INTERNACIONAL
01/04/2016 11:45 CEST | Actualizado 01/04/2016 11:45 CEST

Amnistía Internacional denuncia devoluciones sumarias de sirios desde Turquía

OSMAN ORSAL/REUTERS

Amnistía Internacional (AI) ha publicado este viernes un informe en el que denuncia que Turquía está devolviendo a Siria a demandantes de asilo, incluyendo mujeres y niños, que huyen precisamente de la guerra que asola ese país. "Todas las devoluciones forzadas a Siria son ilegales en virtud de las leyes turcas, la legislación de la UE y el derecho internacional", afirmó AI en un comunicado.

Esta información, fruto de una investigación documentada en el terreno, pone de manifiesto, según la organización, los "fatídicos defectos" del acuerdo firmado entre Ankara y la UE. Desde el 20 de marzo, todas las personas que lleguen a Grecia de forma irregular serán deportadas a Turquía -las devoluciones empiezan el 4 de abril-. A cambio Ankara recibirá financiación europea y enviará a la UE a un refugiado sirio por cada uno que le sea devuelto.

Para poder poner en marcha el acuerdo y que encaje en la legalidad, Turquía debe ser considerado un país seguro, algo que han rechazado las organizaciones humanitarias (este jueves el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos denunció que la policía de fronteras turca dispara a refugiados sirios). “En su desesperación por sellar sus fronteras, los líderes de la UE han hecho deliberadamente caso omiso de los hechos más simples: Turquía no es un país seguro para las personas refugiadas sirias, y cada día es un poco menos seguro”, ha manifestado John Dalhuisen, director para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“Parece sumamente probable que, entre las últimas siete o nueve semanas, Turquía haya devuelto a Siria a varios miles de personas refugiadas", dice Dalhuisen. La semana pasada, a lo largo de tres días, el equipo de investigación de Amnistía Internacional recopiló múltiples testimonios de devoluciones en gran escala desde la provincia de Hatay.

NIÑOS SOLOS, MUJERES

Uno de los casos desvelados por Amnistía Internacional es el de tres niños devueltos a Siria sin sus progenitores; otro es la devolución de una mujer embarazada de ocho meses.

Muchas de las personas devueltas a Siria parecen ser refugiados no registrados, aunque Amnistía Internacional ha documentado también casos de personas sirias registradas que han sido devueltas al ser detenidas sin que llevaran encima sus papeles.

La investigación llevada a cabo recientemente por Amnistía Internacional muestra también que las autoridades turcas han reducido el registro de personas refugiadas sirias en las provincias de la frontera sur. Este trámite es necesario para acceder a servicios básicos como la sanidad.

Según otros refugiados sirios en la provincia fronteriza de Hatay, algunas personas que intentaban registrarse han sido detenidas y devueltas a Siria junto con personas refugiadas a las que se había encontrado sin sus documentos de registro.

LA FRONTERA, MÁS DIFÍCIL

Hay unas 200.000 personas desplazadas en una franja de 20 km de la frontera turca. Según afirman tanto los grupos de ayuda humanitaria como los residentes de los campos, las condiciones de los campos cercanos a la frontera son atroces, sin agua potable ni saneamiento.

El aumento de las medidas de seguridad en la frontera y la falta de medios regulares para cruzar han empujado a la gente a las manos de los traficantes, que exigen al menos 1.000 dólares estadounidenses por persona para introducirlas en Turquía, según los ciudadanos sirios con los que Amnistía Internacional habló a ambos lados de la frontera.

“En los últimos meses, Turquía ha introducido requisitos de visado para las personas sirias que llegan por vía aérea, ha cerrado su frontera terrestre con Siria para todas las personas menos las que necesitan atención médica de urgencia, y ha disparado contra algunas de las que intentan entrar en el país irregularmente”, ha manifestado John Dalhuisen.

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