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13/03/2018 10:47 CET | Actualizado 13/03/2018 13:52 CET

La Catedral de Almería acoge este martes la misa funeral por Gabriel Cruz

El cuerpo sin vida fue encontrado el domingo en el maletero del vehículo que conducía Ana Julia Quezada, pareja sentimental del padre del pequeño.

La Catedral de La Encarnación de Almería ha acogido este martes la misa funeral por el niño de ocho años Gabriel Cruz, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el domingo en el interior del maletero del vehículo que conducía Ana Julia Quezada, pareja sentimental del padre del pequeño y detenida por su presunta implicación en el crimen.

El oficio religioso, al que ha asistido la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, acompañada del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en representación del Gobierno, ha dado comienzo a las 10:30 horas y ha sido oficiado por el obispo de la Diócesis almeriense, monseñor Adolfo González Montes.

Más de 5.000 personas dieron el lunes su último adiós a Gabriel en la capilla ardiente instalada en el Patio de Luces de la Diputación Provincial, a la que acudieron para trasladar sus condolencias a Ángel Cruz y Patricia Ramírez el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, entre otros.

El cortejo fúnebre con restos mortales del pequeño llegó procedente del tanatorio después de que los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) practicasen la autopsia al cadáver que ha revelado que murió violentamente por "estrangulamiento" el mismo día en que se perdió su rastro, el 27 de febrero, en la barriada de Las Hortichuelas, en Níjar. El informe preliminar apunta, asimismo, que el cuerpo "presentaba golpes" y "restos de tierra".

El Obispado de Almería trasladó el domingo en un comunicado su "hondo dolor" por la muerte del Gabriel y subrayó que "las desapariciones y asesinatos que nos sobrecogen día a día' ponen de manifiesto 'la enfermedad del corazón humano".

"Un niño alegre y bonito"

El obispo de Almería, Adolfo González Montes, ha afirmado que Gabriel Cruz era "un niño alegre y bonito, un niño sonriente que nos tenía a todos cautivados", y ha asegurado que su "muerte sin sentido" pone de manifiesto la "situación enferma" del corazón humano y "de nuestra condición pecadora".

"Gabriel no tuvo tiempo de que su corazón se pervirtiera la maldad que transversalmente alcanza a los adultos y su muerte violenta le acerca de una manera muy espacial a Cristo, víctima de la cruel violencia de su pasión y cruz", ha trasladado en la homilía de la misa funeral.

"Gabriel está con Jesús, que acogía a los niños que se le acercaban pero sus padres y familiares necesitan de nuestra plegaria para que Cristo sea su fuerza y la nuestra en esta hora difícil", ha señalado.

Al tiempo, ha subrayado que el pequeño ha "emprendido el camino que lleva a Cristo glorificado para disfrutar del amor definitivo, de la felicidad que nunca se acaba". "Gabriel acompañará ahora a sus padres y abuelos desde el cielo".

Durante su homilía, que han seguido en directo más de 5.000 personas en la plaza de la Catedral a través de dos pantallas gigantes instaladas a las puertas del templo, el obispo ha advertido de que el pecado habita en el corazón del hombre aunque nos resistimos a aceptarlo con humildad" y ha apelado a la fe en "situaciones límite".

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