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07/07/2014 08:44 CEST | Actualizado 07/07/2014 08:45 CEST

Cinco problemas de la piel en verano y cómo evitarlos

Daniel Schoenen via Getty Images

Es oficial: el verano ya está aquí. Y para muchos de nosotros, la temporada ha empezado con largas tardes en el agua, barbacoas al aire libre y el acogedor sonido del carrito de los helados. Pero, lo mejor de los días cálidos también llega junto con otros aspectos menos agradables… como las enfermedades de la piel o, como lo conocen los especialistas, “dermatitis de verano”.

El dermatólogo Bobby Buka explica en The HuffPost cuáles son las enfermedades de la piel que se producen especialmente en verano y de las que deberíamos protegernos. Por supuesto, las quemaduras provocadas por el sol se llevan la palma. Es muy importante protegerse del sol, pero también hay otros problemas de la piel relacionados con el calor que podrían poner en peligro nuestra diversión en verano. Aquí incluimos cinco de los que probablemente no te hayas preocupado… hasta ahora.

1. Infección por hongos

La tiña versicolor es bastante común. Se trata de una "infección superficial por hongos", explica Buka. Se produce especialmente en lugares que mantienen su humedad todo el año, como los trópicos, pero en verano se puede extender por todo el mundo. Buka afirma que este problema se presenta con manchas en la piel, la cual aumenta o pierde su pigmentación en zonas de la espalda, el pecho y el cuello.

Causas: La tiña versicolor se produce tras la exposición de tu piel a los hongos. En general, hay muchos hongos que habitan en nuestra piel durante todo el año. Sin embargo, en los meses de verano, los hongos que suelen ser benignos se nos pueden ir de las manos. "El aumento de sudoración es una condición favorable" para el crecimiento de los hongos, afirma Buka.

Cómo prevenirlo y tratarlo: Es fundamental una buena higiene. El doctor Buka asegura que la mejor medida preventiva es lavarse bien después de haber sudado. Tras un día de ejercicio en un clima húmedo, lo mejor es irse directamente a la ducha. Buka también recomienda utilizar jabón con piritiona de zinc. Si la tiña versicolor se convierte en un problema persistente, habla con tu médico o dermatólogo para que te recomiende otros tratamientos más fuertes.

2. Sarpullidos por plantas venenosas

Las excursiones y las acampadas son actividades perfectas para el verano. Sin embargo, acercarte a una hiedra o a un roble venenosos puede arruinar un día fabuloso al aire libre. "Dermatitis de contacto" es el nombre médico que reciben estas enfermedades cutáneas. La dermatitis de contacto hace referencia a cualquiera de las erupciones o reacciones alérgicas que se producen al tocar algo con la superficie cutánea. Puede causar "picor, rojez e incluso descamación", asegura Buka. También existen casos más severos que pueden provocar ampollas, urticaria o inflamación.

Causas: La hiedra venenosa es la principal causante de la "dermatitis de contacto", pero el doctor afirma que hay otras reacciones por exposición a plantas venenosas. Por sorprendente que parezca, las flores pueden provocar otros problemas de piel más graves. Algunas de las más irritantes son las flores de la lavanda, el narciso o el lirio. “El crisantemo provoca una dermatitis de contacto grave”, dice Buka.

Cómo prevenirlo y tratarlo: Es clave estar muy pendiente del entorno, especialmente al acampar. Sé consciente de cuál es la apariencia de la hiedra venenosa y el roble venenoso. También es importante tener cuidado en los parques y los jardines. Evita andar por la hierba alta y quédate junto al camino. Estos problemas cutáneos se pueden tratar con hidrocortisona, de acuerdo con el doctor. Sin embargo, si el sarpullido es más severo, puede que necesites un tratamiento con esteroides por prescripción médica.

3. Picaduras de insectos

¡Picaduras de insectos! Para empezar, son muy molestas, pero, además, pueden conllevar graves problemas de salud como la enfermedad de Lyme o el virus del Nilo Occidental. Rascarse una picadura hasta que sangre también puede provocar infecciones. Los meses de verano implican menos ropa, más insectos y más picaduras. Las picaduras de insecto pueden variar en cuanto a su forma, desde pequeñas manchitas hasta grandes ronchas. "El tamaño de las picaduras de insectos no tiene que ver con el insecto", asegura Buka. Es un mito, asegura Buka, quien como otros dermatólogos, explica que es muy difícil determinar la especie del insecto en concreto.

