POLÍTICA
15/02/2019 16:06 CET | Actualizado 31/07/2019 11:38 CEST

Irene Montero: "Debemos perseguir un Gobierno sólido al que no le tiemblen las piernas ante una derecha sobreactuada"

Entrevista a la 'número dos' de Podemos y portavoz en el Congreso de la formación morada.

Irene Montero (Madrid, 1988) habla con los ojos, con las manos y hasta con los codos. Es todo verbo. Y en ella, además, el lenguaje corporal revela una aplastante seguridad en sí misma. Cercana, dispuesta, rápida, intuitiva, perseverante y muy expresiva, no deja pregunta sin respuesta ni respuesta sin idea fuerza.

Hace unas semanas que ha vuelto de su baja maternal y se ha encontrado con la peor crisis de cuantas ha vivido Podemos en su corta existencia. Y ya van unas cuantas. Aquellos, los de entonces, ya no son los mismos. Tampoco ella. Y como se les rompió el "buenrollismo" ya no hay necesidad de subordinadas tras las que camuflar las desavenencias personales y políticas.

Con su arrolladora personalidad ha desarrollado tantas adhesiones como aversiones, pero nadie le puede negar ni capacidad política ni horas de dedicación a la actividad parlamentaria. Y eso que tres años largos de diputada y dos ya como portavoz parlamentaria dan como para que a una le roben la sonrisa y hasta el alma. De momento, mantiene intactas ambas.

CARLOS PINA

España no se ha roto, pero la legislatura ha saltado por los aires, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

Primero, echando al PP. Llegamos a 2018 con un empuje democrático muy fuerte: los pensionistas, las mujeres y finalmente una moción de censura que echó a Rajoy y que ni el propio Pedro Sánchez se creía. Y esto, pese a una reacción brutal por parte de aquellos que quieren volver al pasado y cuestionar los derechos de las mujeres, además de con los límites que han tenido Sánchez y el PSOE para gobernar en solitario. Era algo que ya les dijimos cuando decidieron gobernar en solitario como consecuencia de la moción de censura. Se ha puesto en evidencia a la hora de implementar unas medidas sociales que, por ellos, no hubiesen salido, y que les hemos podido arrancar con mucho trabajo. Lo mismo para estabilizar un diálogo entre España y Cataluña que permitiera rearticular la convivencia.

¿Quiere decir que si Podemos hubiera estado dentro del Gobierno, hoy habría Presupuestos y, por tanto, seguiría la Legislatura?

Si hubiese habido un Gobierno más estable, sostenido en una mayoría parlamentaria más amplia, hubiese sido más difícil que el PSOE temblase ante las amenazas y las sobreactuaciones de la derecha. Toda la ciudadanía sabe que cuando el PSOE se enfrenta solo a situaciones difíciles, tanto los poderosos como las derechas le hacen rectificar, dudar o temblar. Eso, con una base parlamentaria más amplia, no hubiese pasado. Todo el mundo sabe que Pablo Iglesias puede tener otros defectos, pero desde luego a él no le tiemblan las piernas frente a las eléctricas ni frente a Pablo Casado.

Los independentistas han sido muy irresponsables

¿Ha sido un error del Gobierno mezclar la negociación presupuestaria con una posible salida a la crisis catalana?

Y sobre todo de los independentistas. Han cometido una enorme irresponsabilidad y se lo hemos dicho con total claridad. La derecha ha basado todo su discurso crítico hacia los presupuestos en Cataluña y en la reducción de privilegios fiscales, que es lo que a ellos no les gusta, ¿no? Que el Estado recaude el dinero reduciendo los privilegios fiscales de los poderosos. Pero ni siquiera la derecha ha podido cuestionar que son unos presupuestos buenos para la mayoría social de este país: subían las ayudas a la dependencia, a la lucha contra la violencia machista, la actualización de las pensiones al IPC, la recuperación del subsidio por desempleo a mayores de 52 años... Nadie ha negado que son los presupuestos más sociales de la democracia.

Ha sido una grave irresponsabilidad condicionar la aprobación de los presupuestos a la apertura de un diálogo —que no solamente es necesario, sino que es la única vía posible para resolver la cuestión territorial—, que no podían ser la moneda de cambio. En eso no es sólo que el Gobierno haya sido poco valiente a la hora de estabilizar ese diálogo con Cataluña, sino sobre todo que los independentistas han sido muy irresponsables situándolo como moneda de cambio. El efecto es el que hemos visto, que los presupuestos no han salido.

