POLÍTICA
12/03/2015 14:31 CET | Actualizado 12/03/2015 17:44 CET

Un exmiembro de UGT dice al juez que el sindicato usó las 'tarjetas black' para financiarse

GTRES

El miembro de UGT Eduardo Torres Posada ha admitido ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que utilizó su 'tarjeta black' de Caja Madrid para financiar la compra de octavillas, carteles y circulares que formaban parte de campañas puestas en marcha por el sindicato, informaron fuentes jurídicas presentes en su declaración.

Torres Posada, que ha declarado como imputado en la causa en la que se investigan los plásticos opacos, ha señalado que las dietas que recibió entre 2001 y 2006 como miembro de la Comisión de Control de la caja madrileña también iban destinadas a una cuenta del sindicato y que todas las aportaciones contaban con el visto bueno de la Sección Sindical de Gastos y de la propia Ejecutiva Estatal. "Estaba todo totalmente procedimentado", ha dicho.

El sindicalista, que se gastó en una imprenta de la calle Jacometrezo de Madrid casi 30.000 de los 82.300 euros que cargó a su 'tarjeta black', también ha admitido que utilizó la visa de la caja para sufragar el pago de comidas con empleados del sindicato, la compra de camisas, zapatos, gasolina y viajes y gastos de telefonía.

El compareciente, miembro del Sector General de Empleados de UGT, también ha reconocido durante su declaración que usó el plástico de la entidad después cesar en el cargo. "Me dijeron que podía utilizarla mientras funcionase y un día dejó de funcionar", ha apuntado a preguntas del juez instructor.

Torres Posada ha sido uno de los 13 exdirectivos de Caja Madrid que han declarado este jueves en la causa, en la que se investigan los gastos personales por valor de 15,5 millones de euros que los antiguos miembros de la entidad cargaron entre 1999 y 2012. Todos han defendido que se trataba de un complemento retributivo que podían emplear en lo que quisieran y que pensaban que la entidad tributaba por ellos.

"GASTOS ERÓTICOS"

Ante el juez también ha declarado el exdiputado socialista José Acosta, que cargó un total 62.300 euros, y que ha asegurado que cuando le dieron la visa le dijeron que fuera "prudente" en el gasto aunque lo interpretó en relación con la finalidad del mismo y no con su importe. "No estaba para gastos eróticos", ha explicado.

Por su parte, el economista Juan Iranzo, que gastó 46.800 euros, parte de ellos en lencería y flores, ha sido preguntado por el juez Andreu si había visto en alguna otra compañía la situación que se vivía en Caja Madrid.

"Dados sus conocimientos, ¿no le parece extravagante darle una tarjeta sin soporte contractual o sin acuerdo de los órganos de gobierno?", ha cuestionado el magistrado. "No soy especialista en estos temas, confié en que todo estaba bien", ha contestado.

"CON TOTAL NORMALIDAD"

Otro que ha declarado es el expresidente de Renfe Miguel Corsini (46.700 euros de gasto), que ha señalado que intentó devolver el dinero y que la Fundación Caja Madrid le devolvió el importe.

El exgerente del PP de Madrid Beltrán Gutiérrez, que se gastó 58.000 euros, ha detallado que ha presentado una declaración complementaria ante Hacienda para regularizar su situación ,aunque Bankia no le facilitó el desglose de sus gastos.

Por su parte, el exvocal Fernando Serrano Antón, que se gastó 78.600 euros, ha dicho que los exdirectivos hablaban de las tarjetas con "total naturalidad".

RECTIFIICACIÓN: En un primer momento, esta noticia mencionaba por error a la Comisión ejecutiva Confederal del sindicato UGT.