POLÍTICA
24/01/2014 12:30 CET | Actualizado 24/01/2014 12:41 CET

Cientos de firmas para que la calle Primo de Rivera de Valladolid se llame 20 de abril del 90

REPRESIÓN FRANQUISTA VALLADOLID

"20 de abril del 90. Hola, chata, ¿cómo estás?" Así empieza la que, seguramente, es la canción más célebre de los Celtas Cortos. Pero, ¿te imaginas vivir en la calle 20 de abril del 90? Es lo que piden las más de 1.500 personas que hasta ahora han firmado una petición en Change.org para que la calle José Antonio Primo de Rivera de Valladolid (en honor al fundador de Falange Española) cambie su nombre por el de la famosa canción del grupo pucelano.

"Los Celtas Cortos han llevado el nombre de Valladolid a todas partes. Cambiar la denominación de la calle sería una forma de homenajearles y, a la vez, cumplir la ley y eliminar del callejero las referencias al franquismo", explica a El Huffington PostJosé Esteban Mucientes, el autor de la petición que ya cuenta con el apoyo de IU en Valladolid.

Lejos de ser una vía apartada, la calle José Antonio Primo de Rivera de la capital castellana está situada en pleno centro de la ciudad, a escasos metros de la Plaza Mayor y en una de las principales zonas de tapeo. El alcalde de Valladolid, el polémico Francisco Javier León de la Riva, ya se ha opuesto en otras ocasiones a eliminar del callejero las referencias al franquismo, argumentando que el cambio de nombre de las calles crearía confusión.

Para Mucientes, esa excusa no tiene validez en este caso. "A esa calle todo el mundo la conoce como 'la de la salida del aparcamiento' [porque el parking de la Plaza Mayor desemboca en esa vía] así que no supondría ningún problema. Sería la forma de que el alcalde, como primer vallisoletano, diese ejemplo y cumpliese la ley", argumenta.

Pero, puestos a dedicar una calle a los Celtas Cortos, ¿por qué no llamarla directamente como el grupo? "Sería muy obvio y la canción la hemos oído 1000 y una veces, es una especie de himno, y es una fecha", explica Mucientes. De momento, los propios Celtas han manifestado su opinión sobre la iniciativa en Twitter y, por lo que parece, la idea no les desagrada.

En cualquier caso, no parece que el nombre de la calle José Antonio Primo de Rivera vaya a cambiar, dado que León de la Riva no está por la labor. "El anterior alcalde [del PSOE, que dejó su cargo en 1995] ya cambió los nombres de calles que entendió oportunos y no está en mi ánimo hurgar en heridas de la Guerra Civil. Parece que algunos quieren ganar la guerra a Franco 75 años más tarde", dijo en 2010 en una entrevista en 20 Minutos.

De hecho, en un paseo por Valladolid, como en otras ciudades y pueblos, se pueden encontrar decenas de referencias al franquismo en sus calles. Según denuncia la Plataforma por la Retirada de Nombres y Símbolos Franquistas, aún quedan 32 plazas, calles e incluso barrios enteros identificados con «nombres de exaltación franquista y de la dictadura".

Algunos ejemplos: Antonio Lorenzo Hurtado, Clarencio Sanz, Conde de Arteche, Fernández Ladreda, García Morato, Héroes del Alcázar de Toledo, General Solchaga, José Luis Arrese, Leopoldo de Castro, Rector Luis Suárez, Rosario Pereda o Vicente Mortés. Además, existe un barrio llamado Girón, en honor a José Antonio Girón de Velasco, falangista español que ocupó la cartera del Ministerio de Trabajo entre 1941 y 1957.

Pero los recuerdos del franquismo en Valladolid van más allá del nombre de las calles. El régimen de Franco está también presente en el propio escudo de la localidad, rodeado por la Cruz Laureada de San Fernando, concedida en 1940 a la ciudad por Franco para reconocer el apoyo de la capital al alzamiento.

ONÉSIMO REDONDO VIGILA VALLADOLID

Además, en lo más alto de un cerro a las afueras de la ciudad, y visible desde muchos puntos de la capital, hay un monumento de grandes dimensiones dedicado a Onésimo Redondo, vallisoletano fundador de las JONS conocido como 'el caudillo de Castilla'. La estatua fue inaugurada por el propio Franco en 1961. Aunque está en un estado lamentable de conservación, de momento no está prevista su retirada.

Onésimo Redondo da también nombre a la localidad vallisoletana donde nació, que en 1941 pasó a llamarse Quintanilla de Onésimo (antes era Quintanilla de Abajo). El nombre sigue haciendo honor a Redondo porque cambiarlo sería "levantar ampollas, abrir heridas y desenterrar un pasado que estaba ya casi olvidado", según manifestó en 2007 el alcalde del municipio, conocido por ser el lugar donde durante años veraneó José María Aznar.