mundo es que no es lo mismo grabar en esos años tempranos un idioma que otro. En esos años tempranos se captan y aprenden matices sensoriales y emocionales que son transferidos con las palabras de un determinado idioma como no lo serán nunca por ningún otro que se aprenda después. Y es este idioma temprano el que queda mas profundamente anclado en el cerebro y con el que el niño definitivamente, dibujara el mundo y sus gentes. Ningún otro idioma será plenamente equivalente. Y es con ese instrumento que el niño nombra sin esfuerzo el mundo y "lo diferencia" de otros mundos, lo que incluye "matices" de las cosas, sucesos y personas. Con el idioma más genuino, aquel que se escucha tras el nacimiento, se expresa la intimidad de una manera diferenciada y única. Por eso un idioma "unifica" emocionalmente a las gentes pero también y al tiempo las desune, las separa. Es un bisturí, un cuchillo, que corta emocionalmente y aun cognitivamente lo que es "ajeno y diferente".

La sintonía emocional sutil que proporcionan las palabras de un determinado idioma jamás puede ser traducida fidedignamente a otro. Que se lo digan a los poetas y escritores. Y ni aun siendo auténticamente bilingüe, en donde desde el nacimiento se haya oído hablar en el seno familiar dos lenguas distintas, sigue existiendo una con un color emocional más profundo y sutil, quizá el idioma de la madre. Idioma este último que viene reforzado por el entorno familiar, el de la calle y el de todos los días. Color emocional posiblemente no detectable ni por el individuo, ni por tests psicológicos sofisticados, ni tan siquiera tal vez por las técnicas de imagen cerebral hoy disponibles, pero existir, existe. Hoy, con la neurolingüística, comenzamos a conocer las profundidades abisales en las que el lenguaje está anclado en el cerebro y su tremendo significado no solo para la solidaridad y la agresión entre los seres humanos sino para lo que resulta todavía más sorprendente, para la propia concepción del mundo y con ello compartirlo plenamente.

El final de estas reflexiones es que empezamos a darnos cuenta que las lenguas pueden ser instrumentos de "identidad" separadora, que lo son, de unos grupos frente a otros. Y que de hecho se utilizan como arma de agresión "diferenciadora". Solo hay que mirar los telediarios un poco todos los días para ser consciente de cuanto acabo de decir. Esto antaño tenía un valor de supervivencia enorme al crear una fuerza de grupo pequeña y cohesionada frente a "los otros grupos lejanos". Hoy, por el contrario, ese mismo proceso, si ejecutado dentro de un grupo grande y centenariamente cohesionado y de lengua común y también centenaria se convierte en un instrumento que debilita y desintegra. La "inmersión absoluta" de los niños recién nacidos en un idioma minoritario en el seno de un sociedad más grande que ya habla otro idioma más universal y diferente tiene claramente un propósito diferenciador. Supuestamente esa diferencia persigue una mayor supervivencia del grupo a través de ventajas como vivir mejor y más seguro que los demás, lo que termina creando un sentimiento de "ser mejor" que los demás porque es claro que nadie marca diferencias para mostrar que es peor, más humilde y por tanto más necesitado.

Ante todo esto se me ocurre que debiera haber más voces levantadas entre lingüistas, pensadores, escritores, poetas y científicos que expliquen a esos políticos, muchos solo obedeciendo a una emoción hoy casi vacía, que están enarbolando una bandera errónea, aquella de la "inmersión completa" en una lengua minoritaria, sin conocer qué consecuencias reales tiene para la gente. Quizá piensen que ello es un "bien" para su comunidad frente a la de los demás. O quizá piensen que esa "emoción profunda" de tanto calado personal, casi religioso, de la lengua diferenciadora, representa hoy una ventaja frente a un mundo hostil. Y no es así. Y todo esto que señalo no va a favor de que se deje morir ninguna lengua en el mundo puesto que al final las lenguas, todas, tienen su hermosura y todas, siempre, son una fuente creadora y de riqueza humana. A muchas gentes les parecerán estas reflexiones de gabinete intelectual. Les puedo asegurar que no lo son.

