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03/11/2015 16:47 CET | Actualizado 03/11/2015 16:47 CET

Hace el partido de su vida dos días después del asesinato de su hermano

Kwon Alexander, defensa de los Tampa Bay Buccaneers de la liga profesional de fútbol americano (NFL), protagonizó este domingo una de esas historias propias de las películas.

Alexander jugó uno de los mejores partidos de su carrera apenas 48 horas después de perder a su hermano Broderick, de 17 años, asesinado a tiros durante una pelea en Anniston (Alabama, EEUU), su localidad natal.

El linebacker de los Buccaneers contribuyó a la victoria (23-20) de su equipo frente a los Atlanta Falcons, uno de los mejores equipos de la liga, con una gran actuación: una intercepción que evitó un touchdown rival, un robo espectacular y varias entradas clave que frenaron el ataque contrario.

Tras el partido, sus compañeros le rindieron un merecido homenaje en el vestuario, donde Alexander no pudo reprimir las lágrimas.

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Después, en declaraciones a los medios de comunicación, explicó que pensó en su hermano en cada jugada. "Ha sido duro. Era mi hermano pequeño y habría querido que estuviera fuerte por él, así que he salido y le he dedicado el partido. Se lo dedico a él", declaró Alexander, según ESPN.