CARLOS PINA

Entiendo que la responsabilidad es imputable, en su opinión, solo al independentismo, pero el Gobierno aceptó la figura de un relator el lunes y el viernes rompió la negociación. Aceptó las reglas del juego.

Por eso digo que tienen responsabilidades diferentes. Creo que el error del Gobierno ha sido no ser valiente ni firme. Incluso este PP echado al monte, que sobreactúa de manera desmedida, si gobierna y quiere afrontar la crisis territorial sabe que tendrá que dialogar, aunque ahora diga que no. Este problema solamente se resuelve con diálogo y con un pacto para rearticular la convivencia.

Este Gobierno tendría que haber sido valiente y haber dicho: 'no, no, yo voy a estabilizar el diálogo y miren, mientras hay gente a la que no le llega la ayuda a la dependencia, tiene trabajos precarios, son falsos autónomos o vive una situación dramática, lo más importante no es si hay un relator o no. Lo más importante es que cumplamos con nuestro trabajo y que nos pongamos a dialogar para resolver el problema territorial'.

Al Gobierno le ha faltado valentía y determinación para afrontar ese diálogo. Pero también creo que los independentistas han cometido un error gravísimo al situar como moneda de cambio el diálogo. Para Cataluña estos presupuestos también eran buenos. Creo que los dos tienen responsabilidades, pero son diferentes.

CARLOS PINA

¿Cuándo se dieron cuenta de que esto no iba de números, sino de tumbar al Gobierno?

Siempre nos hemos dado cuenta de cuál era el juego de las diferentes formaciones. Nosotros hemos tratado de poner encima de la mesa nuestra posición. Desde noviembre estamos preparados para un escenario de adelanto electoral porque así lo analizamos en nuestro Consejo Ciudadano. Fue un análisis unánime: hay que estar preparados porque esta decisión no va a depender de nosotros, pero puede que se adelante. Eso nos ha permitido ver cómo estaba la situación e intentar hasta el último minuto hablar con todos los actores que toman decisiones para que los presupuestos salieran adelante. Siempre hemos sido conscientes de que la situación era delicada y que había otras cosas en juego. Precisamente por eso nos preparamos por si este escenario se daba.

Nos han dado por muertos tantas veces que somos inmunes a ello

¿Por qué llegó Pablo Iglesias a esa conclusión?

Por dos aspectos simultáneos. Uno tenía que ver con los partidos independentistas y su empeño en situar como moneda de cambio los Presupuestos Generales del Estado respecto al diálogo en Cataluña Y otro, con los incumplimientos del Gobierno respecto al acuerdo presupuestario que habíamos firmado. Esos incumplimientos nos hicieron dudar de la firmeza del Gobierno a la hora de defender un acuerdo que el propio presidente había firmado con Pablo Iglesias en La Moncloa. Desde entonces ya veíamos que la situación era delicada y que nosotros íbamos a tener que estar preparados cuanto antes. Precisamente para poder dedicar todos nuestro tiempo y esfuerzo estos meses a que el acuerdo se cumpliese punto por punto y en convencer a los partidos independentistas de que era una grave irresponsabilidad, no solamente hipotecar los presupuestos al diálogo en Cataluña, sino romper la mayoría de la moción de censura. Esa mayoría no solo es la que podía posibilitar la mejora inmediata de millones de españoles y de catalanes, sino que también era la que podía o la que más garantías tenía para poder favorecer un diálogo con Cataluña, que ahora mismo está profundamente roto.

CARLOS PINA
Irene Montero y Esther Palomera

¿Pedro Sánchez ha sido poco valiente en la defensa del diálogo y el independentismo se ha plegado a la estrategia de Puigdemont del "cuanto peor, mejor"?

Creo que en el independentismo hay diferentes voces y tendrán que reflexionar sobre las irresponsabilidades que han cometido. E, insisto, no solamente por tumbar estos presupuestos, sino por romper esa mayoría de la moción de censura. No me quiero detener en todo lo malo que implica esta situación, sino también en la oportunidad que supone. Siempre que llegamos a una situación en la que la ciudadanía recupera la voz y el protagonismo -algo que por desgracia en España pasa menos de lo que a nosotros nos gustaría,- hay una oportunidad para que la España feminista, democrática y fraterna, se exprese y diga con toda rotundidad lo que dijo Joan Mena, nuestro compañero de Cataluña en Comú: que hay una España que no quiere dejar sola a Cataluña y hay una España fraterna que quiere diálogo con Cataluña para rearticular la convivencia.

