POLÍTICA
01/12/2018 16:23 CET | Actualizado 01/12/2018 16:32 CET

Las cinco llagas andaluzas

Así se vive la jornada de reflexión en el barrio de La Macarena junto al Parlamento andaluz.

ANTONIO RUIZ / EL HUFFPOST
Cartel de Juanma Moreno, candidato del PP.

Sor Úrsula era una monja que murió en una epidemia de peste en Sevilla en el siglo XVII. Desde entonces, su fantasma vaga por el Hospital de las Cinco Llagas. Guardas de seguridad, personal administrativo y algún político han confesado en privado que se les ha aparecido.

El Hospital de las Cinco Llagas es hoy el epicentro de la política andaluza: sede del Parlamento regional. Un imponente edificio renacentista que empezó a construirse en 1546 por voluntad de don Fadrique Enríquez de Ribera para albergar la fundación de caridad que había creado en 1500 su madre, doña Catalina de Ribera. Y así pasaron los siglos, hasta que cerró sus puertas en 1972 decadente y casi abandonado.

Pero el 28 de febrero (Día de Andalucía) de 1992 (año clave en la historia del país) abría otra vez sus puertas para acoger a los representantes de la soberanía de los andaluces. Y con su iglesia reconstruida para reunir al Pleno. Allí hay 109 asientos, que serán elegidos este domingo por 6.441.722 personas. Y que van a tener un gran impacto fuera de la comunidad, al ser la primera cita con las urnas del nuevo ciclo electoral.

Si se cumplen las encuestas, el Parlamento andaluz, como el Cristo redentor y el nombre del hospital, tendrá cinco llagas: PSOE, PP, Ciudadanos, Adelante Andalucía y VOX. Una cámara autonómica que se mira frente a frente con su vecina basílica de La Macarena, uno de los grandes símbolos de Sevilla.

"Hay que quitar a los mismos, el problema es a quién votas"

Es sábado y el barrio huele a media mañana a compras, a mercado y a bodegas que se preparan para recibir a los clientes. Toñi y Pepe llevan sus bolsas en las manos y van a visitar a una sobrina que ha tenido una niña. "Hay que quitar a los mismos", reflexiona ella, pero acto seguido apostilla: "El problema es a quién votar entonces". Por eso, ella mañana lo hará en blanco.

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Toñi y Pepe.

"Hay una sensación de desencanto", añade Pepe: "El PSOE se ha encargado de eso". A lo que Toñi agrega: "Ya tenemos años, y todos dicen que van a defender al pueblo, y no. Van a sus intereses". En todas las conversaciones se cuela VOX. "Tenemos poca información", dice ella, que resalta: "Pero sabemos que es la extrema derecha". El análisis de Pepe también le lleva a decir que las expectativas más altas del partido de Santiago Abascal está en provincias como Almería y Málaga, "las zonas más ricas". "Hay que ver si el PP por llegar al poder se junta con VOX", lanza antes de seguir su camino.

Detrás ya montan las televisiones sus grandes carpas para los especiales informativos que harán frente al Parlamento la noche de este domingo. El AVE con rumbo a Santa Justa lleva varios días a tope con políticos y periodistas que vienen de Madrid. Estas elecciones van más allá de Despeñaperros.

Pero en la calle no hay tanta pasión por la cita electoral este sábado. Los alrededores del Parlamento y La Macarena son también una pasarela nupcial llena de invitados con chaqué e invitadas con pamelas. Mientras, los turistas se acercan a las iglesias y se hacen fotos, con muchos carteles en inglés para venderles shows nocturnos: "The best flamenco, the best andalusian artists".

"Andalucía es de izquierdas, pero es una locura la política"

Muy cerca Laura, de 29 años y cordobesa, termina de ordenar una cervecería artesanal. Tiene puesto a tope a José Mercé, se oye desde la calle la versión que hace el gaditano de Al Alba, de Luis Eduardo Aute. Ella es de las que mañana no irá a votar porque no le da tiempo con el trabajo a llegar a su pueblo y pasó de pedirlo por correo. Ahora le entran las dudas, su madre la ha llamado afeándole que no introduzca papeleta en la urna.

