INTERNACIONAL
21/12/2017 13:01 CET | Actualizado 21/12/2017 13:01 CET

El mayor misterio de la historia naval de Australia, resuelto 103 años después

El submarino HMAS AE1 desapareció en 1914 con 35 tripulantes a bordo.

REUTERS

El mayor misterio de la historia naval australiana ha sido resuelto después de que se hayan encontrado los restos del primer submarino con el que contó este país, el HMAS AE1, que se desvaneció sin dejar rastro hace 103 años en aguas de Papúa Nueva Guinea, durante la Primera Guerra Mundial.

El AE1, el primero de los dos submarinos construidos por la Real Armada Australiana, desapareció el 14 de septiembre de 1914 con 35 miembros de la tripulación a bordo. Los marinos eran de origen australiano, británico y neozelandés. Fue la primera pérdida submarina de los aliados en la Primera Guerra Mundial.

UNA TRAGEDIA

El AE1 ha sido hallado a más de 300 metros de profundidad. Desde que se le perdió la pista se han lanzado hasta 13 expediciones para tratar de localizar sus restos. Lo ha descubierto el buque Fugro Equator, que ya fue empleado por Australia para tratar de encontrar el desaparecido vuelo MH370 de Malaysia Airlines.

"Tras 103 años, el misterio naval más antiguo de Australia ha sido resuelto", ha declarado este jueves a los medios la ministra de Defensa australiana, Marise Payne. "Es uno de los hallazgos más significativos en la historia marítima de Australia... La pérdida del AE1 en 1914 fue una tragedia para nuestra entonces incipiente nación". Payne comentó que espera que el hallazgo ayude a los investigadores a esclarecer las causas del naufragio del submarino.

El contraalmirante Peter Briggs ha explicado al periódico The Australian que todo apunta a que el AE1 sufrió un accidente durante una inmersión, ya que los indicios sugieren que el submarino golpeó el fondo con mucha fuerza. Añadió que el buque parece haber sufrido algún tipo de siniestro que le llevó a inundarse rápidamente, probablemente cerca de la superficie. El periódico apuntó a una posible explosión de un torpedo o a la ruptura de un cilindro de alta presión.

UN FINAL RÁPIDO

"Cuando el final llegó para los tripulantes del AE1 todo debió ocurrir muy rápido. Seguramente no tuvieron tiempo de saber qué había ocurrido", comentó Briggs.

La construcción de este submarino comenzó en 1911. Tenía 55 metros de longitud, pesaba 599 toneladas y podía alcanzar una velocidad de 15 nudos en superficie y de 10 cuando en inmersión. Estaba armado con cuatro tubos para torpedos de 18 pulgadas.

El AE1 se unió a as fuerzas navales que tenían la misión de capturar las colonias alemanas en el Pacífico y tomó parte en las operaciones que llevaron a los aliados a la ocupación de la parte noreste de la isla de Nueva Guinea, que estaba bajo control alemán.

La última vez que se tuvieron noticias del submarino fue el 14 de septiembre cerca de la Isla del Duque de York, cuando fue avistado por el destructor australiano Parramatta. Barrett ha señalado que espera que el hallazgo del AE1 sirva para reconfortar a los descendientes de los tripulantes que fallecieron en él.

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