INTERNACIONAL
19/04/2013 10:26 CEST | Actualizado 19/04/2013 10:27 CEST

Los fallecidos por la planta de fertilizantes de Texas se elevan ya a 35

AFP

El número de fallecidos por la explosión de la planta de fertilizantes de Texas se eleva ya a 35 y los heridos superan los 160, según ha asegurado el alcalde de la ciudad de West, Tommy Muska, en declaraciones al diario USA Today.

El alcalde de la ciudad de West, Tommy Muska, ha elevado a 35 el número de fallecidos a causa de la explosión ocurrida ayer en una fábrica de fertilizantes, en una entrevista concedida el pasado jueves al diario USA Today.

Muska ha detallado que entre los fallecidos hay diez "primeros asistentes", cinco voluntarios del Departamento de Bomberos, cuatro miembros de los Servicios Médicos de Emergencias y un bombero que estaba fuera de servicio pero que se acercó a ayudar.

El resto de los fallecidos eran residentes de las viviendas que se encuentran en el complejo residencial ubicado en los alrededores de la fábrica de fertilizantes, que ha quedado completamente arrasado por las llamas.

Muska ha explicado que aunque no todos los cuerpos han sido recuperados, se presume que todas estas personas están muertas. Además ha indicado que hay otros dos voluntarios del Departamento de Bomberos que están desaparecidos.

Al menos unas 75 casas y edificios, incluidos el complejo residencial, una residencia de ancianos y un instituto, han quedado destrozados o han sufrido graves daños.

La explosión se produjo a las 20.00 horas (3.00 horas en España) en una fábrica de fertilizantes de West, una localidad de 20.000 habitantes situada en el norte de Texas. Las autoridades han indicado que fue similar a la de una bomba nuclear y que causó un seísmo de 2,1 grados en la escala de Richter.

MULTA POR NO CUMPLIR PLAN DE SEGURIDAD

La planta de fertilizantes fue investigada en 2006 por las autoridades federales y locales sobre sus medidas de seguridad, según recordaron este viernes varios medios estadounidenses.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA) multó a la compañía en marzo de 2006 con 2.300 dólares porque el plan de seguridad de la empresa no cumplía con los requisitos federales, según apuntó el diario USA Today.

En concreto hacía referencia a que no tenía un plan formal de mantenimiento escrito y pocos registros sobre la capacitación dada a los empleados.

La compañía corrigió las deficiencias y actualizó su plan en 2011, según certificó la EPA, que ha enviado un equipo de expertos a controlar la calidad del aire en la zona y los alrededores de donde se produjo la explosión.

La compañía fue además investigada por la Comisión de Calidad Medioambiental de Texas en 2006 después de recibir una queja en junio de ese año sobre un fuerte olor a amoniaco procedente de la planta, situada a 32 kilómetros al norte de Waco (Texas).

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