INTERNACIONAL
05/12/2018 03:08 CET | Actualizado 05/12/2018 13:46 CET

El museo Thyssen se enfrenta en los tribunales a una familia judía por un cuadro robado por los nazis

Una pintura de Pisarro cuya posesión decidirá un juez de EEUU.

Claude Cassirer, un fotógrafo retirado que vive modestamente en La Mesa y reclama la posesión del cuadro.
Allen J. Schaben via Getty Images
Claude Cassirer, un fotógrafo retirado que vive modestamente en La Mesa y reclama la posesión del cuadro.

El juez de EEUU John F. Walter ha dado comienzo al juicio que enfrenta a la familia de los Cassirer y al museo español Thyssen-Bornemisza por un cuadro del pintor francés Camille Pissarro que fue expoliado por los nazis y forma parte de esta pinacoteca de Madrid.

El juicio, que se celebra en una corte federal de California con sede en Los Ángeles, podría prolongarse hasta el jueves, ha explicado a Efe uno de los abogados que apoya a la familia Cassirer.

Durante el proceso, el magistrado deberá decidir si el barón Heinrich Thyssen-Bornemisza sabía que la pintura que compró en 1976 procedía del expolio nazi, puesto que si se demuestra que conocía su "verdadero origen", deberá devolverla a la familia Cassirer.

En varias ocasiones, el museo ha defendido que adquirió la obra de buena fe y afirma que el plazo para reclamarlo ha concluido, en cualquier caso, ya que el Estado español lo adquirió en 1993 como parte de la colección del barón Thyssen-Bornemisza.

El cuadro en cuestión es el Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, que Pissarro, uno de los fundadores del movimiento impresionista, pintó en París desde la ventana de su hotel en 1897.

El lienzo perteneció a la familia Cassirer hasta 1939, cuando Lily Cassirer se vio forzada a venderlo para conseguir unos visados que le permitieran a ella y a su marido huir de la Alemania nazi.

¿Cómo llegó el cuadro al Thyssen?

Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1951, el cuadro llegó a EEUU y pasó por la mano de varios vendedores de arte hasta que, en 1976, acabó en la galería del coleccionista Stephen Hahn.

El barón Heinrich Thyssen-Bornemisza, reconocido coleccionista de arte, compró el cuadro en noviembre de 1976 y lo llevó a Suiza para incluirlo en su colección privada de 775 obras de arte, que fue alquilada en 1988 y, cinco años más tarde, vendida al Gobierno español.

En diciembre de 1999 el nieto de Lily Cassirer, Claude Cassirer, descubrió que el cuadro de su familia estaba expuesto en el Thyssen. Intentó en 2001 reclamar la pintura en España y, como no tuvo éxito, acabó llevando el caso a las cortes del estado de California, donde reside.

Claude Cassirer falleció en septiembre de 2010 a los 89 años y ahora son sus hijos los que han decidido mantener vivo el litigio.

El comienzo del juicio se retrasó durante años debido a una serie de recursos que había interpuesto el museo y que llevaron el caso hasta el Tribunal Supremo de EEUU.

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