Nosotros nunca hemos compartido la propuesta de los independentistas, pero sí queremos recuperar la convivencia con Cataluña y no queremos que Cataluña se quede sola. Luego hay una España democrática y feminista que quiere más derechos, que quiere más libertades y que no quiere volver al pasado. Esta es una oportunidad maravillosa para que esa España feminista, democrática y fraterna se exprese y permita que no venga la reacción, que no gobierne la reacción y que haya un gobierno no solamente progresista, sino además sólido, al que no le tiemblen las piernas ni ante las eléctricas ni ante una derecha demasiado sobreactuada y sin ningún sentido de Estado.

Al Gobierno le ha faltado valentía y determinación en la defensa del diálogo

¿Les informó Sánchez con anterioridad que estaba pensando en al disolución?

No, creo que saben ustedes más que nosotros.

¿Ha sido una sorpresa la fecha?

Ya había poco margen para la sorpresa. Creo que ya ustedes han ido poniendo encima de la mesa, y tú en concreto has tenido un papel protagónico, cuáles podían ser las propuestas de fecha en las que pensaba el presidente.

¿Hasta dónde y cuándo fue la última vez que Pablo Iglesias intentó salvar el acuerdo presupuestario?

Hasta el último día. Intentamos hacer una propuesta que ya habíamos hecho meses atrás, y que tenía relación con la propuesta de una persona que recogiese los acuerdos y que facilitase el diálogo: una mesa de los partidos de la moción de censura. De alguna manera entendíamos que con la actual aritmética parlamentaria somos los que podíamos compartir un proyecto de país a grandes lineas, que avanzase en democracia y en derechos y que adoptase el diálogo como forma central de resolución de los conflictos. Y que a esa mesa de partidos de la moción de censura, obviamente, si se hubiesen querido sumar el resto, pues maravilloso. Pero asumíamos que no están en el momento de diálogo...

CARLOS PINA
Palma de la mano de Montero

Ya existe en el Congreso una comisión para la revisión del modelo territorial que impulsó el Gobierno y que, después, no tuvo el mínimo interés en llenar de contenido...

Que nunca ha funcionado. Aquello tuvo que ver, en mi opinión, con una estrategia más mediática que real. Esa comisión nunca fue aceptada por los principales interlocutores como el espacio en el que se tenía que debatir sobre la cuestión catalana, y por eso nunca ha cumplido su función. Las herramientas tienen que crearse para que sean útiles con el consenso de los diferentes actores. Ahora el reto es ver qué va a pasar antes de que consigamos articular el diálogo. Por eso tenemos que conseguir ganar estas elecciones y ser capaces de liderar ese Gobierno, que encuentre en el diálogo el mecanismo fundamental para la resolución de sus problemas. Y también que sea firme y no ande con incumplimientos y con medias tintas a la hora de defender los avances sociales que este país necesita.

Cuando el PSOE se enfrenta solo a situaciones difíciles, tanto los poderosos como las derechas le hacen rectificar, dudar o temblar

¿A quién le convienen ahora las elecciones generales?

Supongo que todo el mundo hace sus cálculos. No sé si la estrategia de Ciudadanos, del Partido Popular o de Vox tiene que ver con que les convenga un adelanto electoral. Creo que ellos son conscientes de que están tumbando unos presupuestos que son, objetivamente, buenos para la mayoría social y, por tanto, lo suyo tiene más que ver con una estrategia electoral o de partido que con el interés de España. Resulta incluso paradójico que los que se reivindican como más patriotas tumben unos presupuestos que ellos mismos reconocen que son los más sociales de la historia de la democracia. No me extraña que sus caras reflejen el vértigo de haber tomado una decisión que es mala para España. El discurso más común en los medios de comunicación tiene que ver con que la derecha está muy fuerte y no así las opciones progresistas, pero sus propias caras delatan y quizás esto sea más una construcción, y no tanto una verdad. Hay posibilidades de que no sea verdad y de que en España haya un gobierno de progreso, sólido y firme que no gobierne a golpe de corneta de Vox.

¿La imagen de la España del banderazo y las tres derechas de la plaza de Colón puede tener un efecto movilizador en la izquierda?