 
 
 
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15:12 de 06/11/2012
Me quedo con la primera parte del artículo, la lengua materna y su capacidad para evocar emociones como ninguna lengua adquirida posteriormente. Me cabe duda razonable sobre ciertas notas del bilingüismo. Y me salto la segunda parte, donde si bien hay un intento de advertir sobre el idioma como herramienta social y quizá sobre todo política, hay valoraciones que me parecen poco acertadas. El idioma es fascinante, un juguete intelectual infinito, síntoma de riqueza. Para aprenderlo de verdad es necesaria la inmersión. Tristemente, en España el idioma también se usa para dividir a conveniencia de unos u otros. Pero el término clave en este caso no es "inmersión", sino "exclusión". Curiosamente, estos términos significan cosas distintas dependiendo de dónde caiga la frontera respecto al observador, pero los sentimientos a los que invitan no son los grabados durante la infancia: son los que impulsa la sociedad. La primera parte del artículo apela a la empatía necesaria para entender y respetar el vínculo personal con el idioma. Si existiera ésta en igual cantidad en ambos lados, nos iría mucho mejor.
21:03 de 02/11/2012
Mi humilde opinion es que lo mejor es sumar y no restar. Porque no darle la posibilidad a los ninios de expresarse en cuantas lenguas sea posible.El mundo se ha convertido en un panuelo y ya es dificil encontrar personas que se queden viviendo en el mismo lugar donde nacieron,es decir que muchas veces terminan casadas con personas que hablan otro idioma o viviendo en un pais con otra lengua. En mi caso, soy argentina y vivo con mi esposo americano en Washington Dc hace muchos anios. Eso no me ha impedido de continuar hablando (con el mismo acento horrible! por cierto)el dialecto rioplatense y de haberselo impuesto(si ,impuesto!) a mi hijo de 12 anios. El es absolutamente bilingue,no le ha costado en lo mas minimo y yo soy feliz de que mi hijo hable conmigo con los mismos giros idiomaticos con los que creci. No hay ninguna mentalidad separadora en esto, solo amor por la lengua, el mismo que me hizo pasarme un verano en Santiago de Compostela para aprender un poquito el idioma con el que hablaban mis abuelos.
17:50 de 29/10/2012
Me parece feo hablar de las teorias de Noam Chomsky sin citarle. Y su incursion por el bilingüismo me parece paupérrima.
10:00 de 28/10/2012
Leo los comentarios y no doy crédito. Según parece el principio de autoridad ya no vale. Los comentaristas dicen: Como yo no quiero creer en eso, no me lo creo...
O sea, que seguimos igual que en la época de Galileo, en el siglo XVI. Alguien se pasa la vida pensando en algo e investigando, un día lo cuenta y otros le someten al juicio de la inquisición y lo meten entre rejas... Bravo...
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Ramon Porta
Mi vida ha sido la música
16:57 de 23/10/2012
Hay algo en el artículo que me intranquiliza, ¿igual mi mente obtusa que no suele hablar el idioma mayoritario (impuesto en otros tiempos)y que no acepto, me hace pensar ser mejor por esto? Nada de nada, ahí me parece que resbala y lo leo inquieto por insinuarlo y no decirlo claramente.
15:56 de 23/10/2012
Siento gran admiración por su esfuerzo divulgador.
Sin embargo hoy entre sus lineas adivino un gran prejuicio.
Su consideración que no dudo debe tener una gran base científica está llena de juicios de valor que deforman la realidad y su corolario presumo totalmente equivocado.
Me es dificil admitir como un evolucionista como le presumo no pueda ser más objetivo con este tema.
Cuando sus colegas anglosajones vean que su lengua nativa es el castellano tendran razones suficientemente cientificas para pensar que usted se sabe mejor que ellos.
Sin embargo defendere que estan equivocados y quizá les explique que las variaciones son producto de la naturaleza y no del prejuicio y la paranoia.
La lengua materna deberia usted saber, es la lengua de nuestros padres y no la del colegio y menos cuando esta se impone por la fuerza y a mayor gloria...
13:26 de 23/10/2012
Parece como si hubiera una incapacidad manifiesta de algunas personas o sectores en afirmar que son lenguas minoritarias... mire Vd., lo que hay en España son "lenguas" diferentes al castellano. Por ser diferentes en ningun caso son ; menores, inferiores, minoritarias, dialectos(refiriendose a idiomas), son lenguas con una riqueza en todos los sentidos como la que pueda tener la Castellana, la francesa o la alemana. Es más algunas de estas son más habladas que algunos por no decir muchos idiomas oficiales de la UE. (por tanto de minoritario nada)
En un mundo rosa e ideal seria maravilloso que todo el planeta hablara el castellano o el sueco, es igual el que sea , pero solo un idioma....... de verdad cree con eso que no habria ideas politicas diferentes?, no habria ideas independentistas?, que no pensarian por si mismos los pueblos? cree que cantariamos el "kumbaya"?....mire el idioma más necesario que existe y que menos se habla es el de la "tolerancia", ya ve es asi de facil, basta escuchar, casi todas las lenguas de españa son romances, es facil entender si se quiere se parecen mucho, solo con un poquito de voluntad se acabó el problema.....
Para acabar recuerde que la pluma es más poderosa que la espada y Vd. casi que dice lo contrario.

