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06/09/2018 19:12 CEST | Actualizado 06/09/2018 19:58 CEST

Dormir en dos metros cuadrados: el proyecto de pisos colmena que indigna en España

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha dicho que "la legislación no permite este tipo de habitáculo".

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"Te enseñamos como vivir con más personas en las colmenas": es uno de los lemas de Haibu, una empresa de Barcelona que ha indignado a todos al ofrecer habitáculos de 2,4 metros cuadrados por 250 euros al mes.

"Afortunadamente está prohibido hacinar a las personas. La legislación no permite este tipo de habitáculo", dijo este jueves la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, dejando claro que no concederán las licencias necesarias para iniciar el negocio.

A pesar de ello, la empresa ya ha empezado a construir la primera de las ocho casas que tienen proyectadas y asegura que la tendrán lista a final de mes.

Los impulsores del proyecto, que recuerda a las casas-cápsulas de Japón, lo presentan como una salida de urgencia para trabajadores precarios que no pueden asumir los alquileres cada vez más caros de esta ciudad del noreste de España.

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"Partimos de la idea de que un grupo de personas que no pueden acceder a una vivienda, puedan agruparse y tirar adelante", explicó a la AFP Victoria Cerdán, una de las promotoras de Haibu, que significa "colmena" en japonés.

"Partimos de la idea de que un grupo de personas que no pueden acceder a una vivienda, puedan agruparse y tirar adelante"Victoria Cerdán, promotora de Haibu

La casa consiste en un local de más de 100 metros cuadrados con cocina, espacios comunes e Internet a compartir entre unas catorce personas, que tendrán habitáculos privados de 2 metros de largo, por 1,20 metros de ancho, y apenas 120 centímetros de altura, con una cama, una mesa y dos estanterías.

"Obviamente no es una vivienda digna, nadie la querría para sí mismo", reconoció Cerdán.

"Obviamente no es una vivienda digna, nadie la querría para sí mismo"Victoria Cerdán

"Pero nadie quiere un sueldo de 500 euros y desgraciadamente los hay. Antes de vivir en la calle o en un cajero automático, nosotros ofrecemos esto", añadió.

"En los cementerios también hay casas similares, las llaman ataúdes", tuiteó sarcásticamente Íñigo Errejón, de Podemos.

La iniciativa irrumpe en medio de un fuerte debate en España sobre el encarecimiento del alquiler, especialmente en grandes ciudades como Barcelona, donde el precio medio aumentó un 28,7% entre 2014 y 2017 hasta los 903,4 euros, según el observatorio municipal de la vivienda.

El salario medio español es de 1.880 euros mensuales —ni siquiera 1.300 entre los menores de 30 años—, lo que dificulta mucho el acceso a una vivienda.

En el caso de estas "colmenas" estarán destinadas a personas de entre 25 y 45 años con salarios superiores a los 450 euros. Según la empresa, 500 personas se han interesado en ellas.

Ada Colau lo rechaza

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha rechazado este jueves dar licencia al proyecto de una startup barcelonesa para construir habitáculos de 2,6 metros cuadrados, apodados "pisos colmena", en un local de la capital catalana para "hacer frente a los problemas de vivienda en la ciudad", según la iniciativa.

En una rueda de prensa, Colau ha asegurado que el Gobierno municipal no ha recibido ninguna solicitud oficial de la empresa: "De todos modos, no colaboraríamos y lo denunciaríamos", y ha recordado que está prohibido el hacinamiento de personas.

"Pediría que no se frivolice con este tema", ha insistido la primera edil, que ha exigido al Gobierno central del PSOE no permita que las socimis vendan pisos a fondos de inversión por precios irrisorios para volver a especular con ellos.

Las habitaciones que proyecta la empresa promotora Haibu 4.0 miden 1,2 metros de amplitud; 2,2 de largo, y 1,2 metros de alto, y la startup ha explicado que han comenzado a construir un prototipo en un local del barrio barcelonés de la Bordeta.

También contemplan lavabos comunitarios, microondas, y una área de descanso, y la empresa ha asegurado que el proyecto se inspira en los hoteles cápsula que hay en algunos países asiáticos, y que los espacios se ofrecerían a residentes con problemas económicos de entre 25 y 45 años por 200 euros al mes.