NOTICIAS
21/12/2012 21:24 CET | Actualizado 20/02/2013 11:12 CET

Monti dimite e Italia se prepara para pasar al centro de las dudas europeas

EFE

Mientras la presión de especuladores y políticos europeos se concentraba sobre España, Italia parecía ser una balsa de aceite. No lo era. Su fragmentado y convulso ecosistema político sólo estaba adormilado.

El autor fue Mario Monti, un político hábil y de larga experiencia al que algunos comparan con Herman Van Rompuy, apodado "el anestesista local" durante su año de Gobierno en Bélgica, antes de convertirse en presidente del Consejo Europeo. Como Van Rompuy, Monti no era el cabeza de cartel de ningún partido político en unas elecciones, sino que acudió al rescate, motivado por las circunstancias y para evitar la catástrofe. Ninguno de los dos resolvió los graves problemas que aquejaban a ambos países (en el caso de Bélgica, de modelo de Estado, en el caso de Italia, económicos).

Este viernes, Mario Monti presentó su dimisión. Sucumbió ante un Silvio Berlusconi que llevaba meses presumiendo de tener la capacidad de destituir al primer ministro que le sucedió como primer ministro.

Este domingo, a las 11 de la mañana, Monti desvelará su futuro político. Lleva un año asegurando no tener más aspiraciones que socorrer a su país sin pretender continuidad o ser elegido en las urnas. Y, sin embargo, este domingo podría anunciar su legitimación democrática si decide presentarse a unos comicios que se celebrarán a finales de febrero.

Allí se enfrentará a una izquierda con una nueva vieja cara (Pier Luigi Bersani), con la prueba definitiva para la antipolítica dentro de la política (el movimiento Cinco Estrellas, de Beppe Grillo) y un centro derecha sin estrategia clara pero con Berlusconi.

Sea como fuere, Italia es ahora la protagonista. El ojo del huracán y la protagonista que no podrá esconderse tras otros países frente a los vaivenes de la especulación.

El presidente de la República, Giorgio Napolitano, ha anunciado iniciará este sábado una ronda de contactos con los distintos partidos de la que saldrá previsiblemente la fecha de las elecciones. La ministra del Interior, Anna Maria Cancellieri, planteó esta semana como día más apropiado el 24 de febrero y Napolitano aceptó dicha sugerencia.

¿Subirá la prima de riesgo? ¿Será Italia finalmente donde se abra la gran y definitiva grieta del euro? Políticos y expertos coinciden en su desconcierto. Un desconcierto sin anestesia.

ESPACIO ECO