Saludos
11:32 de 23/10/2012
Pues a estas alturas de la globalización deberíamos tener el chino o el alemán como lengua madre, o que todo el planeta hable esperanto, todos estaremos unidos y nadie será diferente. De paso que nos conciban en serie, todos hijos del mismo padre y madre, así también habrá menos diferencias. Para flipar con el catedrático...
23:04 de 22/10/2012
Pues no estoy de acuerdo. Yo mismo sufrí la inmersión absoluta en español. No podíamos hablar nuestra lengua materna ni siquiera en casa. Mi abuela no sabia castellano, y sin embargo, de sus ocho hijos solo uno hablaba de adulto euskera. Se ve que Franco se leyó este artículo... Pero miren por donde, a pesar de llevar tantos años españolizando, va y Euskadi vota abertzale. Va a ser que el sentimiento no lo hace solo el idioma...
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Josan Bibian Calderon
Si la Ley de Murphy puede fallar, fallará.
19:52 de 22/10/2012
Al comenzar a leer su artículo, Don Francisco, no sabía adónde quería usted llegar y he empezado a leerlo por puro interés científico. Luego me ha decepcionado en parte.
El idioma 'natural' del ser humano que nace no es el de los padres, es el de la madre y lo es desde antes de que el niño nazca. Ese niño 'vive' en su madre, los latidos de su corazón se acompasan, si la futura madre está ansiosa, él también. Comparten fluidos y sentimientos más allá de lo imaginable. La gestante vive, piensa y siente en el ser que lleva dentro, estableciéndose una simbiosis mútua.
Ese idioma materno será el del niño, el cual, luego, podrá ser educado en otro idioma y lo aprenderá con una soltura que para mí quisiera.
No soy catalán, pero su párrafo "La 'inmersión absoluta' de los niños recién nacidos en un idioma minoritario en el seno de un sociedad más grande que ya habla otro idioma más universal y diferente tiene claramente un propósito diferenciador." es, para mí, claramente tendecioso. En los valles pirenaicos catalanes el 'idioma minoritario' es el castellano.
Si usted está en contra de esa 'inmersión lingüística' base mejor su argumentación, ésta es muy endeble y nada tiene que ver con su cátedra en fisiología.
En cuanto a lingüística, lea usted los trabajos de Noam Chomski del año 1957, quizá le 'ayuden' algo...
Y siga con la fisiología...
Saludos
10:25 de 12/11/2012
Y yo diría que justamente porque una idea se argumenta desde un campo diferente a los habituales, el debate se ha enriquecido. Después de todo el autor no está lanzando espumarajos, sino ideas con un trasfondo serio

