INTERNACIONAL
24/05/2016 12:57 CEST | Actualizado 24/05/2016 13:02 CEST

El desalojo de Idomeni en 11 fotos

YANNIS KOLESIDIS / EFE

Cascos, escudos antidisturbios y hasta un tanque. Así de equipados iban los cientos de policías que han vigilado el desalojo de los más de 8.000 refugiados que todavía estaban en Idomeni, el asentamiento irregular de desplazados más grande de Grecia. Con caras de incertidumbre y preocupación las familias se han montado sin incidentes en los autobuses.

Pese a que el gobierno heleno ha realizado un gran despliegue policial en el campamento situado en la frontera con Macedonia, los antidisturbios se han limitado sobre todo a observar. Los ocupantes del asentamiento serán trasladados a centros de acogida oficiales. Según el portavoz del Gobierno para asuntos de refugiados, Yorgos Kyritsis, los refugiados cambiarán las tiendas de campaña por centros de buena calidad, con cabañas, un factor que espera sirva para motivar a los refugiados a aceptar su traslado. Atenas cree que tardará unos 10 días en trasladar a todos los refugiados.