Tres recetas para aprovechar los plátanos maduros de la cocina

Tres recetas para aprovechar los plátanos maduros de la cocina

La basura no tiene por qué ser la primera opción.

Una mujer cortando plátanoMiljan Zivkovic vía Getty Images

Puede ser por las condiciones climáticas, porque ya llevan mucho tiempo en nuestros hogares o por otros motivos. Pero puede pasar que los plátanos hayan terminado por ponerse demasiado maduros y, en este estado, no todos los paladares los encuentren apetitosos. 

Si ese es el caso, la basura no tiene por qué ser la primera opción. Esos plátanos todavía se pueden aprovechar. Hay multitud de recetas que cuentan con plátanos entre sus ingredientes y que no importa si ya están demasiado maduros. Estas son tres de ellas. 

Tortitas

TortitasFeHilal vía Getty Images

Las tortitas se pueden tomar a cualquier hora del día, encajan para desayunar, para merendar e, incluso, para cenar. Para elaborarlas con plátanos se necesitan los siguientes ingredientes: 

- Dos plátanos (mejor si están maduros)

- 100 gramos de harina de avena

- Un huevo

- 50 mililitros de leche

- Media cucharadita de canela en polvo

- 10 gramos de levadura

- Un puñadito de sal

El método de elaboración es el siguiente. En primer lugar, se aplastan con un tenedor los plátanos. Y, una vez hayan alcanzado una textura similar a la de un puré con algunos grumos, se puede proceder a mezclarlo con el huevo, la canela, la levadura, la leche y la sal. 

Cuando se haya mezclado todo bien, toca agregar la harina. Y cuando se tenga una masa más bien homogénea, se puede proceder a hacer las tortitas en la sartén. En teoría, no es necesario usar aceite para que tengan un buen acabado, pero es opcional. Una vez estén listas, se pueden servir en el plato con sirope o con el condimento que se prefiera.

Bolitas de plátano frito

Bolas de plátano fritasJOGY ABRAHAM vía Getty Images

Las bolitas de plátano frito son muy comunes en países de América Latina, como Colombia. Para elaborarlo, se necesitan los siguientes ingredientes: 

- Dos plátanos maduros

-Aceite

-Dos cucharadas de queso rallado

- Agua

-Dos cucharaditas de mantequilla

- Una cucharadita de azúcar

- Dos cucharadas soperas de harina de trigo

El método de elaboración es el siguiente. En primer lugar, sin quitar la piel de las frutas, se trocean los plátanos. En cachos de tamaño mediano y se ponen a hervir hasta que se queden blandos. A continuación, se retiran del fuego y se les quita la piel. 

Entonces, se procede a aplastarlos con un tenedor hasta que tengan la textura de un puré, como ocurría con las tortitas. Una vez superado este paso, se mezcla con el azúcar, el queso, la harina, la mantequilla y el huevo.

Con la masa que quede como resultado de esa combinación, se van a elaborar las bolitas, de un tamaño aproximado de unos tres centímetros. Estas se fríen en un cazo y, cuando cobren un color dorado, se retiran del fuego. ¡Y ya están listas para catar!

Bizcocho

Bizcocho de plátanoRebeca Mello vía Getty Images

La receta que culmina esta lista es un bizcocho elaborado a partir de unos cuantos plátanos maduros. Los ingredientes que se van necesitar para prepararlo son los siguientes: 

- Cuatro plátanos maduros

- 100 gramos de aceite de oliva

- Tres huevos

- 20 gramos de levadura 

- Tres claras de huevo

- 350 gramos de harina de trigo

- 200 gramos de azúcar

El primer paso consiste en pelar los plátanos y aplastarlos hasta darles la textura de un puré. Por otro lado, se mezclan los huevos, el azúcar y las claras. Una vez este combinado haya doblado su volumen, se añade el aceite. Se continúa batiendo y, después, se incorporan los plátanos. Y, tras haber removido todo, es el turno de introducir a la mezcla la levadura y la harina.

Cuando la masa ya no tenga ningún grumo, se puede proceder al siguiente paso: vertirla sobre el molde e introducirlo en el horno —precalentado— a 180ºC tanto por abajo como por arriba

Deberá estar unos 45 minutos, aunque se puede comprobar si ya está listo introduciendo un cuchillo en el bizcocho y si, al sacarlos el cubierto no tiene restos de la masa, está preparado para sacar. Una vez se haya enfriado, se puede desmoldar y degustar.