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03/08/2015 13:25 CEST | Actualizado 03/08/2015 13:43 CEST

La dieta del chiringuito: que el único flotador del verano sea el de la piscina

Este verano no aceptamos flotador como souvenir de vacaciones, así que nos ponemos manos a la obra con una misión: compensar. Porque al fin y al cabo estamos de vacaciones y de lo que se trata es de disfrutar… pero sin perder la cabeza: de media, los españoles engordan tres kilos durante el verano. ¿Cómo evitarlo? Siguiendo estos consejos.

A DIARIO, VIGILA

No todos los días son fiesta, por mucho que estés de vacaciones. Si comes en casa, no te concedas caprichos. A diario, toma ensaladas o gazpachos con alguna proteína suave de segundo plato (pescado, huevo, pollo, pavo…). Esto sirve tanto para la comida como para la cena. De postre, fruta. O ensalada y arroz o pasta integral acompañadas de verduras (sin salsas). Si tienes que comer fuera de casa pero no es una salida especial, aprovecha para cuidarte. Así cuando te des un lujo tu cuerpo apenas lo notará.

Si piensas pasarte con el aperitivo del domingo en el chiringuito, controla el resto de la semana.

EXCESOS PUNTUALES

Cuando vayas a salir, para no hacer de ese momento especial un desafío a la cinturilla, puedes recurrir a la compensación y elegir entre estas tres opciones:

1. Tomar aperitivo y postre, si es un sitio donde merece la pena hacerlo. Y, de comida principal, una ensalada con pocos ingredientes y aliño suave.

2. Aprovechar para conocer la gastronomía de la zona y, si pides algo calórico, no probar el aperitivo y, de postre, tomar una infusión sin azúcar.

3. Brindar con tus amigos o familia y hacer una comida/cena ligera a base de verduras y proteína suave en plato único.

ATENCIÓN: Si prevés que la cena o comida va a ser peligrosa, toma antes de salir un vaso de gazpacho o una manzana. Te quitará el hambre voraz y evitará que termines con el aperitivo o el pan mientras esperas a que te sirvan.

Un restaurante japonés es perfecto para excesos puntuales.

EN EL BUFÉ

Presentados de forma tentadora, la mayoría de sus platos son bombas de grasa y/o azúcar. Piensa como si estuvieras en casa y elige un plato, no varios. No olvides empezar siempre con una buena ensalada verde o con gazpacho para asegurarte vitaminas, fibra y saciedad sin engordar. Después, huye de cualquier cosa frita. Si hay marisco, elige el que no tiene concha (pulpo, sepia, langostinos). De la carne, la que sea asada y libre de grasa visible; del pescado, el que sea horneado; de las verduras, cualquiera menos en tempura o en salsa.

¡Cuidado! La mayoría de los platos en los bufés son bombas de grasa (o de azúcar).

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