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27/03/2018 20:07 CEST | Actualizado 27/03/2018 20:13 CEST

La justicia italiana incauta el barco de Open Arms

Alega un supuesto favorecimiento de la inmigración ilegal, pero finalmente desestima el delito de organización criminal.

Un grupo de migrantes espera para desembarcar de la nave de Proactiva Open Arms en el puerto siciliano de Pozzallo, el pasado 18 de marzo.
Antonio Parrinello / Reuters
Un grupo de migrantes espera para desembarcar de la nave de Proactiva Open Arms en el puerto siciliano de Pozzallo, el pasado 18 de marzo.

El juez instructor de Catania, en Sicilia (Italia), ha confirmado la incautación del barco de la ONG española Proactiva Open Arms, alegando un supuesto favorecimiento de la inmigración ilegal con su labor de asistencia a las naves que tratan de cruzar el Mediterráneo desde el norte de África. No obstante, el juez desestima el delito de organización criminal.

En un auto, el juez Nunzio Sarpietro considera que no existe el delito de asociación criminal, por lo que la investigación continúa y la seguirá la fiscalía de Ragusa, informó a Efe el abogado de la asociación, Alessandro Gamberini.

El barco de la ONG fue incautado el pasado 17 de marzo tras atracar en el puerto de Pozzallo (Sicilia) para desembarcar a 216 inmigrantes y se abrió una investigación a la jefa de misión, Anabel Montes, el capitán, Mark Reig y a un responsable de la organización. Ahora la fiscalía de Ragusa tendrá que examinar de nuevo el caso y decidir si pide una nueva orden de inmovilización cautelar del barco en los próximos 20 días o, en caso contrario, decaería la incautación vigente.

"Se trata de un importante resultado que devuelve el caso a una investigación ordinaria sobre inmigrantes", afirmó Gamberini, quien destacó que "es importante que un juez haya negado la seriedad de una acusación de asociación criminal". Según el letrado, ahora se tendrá que esperar a ver cómo siguen las investigaciones de la fiscalía de Ragusa, pero se dijo "completamente confiado en poder demostrar que las acusaciones no son demostrables".

El abogado explicó que para cualquier investigación de carácter penal no pasa menos de un año, pero los investigados pueden regresar a España o quedarse en Italia, como ellos prefieran. El delito de favorecimiento de la inmigración ilegal tiene aparejada una pena de un máximo tres años de reclusión y 15.000 euros de sanción.

La investigación se refiere al último rescate, durante el cual la ONG se negó a entregar a los 218 inmigrantes salvados a una patrulla de la Guardia Costera de Libia que apareció después en la zona. Ante la negativa, según algunos vídeos que ha difundido la organización, se escuchan las amenazas de muerte de los libios.

El coordinador de Open Arms en Italia, Riccardo Gatti, afirmó este lunes en una rueda de prensa que en el barco recibieron una llamada que se les advertía de que Libia "tomaba la coordinación de la operación" y añadió que "era la primera vez que escuchamos que los libios coordinan un rescate". Los cooperantes esperaron hasta 24 horas, y tuvieron incluso que pedir a Malta la evacuación de una madre y un bebé en estado grave, hasta que se les autorizó atracar en un puerto italiano.

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Sin notificación oficial

Ni el fundador de Open Arms, Óscar Camps, ni sus abogados tienen aún la notificación oficial del auto que establece la incautación del barco, según ha explicado a Efe una portavoz de la ONG. La resolución judicial es algo que han sabido a través de los medios de comunicación y no harán declaraciones relativas al auto hasta tener la notificación oficial, ha añadido la fuente.

No obstante, Camps, en declaraciones a la prensa en Bruselas, ha dicho que le preocupa "muchísimo" que los miembros de la organización sean acusados de favorecer la inmigración clandestina y que sobre ellos pueda caer una pena de prisión. "Sobre todo cuando hablamos de penas de 15 años", ha dicho.

Según explica, hoy por hoy la organización está centrando "todos los esfuerzos en que puedan ser eximidos de este cargo". "Y esperamos que esto sea así", ha remarcado. De momento no quieren hacer ningún paso y prefieren esperar a ver qué dice el juez. "Lo primero son las personas, cuando creamos que están libres de esta acusación podremos ir a otro lado", ha matizado.

Sin embargo, sí que están preparando un barco que pueda asumir las tareas de salvamento que hacía la embarcación inmovilizada desde hace días en el puerto de Pozzallo. "Vemos que el interés que tiene Italia de bloquear el barco es grande y creemos que el período en que esté inmovilizado será largo", ha lamentado.

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