POLÍTICA
15/09/2013 17:25 CEST | Actualizado 15/09/2013 17:30 CEST

El alcalde de Coslada pide perdón: "Siempre he demostrado mi apoyo por el colectivo homosexual"

Raúl López Vaquero, presidente del PP de la localidad madrileña de Coslada y alcalde de la misma localidad, pide disculpas.

Este domingo, López Vaquero generó polémica en las redes sociales por un tuit en el que decía: "Rusia prohíbe a españoles adoptar niños rusos. Por lo del "matrimonio" homosexual. Lógico". Y a continuación enlazaba a un artículo del escritor Pío Moa en Libertad Digital que se titula "Soy homófobo, naturalmente".

Horas después, el alcalde de Coslada pedía perdón si había podido "herir sensibilidades" y aseguraba que todo se debía a un malentendido, dado que él "siempre" ha demostrado su "apoyo y profundo respeto por el colectivo homosexual".

Añadía, además, que no compartía el artículo de Pío Moa. "Simplemente critico la posición de un país como Rusia. Es vergonzoso", aseguraba. En una cadena de tuits, López Vaquero aclaraba que al decir "lógico" se refería a que no le sorprenden ya "este tipo de noticias viniendo de un país como Rusia. Son ellos los q prohíben adoptar..."

En el artículo de Pío Moa, publicado en el año 2010, el autor asegura que la homosexualidad es "sin duda" una "desgracia" y afirma que se opone y detesta que "las mafias rosas traten de conseguir puestos de poder para modelar la sociedad según sus torcidos enredos teóricos y prácticos, empezando por la pretensión totalitaria de que ellas representan a los homosexuales".

"Esa gente del 'orgullo', constantemente está injuriando, calumniando o burlándose de las opiniones y sentimientos de los cristianos, por ejemplo, pero no tolera que se la critique y ponga en su sitio, lo que se hace demasiado raramente", asegura Moa.

El escritor acaba diciendo que "el término homofobia, torpe desde su propia construcción etimológica, no designa, pues, a quienes odian a los homosexuales, sino a quienes odian las maquinaciones de esas mafias".

El tuit del alcalde de Coslada se produce en un momento en que Rusia es centro de las críticas tras aprobar la ley contra la propaganda homosexual, que sanciona la promoción de orientaciones sexuales "no tradicionales".