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Laura.

Ella apenas ve la televisión, pero dice que en su muro de Facebook no dejan de aparecerle noticias sobre VOX, que comparten amigos suyos para criticar a este partido. Como ha pasado en Brasil, la verdadera batalla está en las redes sociales. Su análisis político, comenta en el quicio de la puerta, es que "Andalucía siempre es de izquierdas". "Pero es una locura lo que se vive en España, nos está pasando como en Estados Unidos con Trump", añade.

Y echa de menos cómo se vive con más sosiego la política en Irlanda, donde estuvo viviendo unos años. Es restauradora y conservadora de arte, pero no encuentra trabajo de lo suyo y mientras curra en esta cervecería. En las paredes se mezclan carteles de actividades como una conferencia de diversidad sexual y de género e Islam o Noches de vino y sexo.

"Va a salir la otra"

En la parada del autobús de la calle Feria están Juan y Encarnita, comprobando la ruta para llegar a su casa. Han venido esta mañana para rezarle a la Macarena. Saben perfectamente lo que votarán este domingo: "Sí, al PP".

Pero reconocen que no son muy optimistas: "Va a salir la otra, en Andalucía siempre gana el PSOE". A ellos no les parece nada mal que el líder nacional, Pablo Casado, haya bajado tantas veces al sur durante esta campaña, tapando a su candidato, Juanma Moreno. Y el malagueño no les dice mucho como político: "Ni nos va ni nos viene".

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Encarnita y Juan.

Relatan, además, que está siendo un día "muy tranquilo", que no parece que hubiera elecciones al día siguiente. Pero suben el tono cuando se les pregunta por la clase dirigente: "Ni los mismos políticos saben de política". Ellos irán mañana tempranito a votar, siempre lo hacen por la mañana. ¿Y VOX? "No estamos muy enterados, pero es una cosa que mañana puede empezar", contestan.

"Mucha gente va a votar a VOX"

Damos la vuelta a la manzana. En la marquesina del autobús aparece la cara sonriente de Susana Díaz, y junto a una antigua cabina (sí, queda una frente al Parlamento) está Moreno Bonilla, al que le han estampado un dibujo de Wonder Teresa (Rodríguez).

Antes de llegar justo al Hospital de las Cinco Llagas hay un pequeño quiosco de prensa. Lo regenta Inma, ya se venden pocos periódicos, confiesa. ¿Y los diputados? El único que sigue siendo fiel es Antonio Maíllo, líder de Izquierda Unida y 'número dos' de Adelante Andalucía, chiva ella.

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Inma.

"Hay mucha gente que va a votar a VOX, eso es lo peor que nos puede pasar", cuenta mientras despacha. El otro día organizaron un acto los de Abascal allí cerca: "Con mis propios ojos vi cómo llevan los sobres preparados". El otro día tuvo un encontronazo, relata, con un señor mayor que estaba en el bar de al lado y que dijo que iba a votar a VOX para echar a todos los políticos. Entre risas irónicas comenta que le contestó: "Como salga VOX os van a cerrar todos los bares".

"En Andalucía el PP no va a salir", cuenta Inma, que relata que la gente y los abuelos se acuerdan de épocas pasadas. Ella viene "de una familia de izquierdas", sus abuelos y sus padres siempre eran del PSOE. Pero "las nietas", revela, ahora son de Podemos. "Yo voy a votar a Teresa Rodríguez", agrega, antes de contar la anécdota de que muchas veces se acerca al quiosco para recargar su bono de transporte. Tuvo unos días dudas de si votar a PACMA, pero luego pensó que no tendrían votos suficientes. Al resto de diputados se les ve poco por la calle: "salen y entran muchos coches negros con cristales tintados".

De eso va esto, de votar. Ahora solo tienen el poder los andaluces. Ellos decidirán mañana quiénes son los nuevos inquilinos del Hospital de las Cinco Llagas. Y el fantasma de sor Úrsula seguirá apareciendo en los rincones oscuros.

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