INTERNACIONAL
03/07/2013 07:49 CEST | Actualizado 01/09/2013 11:12 CEST

Mohamed Morsi se niega a irse: "Si el precio de la legitimidad es mi sangre, estoy preparado"

El presidente de Egipto, Mohamed Morsi, se ha negado a dimitir a última hora del martes durante un mensaje a la nación a través de la televisión estatal y ha recalcado que su llegada al poder se produjo a través de la celebración de elecciones "libres", al tiempo que ha afirmado "haber cometido errores", si bien ha argumentado que "las cosas están más claras tras un año en la Presidencia".

Así, ha destacado que "es normal que después de la revolución que haya oposición y apoyo". "Redactamos una Constitución que fue aprobada en un referéndum. Tenemos legitimidad, y es esta legitimidad la que nos garantiza que no habrá luchas ni derramamiento de sangre si la respetamos", ha añadido Morsi.

"Si el precio de la legitimidad es mi sangre, estoy preparado para sacrificar mi sangre por la legitimidad y mi país", dijo, repitiendo una palabra (legitimidad) más de 30 veces durante su discurso.

"Me preocupa mucho que la sangre de los egipcios no se derrame. Seré firme con toda aquella persona que provoque el derramamiento de sangre", ha indicado el mandatario durante su discurso.

"Mi mensaje para todos, para la oposición, es que me aferraré a esta legitimidad. A los seguidores que respetan la democracia y aman la legitimidad y salvaguardan Egipto y la revolución: no dejéis que se os robe la revolución", ha dicho. "Protegeré esta legitimidad con mi vida", ha resaltado.

"Quiero que Egipto controle su propia voluntad y que nadie dicte lo que se ha de hacer", ha dicho, antes de resaltar que "hay gente del exterior que no quiere que el país controle su voluntad", en sus palabras.

Así, ha reiterado sus acusaciones contra los "residuos" del antiguo Gobierno del expresidente Hosni Mubarak, que fue derrocado en 2011, y ha subrayado que son estas personas las responsables del bloqueo de la transición política en el país.

"El antiguo régimen no quiere democracia, estaba acostumbrado a manipular las elecciones. No saben lo que son la democracia y la libertad de expresión. Están usando a los jóvenes y a los que sufren los problemas económicos para azuzar el caos y la violencia", ha continuado Morsi. "¿Por qué no surge esta violencia hasta su anuncio de que cambiarán el régimen y abortarán la democracia?", se ha cuestionado.

"Es fácil escuchar las instrucciones. La revolución egipcia no fue la revolución de los hambrientos. Fue la revolución para poseer nuestra voluntad y conseguir libertad y justicia", ha remachado.

Así, ha añadido que Egipto cuanta con un Ejército "fuerte" y ha solicitado a la población que "no insulte" a las Fuerzas Armadas. "Salvaguardar al Ejército junto a mi porque es nuestro apoyo. No uséis nunca la violencia contra la institución. La violencia es una trampa. Si caemos en ella, estamos perdidos", ha manifestado.

Por otra parte, Morsi ha destacado que "no hay problema alguna con las manifestaciones pacíficas", al tiempo que ha recalcado que "ha solicitado diálogo". "Se hizo una iniciativa para hablar con la oposición, formar un nuevo Gobierno, acelerar las leyes electorales para celebrar elecciones parlamentarias, solucionar la crisis del fiscal general y empoderar a la juventud en el proceso de toma de decisiones", ha agregado.

"Tenemos que demostrar al mundo que somos capaces para la democracia (...) y de proteger pacíficamente la legitimidad (...) que es nuestra única protección de cara a fallos futuros (...) No acepto que nadie diga algo o dé pasos contra la legitimidad", ha apostillado.

PETICIÓN AL EJÉRCITO

Morsi ha pronunciado este discurso apenas minutos después de solicitar al Ejército que retire su ultimátum de 48 horas a los partidos políticos para que alcancen un acuerdo que ponga fin a la crisis política en el país --plazo que llegará a su fin a las 17.00 horas del miércoles-- y subrayar que "se agarrará a la legitimidad constitucional".

El lunes, el jefe del Ejército, Abdelfatá al Sisi, anunció el ultimátum y aseguró que, en caso de que las formaciones políticas no lograr un acuerdo, las Fuerzas Armadas presentarían una 'hoja de ruta' para el país.

En base a las informaciones publicadas por la agencia británica de noticias Reuters, esta 'hoja de ruta' prevé la suspensión de la Constitución y la disolución del actual Parlamento, que lideran los islamistas, según fuentes militares.

Asimismo contempla que un consejo interino compuesto por civiles y tecnócratas asuma el gobierno del país hasta que la Constitución sea enmendada, algo que se prevé que ocurra en cuestión de meses, y a continuación la celebración de elecciones presidenciales, según las fuentes.

Tras ello se celebrarían elecciones presidenciales, mientras que los comicios parlamentarios serían aplazados hasta la puesta en marcha de condiciones estrictas para la selección de candidatos.

Las Fuerzas Armadas planean abrir conversaciones con la coalición opositora Frente de Salvación Nacional (FSN) y otras organizaciones políticas y religiosas una vez expire el ultimátum. Sin embargo, estas fuentes no han indicado qué piensa hacer el Ejército en caso de que el mandatario se niegue a abandonar el poder.

Las fuentes han explicado a Reuters que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) todavía está discutiendo los detalles y el plan, que busca resolver la crisis política que ha llevado a millones de egipcios a manifestarse en las calles, podría modificarse en función de los acontecimientos políticos y las consultas.

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