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01/01/2018 09:15 CET | Actualizado 01/01/2018 09:15 CET

Cómo de factibles son los propósitos de Año Nuevo más habituales

Hemos pedido a varios terapeutas que valoren del 1 (muy asequible) al 5 (muy complicado) la dificultad de los propósitos de Año Nuevo. He aquí la respuesta.

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Con el 2017 ya atrás, toca hacer balance del año y escoger los propósitos de Año Nuevo para este 2018. Pero, como todo el mundo sabe, una cosa es proponerse algo y otra muy distinta, cumplirlo.

Con el ánimo de buscar metas asequibles, la edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con varios terapeutas para pedirles que valoren en una escala del 1 (muy asequible) al 5 (muy complicado) la dificultad de los propósitos de Año Nuevo. Aquí tienes la respuesta:

1. Perder peso

"Para perder peso es necesario comprender bien cómo funciona la nutrición y el balance calórico. También hace falta, aunque cueste, cambiar la dieta y hacer ejercicio (que son dos de los tres patrones de conducta más básicos, junto con dormir) y mantener esos cambios de forma indefinida. Antes de trabajar de psicólogo, era entrenador personal. Es necesario plantearse unos objetivos bien estructurados y factibles. Sin organización, desde mi experiencia sé que la gente lo puede hacer bien durante dos o tres meses, llegan a perder peso, pero pasado ese tiempo, retoman su estilo de vida anterior y recuperan el peso perdido durante el resto del año. Dificultad 3/5". —Ryan Kelly, psicólogo.

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2. Organizarse mejor

"Es muy factible si empiezas poco a poco. Muchas personas quieren pasar de la nada a unos resultados inmediatos, un planteamiento poco realista. Los buenos hábitos se construyen mejor unos sobre otros, pasito a pasito. Si quieres organizarte mejor, escoge una pequeña tarea diaria de cinco minutos por la que puedas empezar hasta que la hayas interiorizado. Por ejemplo, haz que tu primera meta sea recoger la ropa del suelo todas las noches antes de irte a dormir. Tan simple como eso. Dificultad: 1/5". ―Amanda Stemen, terapeuta.

3. Aprender a decir "no"

"Establecer límites frente a otras personas implica saber cómo cambiar las pautas a la hora de contentar a los demás. Muchas veces la gente ha aprendido a decir 'sí' cuando en realidad preferiría haber dicho que no, porque nuestra cultura premia el hacer favores a la familia y en el trabajo. Por suerte, las tornas están cambiando y la gente empieza a darse cuenta de que primero debe atender sus propias necesidades. Mi recomendación es que cada uno se fíe de su intuición para identificar cuándo se siente bien haciendo algo y aprenda a apoyarse en su experiencia aunque siga haciendo favores a los demás. Si estás desbordado de trabajo antes de las vacaciones, responde: 'Comprendo que tenemos que acabar esto antes de que pase la fecha límite, pero ya tengo reservadas las vacaciones y antes de irme solo puedo dejar listos los asuntos más urgentes. Cuando vuelva, lo terminaré'. Dificultad 3/5". ―Kari Carroll, terapeuta familiar y matrimonial.

4. Viajar más

"Viajar es muy sencillo y tampoco hace falta irse a Indonesia como tus contactos más guays de Instagram para huir del estrés de la rutina y disfrutar de la naturaleza. Ten un poco de imaginación y presta atención a los viajes que hacen tus conocidos por tu zona. Es fácil hacer escapadas de un día por las poblaciones cercanas, caminatas, lagos, balnearios o museos poco conocidos. Incluso ponerte a conducir hasta encontrar algo que parezca divertido puede ser una aventura en sí. Dificultad 1/5". Carroll.

5. Pasar más tiempo con la familia y los amigos

"Después de Navidades, quizá te parece que con algunas personas ya has tenido contacto más que suficiente para el resto de tu vida. No obstante, si no no os esforzáis por reuniros, no volveréis a coincidir hasta la próxima fiesta o quedada grupal. Este propósito es muy asequible con algo de planificación y poniendo un poco de vuestra parte. Empieza escogiendo una persona a la que quieras ver una vez al mes y da el paso de iniciar los planes de reunión. Dificultad: 2/5". Kurt Smith, terapeuta especializado en asesoramiento para hombres.

6. Aprender una nueva habilidad o descubrir una afición

"A no ser que seas demasiado perfeccionista, es un propósito asequible. En realidad este propósito lo llamaría 'Tiempo invertido en una nueva afición' para que no sientas que no has progresado después de practicar ping-pong una hora semanal durante meses y seguir fallando la mitad de los golpes. También pienso que probar a hacer cosas diferentes es positivo porque puede que descubras que no te gusta tanto como creías. Si se da el caso, conviene pasar página y probar otra cosa. Dificultad 3/5".―Marie Land, psicóloga.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' EEUU y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco

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