Causas: En principio, la "causa" de una picadura de insecto parece bastante evidente. Sin embargo, Buka explica que el proceso de la toma de decisión del insecto es más complicado que la simple idea de acceder a la sangre humana. Existen dos razones principales por las que la gente tiene picaduras, según el doctor: "La producción de dióxido de carbono y la combinación de lípidos en la superficie de la piel". Buka afirma que los mosquitos encuentran a los humanos al descubrir dónde se está produciendo el dióxido de carbono. Como humanos, nos es imposible no producir dióxido de carbono (por mucho que queramos evitar las picaduras, no nos podemos quedar sin respirar). En cambio, la combinación de lípidos es diferente en cada persona, afirma Buka. Esta mezcla está compuesta por colesterol, triglicéridos, ceramidas y otras grasas. Hay unas combinaciones más atractivas que otras para los mosquitos; éste es el motivo por el que algunas personas suelen tener más picaduras que otras.

Cómo prevenirlo y tratarlo: Desafortunadamente, los lípidos de la piel dependen de la genética. No puedes cambiar tu ADN, pero existen algunas medidas preventivas que todo el mundo puede llevar a cabo para evitar las picaduras en verano. El Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) recomienda usar repelentes de insectos que contengan DEET, picaridina o aceite de eucalipto limón. Es importante, sobre todo en verano, dormir dentro de un área protegida por una tela (por ejemplo, en una tienda de campaña). Si tienes una picadura que te pica más de lo normal o te duele, contacta con tu médico o dermatólogo.

4. Foliculitis

¿Siempre llevas prendas elásticas o deportivas? Si la respuesta es afirmativa, puede que corras el riesgo de contraer foliculitis. Es especialmente fácil desarrollar esta infección bacteriana durante los meses de verano. Las bacterias, al igual que los hongos, adoran el calor. Se reproducen en "condiciones cálidas, húmedas y oscuras", explica Buka. El sudor del verano es un lugar de ensueño para las bacterias, pero no para nosotros. La foliculitis suele presentarse en forma de bultos rojos o pústulas y aparece comúnmente en los hombros, los muslos y el trasero. La foliculitis puede producir picor o quemazón.

Causas: Llevar ropa ajustada, como fibras sintéticas, en una zona de clima cálido puede provocar foliculitis. “Es muy común en los pacientes que llevan ropa ajustada: si llevas pantalones de elastano y te comprimen el folículo capilar, se crea un ambiente propenso para el crecimiento de la bacteria”, explica el doctor. La foliculitis también se puede contraer en piscinas y jacuzzis. Conviene asegurarse de que se respetan los niveles adecuados de cloro.

Cómo prevenirlo y tratarlo: "Si has sudado al hacer yoga y luego tienes que salir a un ambiente húmedo, aclárate con agua", aconseja Buka. Es importante cambiarse la ropa ajustada después de hacer deporte e intentar no ponerse prendas de elastano durante todo el día en verano. Lo mejor es ducharse justo después de haber hecho ejercicio. Si vas a estar fuera durante todo el día y hace mucho calor, llévate una muda de ropa. Buka sugiere que utilicemos un limpiador antibacteriano para prevenirla y tratarla. Si crees que tienes foliculitis, contacta con tu especialista; algunos casos requieren un antibiótico oral.

5. Molusco contagioso

Este virus es tan desagradable como su nombre. El molusco contagioso afecta sobre todo a niños. Aunque no es especialmente peligroso, resulta muy molesto. Provoca “bultos blanquecinos translúcidos por todo el cuerpo” que pueden durar hasta cuatro años, explica Buka.

Causas: Los moluscos se desarrollan en aguas con cloro, lo que explica por qué ocurren casi siempre en verano. El virus puede contagiarse por el contacto de la piel. Buka explicaba que "la razón por la que los niños lo sufren más a menudo es porque el sistema inmunitario de los adultos reacciona mejor ante los virus. Puedes estar expuesto y no contraer la enfermedad si tu sistema inmunitario sabe cómo combatirla". Cuando los niños se exponen por primera vez a este virus, el cuerpo ataca y, como consecuencia a ese ataque, se generan los bultitos.

Cómo prevenirlo y tratarlo: No es tan fácil. Nadie quiere privarse de las piscinas en verano, y menos los niños. Asegúrate de que la piscina tiene la cantidad adecuada de cloro. También es importante ducharse al salir. Mantener una buena higiene es una forma de evitar los moluscos, así como muchos otros virus.

Traducción de Marina Velasco Serrano

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