[y no pocos argüirían que la fisiología y la biofísica estarían igualmente bien o incluso mejor equipadas para analizar temas normalmente tratados por la filosofía, la lingüística o «el campo de la educación»].

Si tuviera observaciones con respecto a la opinión del autor, y las tengo, no sería sobre su derecho o bondad para opinar sobre este tema, sino sobre los basamentos éticos implícitos en su argumentación.

Gracias.
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Josan Bibian Calderon
Si la Ley de Murphy puede fallar, fallará.
13:52 de 12/11/2012
Puede que tengas razón, Pepe Trueno, tampoco soy yo un dogmático incapaz de salir de 'mis' dogmas. Sólo soy un españolito más que ha tenido la 'suerte' de que entre mi padre, un asalariado normal, y yo, hayamos podido pagarme a mí una carrera universitaria.
Tienes razón en cuanto a que cualquiera puede opinar sobre cualquier tema, pero en ese caso, no engordes tu nombre con tus títulos académicos o con tu profesión porque pueden decirte aquello de 'zapatero a tus zapatos'. Yo opino, sobre algunos temas desde el punto de vista de mi sentido común y como tal, puede ser sólo el mío y estar equivocado.
Un saludo
18:14 de 22/10/2012
De verdad cree que los políticos deciden en qué lengua hablamos a nuestros hijos???? Lo políticos han decidido la lengua de sus hijos????
Hay que ser muy don nadie para dejar que los políticos (como usted les llama) decidan cómo debemos hablar a nuestros hijos. No, señor, por mucho que los "políticos" de mi niñez y juventud querían que me expresara en castellano, mis padres me transmitieron el catalán y no una lengua tan "universal" como el inglés...supongo que usted se refiere a ella cuando habla de lengua "más universal y diferente"....?????!!!!
16:27 de 22/10/2012
Entonces Ud. aboga por la protección de una lengua en peligro pero al mismo tiempo crítica las inmersiones lingüisticas?

...O no lo entdí o lo veo un tanto incongruente.
16:00 de 22/10/2012
Per que no diu el que realment vol dir? Sigui valent home, ensenyi el seu pensament, tregui's la careta de correcció. Està clar que explicar el veritable pensament és perillós, perque queda al descobert la ideologia subjacent sota els arguments bonistes i sense compromís, i aquesta ideologia qui sap si podria tindre un gust desagradable.
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Josan Bibian Calderon
Si la Ley de Murphy puede fallar, fallará.
20:02 de 22/10/2012
Lo que no entiendo, Joan, es que, ya que tú expresas libremente tu opinión sobre lo que él ha escrito, ¿qué pinta que él sea Catedrático de Fisiología y Biofísica para llevar tendeciosamente sus ideas en los campos de la educación, la filosofía y la lingüística a la conclusión a la que quiere conducirnos?
Yo le diría: "sabater a les teves sabates".
Saludos desde Huesca, 'vecino'.
15:32 de 22/10/2012
Buenos días: He leído detenidamente su texto y es de los pocos que argumentan con sencillez y verosimilitud. Yo nací en la Barcelona de 1950 y sé lo que es el "idioma más universal" y que un idioma si no genera poetas estos sí universales decae. Por ejemplo Carles Riba o Josep Carner de los que no tuve noticia alguna hasta los años setenta del siglo pasado. La universalidad en los lenguajes no confiere un distintivo "mejor" o más "útil", la cantidad no genera frutos mejores ni más libres. Saludos sinceros.