Puede que haya una parte del electorado que se movilice para evitar que llegue la reacción. Pero el argumento fundamental para que las personas que quieren más derechos y más libertades se movilicen no es tanto el miedo a esos reaccionarios sin ningún tipo de responsabilidad de país y que cogen la bandera para tapar su corrupción, sino sobre todo la constatación de que sí se puede. Por mucho que nos digan que los cambios no pueden llegar, que si se sube el salario mínimo se va a hundir la economía, que si se actualizan las pensiones al IPC no va a haber dinero para la dependencia, que estamos locos los que queremos que haya más derechos sociales... Por mucho que eso se repita como un mantra una y otra vez, en 2018 España ha demostrado que sí se puede, que con tres meses de movilización de los pensionistas el dinero de las pensiones apareció. Que nos decían que no podía haber una huelga de cuidados y esa huelga se produjo con millones de mujeres y fue un ejemplo democrático para el mundo entero. Que durante dos años todo el mundo nos dijo que no daban los números para hacer una moción de censura y conseguimos echar a Mariano Rajoy. O sea que, tiene que salir la España que no se resigna y que sabe que sí se puede y ese es el mayor elemento movilizador. Aunque los cambios tarden, los cambios, si no nos rendimos, llegan.

CARLOS PINA

¿Afronta Podemos esta convocatoria electoral en su peor momento?

Al contrario. Creo que somos los únicos que estamos preparados para esta convocatoria electoral.

Incluso este PP echado al monte que sobreactúa de manera desmedida, sabe que si gobierna y quiere afrontar la crisis territorial, tendrá que dialogar

Preparados puede ser, pero electoralmente, según todas las encuestas están muy por debajo del resultado que obtuvieron hace tres años.

Nos han dado tantas veces por muertos, Esther... Hemos afrontado todas las campañas electorales con esta misma pregunta. Antes de las anteriores elecciones generales estábamos con peores números y la pregunta era la misma ¡Qué rápido ha muerto Podemos! ¡Podemos está hundido ya! Hemos afrontado todos los procesos electorales con este mismo discurso. Nos han dado por muertos tantas veces que somos inmunes a esto. Confiamos en las urnas como la encuesta verdadera y, sobre todo, en la fuerza de nuestros hechos. Uno en política se mide por lo que consigue, no por lo que dice ni por lo que aparece en las encuestas. Nuestros hechos demuestran que en cuanto nos han dejado un poquito de oportunidad hemos arrancado unos presupuestos que son los más sociales de la historia de la democracia y que, todo el mundo sabe, que el PSOE en solitario jamás hubiese puesto en marcha. El PSOE cuando hizo el pacto con Ciudadanos subía el salario mínimo un 1%. Con nosotros lo ha subido un 22%. Eso quiere decir que Podemos no solamente es útil, sino que es la garantía más estable y más fiable de cambio. Si hubiéramos creído estar muertos tantas veces como nos lo han dicho no hubiésemos llegado ni a echar a Rajoy ni a presentar una moción de censura, ni a hacer estos presupuestos, ni a subir el salario mínimo a 900 euros...

CARLOS PINA

Pues el mandato que salió de las urnas fue pluralismo y acuerdo y los partidos han sabido convivir con lo primero pero parecen haberse olvidado de lo segundo...

Creo que estamos en un momento de transición. En España nunca se había vivido este pluralismo a nivel de las instituciones. Creo que de eso, todos y todas tenemos que aprender. La institución, por lo menos la que yo más conozco que es el Congreso de los Diputados, tiene muchas normas que indican que está preparada fundamentalmente para un escenario bipartidista, no tanto para un escenario de pluripartidismo. Eso es una responsabilidad que tendremos que ir cambiando. Es inevitable. Ya no cabe la opción de quien quiera que no haya pacto o acuerdo. El pacto y el acuerdo serán los protagonistas, sin duda ninguna, del futuro y el presente de este país. Ojalá también lo sean los derechos sociales y no su vuelta al pasado. Ojalá lo sean las libertades públicas y no su retroceso con un Gobierno de la reacción. Pero el acuerdo va a ser una de las bases de las siguientes legislaturas.

Desde noviembre estábamos preparamos para el adelanto electoral. Siempre fuimos conscientes de que la situación era delicada y que había otras cosas en juego.

Qué le diría a aquellos ciudadanos que tienen la impresión de que cuando gobierna la izquierda esto es un guirigay porque son incapaces de ponerse de acuerdo y hoy tratan de buscar un refugio de estabilidad en la derecha, que siempre es más disciplinada para entenderse entre ella.

Eso lo veremos. De momento lo que estamos viendo es una competición descarnada por el electorado de derechas entre esos partidos, entre Ciudadanos, Vox y el Partido Popular. Vamos a ver en qué queda. De momento hay muchos analistas que dicen que toda la derecha está movilizada, pero no se sabe si esto va a ser así o no. En todo caso, es curioso que la derecha apele a una suerte de mayor capacidad para imponer orden cuando a nada que vemos su acción de Gobierno nos encontramos con cómo han construido la mayor red de corrupción, con una trama que vincula al poder empresarial más corrupto de este país con el poder judicial y con el poder policial. Robando, llegando a pagar dos millones, como hizo el jefe del BBVA, presuntamente, pero ahí están los datos que ustedes han publicado para demostrarlo. Pagando a un policía corrupto para espiar al mismísimo gobierno...

Cuando el PP gobierna, todas las instituciones del Estado tiemblan y la separación de poderes se pone en cuestión de forma descarnada. Ahí está el señor Cosidó, portavoz todavía del Partido Popular en el Senado, tras decir que tenían controlado el Tribunal Supremo. ¡Que venga el PP a hablar de orden, de decencia y de capacidad de gestión cuando lo que hacen es robar el dinero público y crear infraestructuras inútiles que después tenemos que rescatar! ¿De qué nos van a venir a hablar estos señores de patria, responsabilidad y buen Gobierno? Son la antítesis del buen Gobierno.

En esta nueva estrategia de Sánchez de presentarse como víctima de un debate polarizado para intentar ocupar el espacio de centralidad, ¿descarta que pueda volver a entenderse con Rivera?

Eso es lo que quiere una parte de los poderosos del país, los que mandan sin presentarse a las elecciones. Hay una parte que prefiere que gobierne la derecha y otra que, con tal de que no gobierne Unidas Podemos, es capaz de intentar de nuevo una operación que ya fue la misma del 2016 para intentar convencernos de que Ciudadanos es de centro y que podía pactar con el Partido Socialista. Me temo que esta vez lo tienen un poco difícil porque a ningún ciudadano se le va a borrar esa foto a tres en Colón de Albert Rivera, Santiago Abascal y Pablo Casado defendiendo y sobreactuando de una manera completamente irresponsable para intentar ganar votos. Creo que eso no se le va a olvidar a nadie. Ya es muy difícil decir que Ciudadanos es de centro, si bien esta operación política va a existir para intentar impedir que Unidos Podemos gobierne. Por eso decimos que en estas elecciones salimos a ganar y a ser la fuerza mayoritaria de un Gobierno de progreso.

CARLOS PINA

¿Rivera se ha pegado un tiro en el pie con la foto de Colón?

Simplemente han reconocido lo que son. Ciudadanos no es una formación política que se caracterice por decir a las claras lo que son, les gusta más el marketing político, el transformismo, intentar parecer a la vez una cosa y su contraria...Y quizá esta foto no sea más que una clarificación de lo que son. Pero vamos, que no tengo mayor pretensión que tener argumentos que le hagan al Partido Socialista no dudar de con quién tienen que pactar, precisamente porque sé que otras veces que ha tenido la capacidad de decidir no siempre se ha decantado por el lado del cambio político, más bien al contrario. Hay veces que se ha decantado por aplicar el 155, por hacer unas reformas laborales enormemente lesivas...

¿La versión Pedro Sánchez 2019 es más fiable para Unidos Podemos que la de 2016?

Cuando firma acuerdos que son buenos para la gente, sí. No funcionamos en política por sentimientos o por sensaciones, funcionamos con acuerdos.

Solo la mayoría de la moción de censura poder favorecer un diálogo con Cataluña que ahora mismo está profundamente roto.

Pues el que alcanzaron sobre los Presupuestos luego no se vio reflejado en el que texto que llevó al Congreso....

Y estábamos para que se cumpliera. Cuando usted me pregunta que si es más fiable le diré que vamos a trabajar por llegar a acuerdos porque no hay otro mecanismo para sacar leyes adelante en el Congreso a no ser que exista mayoría absoluta. Y como eso parece improbable... Si somos la fuerza mayoritaria creo que es más fácil que el salario mínimo vuelva a subir, que las partidas de atención a la dependencia sigan subiendo, que podamos actualizar por ley las pensiones al IPC, que es algo que Pedro Sánchez no quiere ahora. ¿Creo que es posible convencer a ese Partido Socialista? Sí ¿Creo que la garantía de cumplimiento depende de Pedro Sánchez? No, prefiero que dependa de Unidos Podemos. Prefiero que Pablo Iglesias sea presidente y que nosotros seamos la fuerza mayoritaria porque la mayor garantía de cumplimiento de los acuerdos somos nosotros, y no un Partido Socialista que, a veces, demasiadas, titubea y a veces, demasiadas, incumple, lo que pacta.

¿La escisión provocada por Iñigo Errejón en Unidos Podemos es un elemento movilizador o disolvente para los 5 millones de españoles que confiaron en Unidos Podemos hace tres años?

Con toda claridad: los problemas internos son el principal error de Podemos, la causa de tristeza que creo que la mayoría de votantes del espacio del cambio puede aludir. El error en Podemos ha sido publicitar tanto los problemas internos y convertirlos en un debate mediático en lugar de llevarlos a los órganos. Pero precisamente uno de las cosas que más sorprende de esta decisión de Iñigo es que llegó en el momento en el que Podemos tenía más influencia política real para mejorar la vida de la gente en este país. Eso es lo que no se entiende.A nosotros nos toca es explicar todo lo que hemos hecho, incluso a pesar de ese gran error que han sido las cuestiones internas. A pesar de esto hemos sido capaces, en cuanto nos han dejado una pequeña oportunidad, de hacer importantes mejoras en la vida de la gente.

El mejor elemento movilizador es que salga la España que no se resigna y que sabe que sí se puede

¿Cree que el "errejonismo" puede estar llamando ya a la puerta del Partido Socialista?

Eso es una cosa que le tiene que preguntar al nuevo partido de Iñigo, que es Más Madrid. Tampoco sé cuáles son sus planes, su programa...No sabemos mucho de ello, así que tienen que preguntárselo a ellos.

¿Descarta que Manuela Carmena pida el voto para el Partido Socialista en las próximas elecciones generales?

Ella ha sido bastante reacia a los partidos que no son el suyo y ahora se ha montado un partido propio. Me imagino que estará centrada en pedir el voto para su reelección como alcaldesa. Pregúntaselo a ella, no lo sé.

¿La ve pidiendo el voto para Unidos Podemos?

Nunca lo ha hecho.

CARLOS PINA

Si pidiera el voto para otro partido ¿Unidos Podemos reconsideraría su decisión de no presentar candidatura al Ayuntamiento de Madrid?

No, nosotros hemos dicho que por responsabilidad, incluso con las enormes distancias que Manuela Carmena ha marcado con Podemos muchas veces rozando el desprecio, ella es quien puede gobernar en lugar de la derecha que ha gobernado siempre en Madrid. Y por responsabilidad nosotros no nos vamos a presentar. Otra cosa diferente es que haya otros compañeros que ayudaron a Manuela Carmena a ser alcaldesa, que quieran continuar con el espíritu de Ahora Madrid y que ella no tiene ningún interés en continuar. Si lo hacen, saludaremos a todos los compañeros y compañeros que trabajen por el cambio político.

¿Cree que Carmena se ha podido arrepentir ya de haber dado cobertura a Errejón para romper Podemos?

Esa es una pregunta que hay que hacerle a ella.

Ya es muy difícil decir que Ciudadanos es un partido de centro. La imagen de Colón no se le va a olvidar a nadie. Es una clarificación de lo que son

¿Pablo Iglesias tendrá que interrumpir su baja maternal para su participación en la campaña?

No.

¿Porque se le habrá agotado ya para entonces o porque no tiene intención de interrumpirla?

Si hubiese una incompatibilidad entre ser candidato, cumplir con su baja, hacer campaña y explicar sus propuestas, nos lo plantearíamos. Pero no la hay. Pablo Iglesias va a poder hacer campaña y a la vez cumplir con la responsabilidad que le corresponde para cumplir con el permiso de paternidad a medias con su pareja, que soy yo.

¿Ya han entendido que estar de baja maternal o paternal no es estar fuera de circulación?

Es que eso siempre lo hemos entendido, yo también participé en reuniones. La cuestión es por qué se critica o por qué se convierte en noticia en el caso de Pablo Iglesias cuando, por ejemplo en mi caso, yo participé y además fue público en muchas reuniones tanto de forma online como en forma presencial y obviamente no supuso ningún cuestionamiento. Toda persona que ha estado de permiso de maternidad o paternidad sabe que no significa que te trague la tierra o que dejes de pensar sobre el mundo que te rodea.

CARLOS PINA

Sin embargo, decidió no ir físicamente al Consejo Ciudadano posterior a la ruptura de Errejón porque entendió que podía ser susceptible de crítica.

Bueno, no. No lo hizo porque tenía que cuidar de sus hijos, porque yo estaba en el Consejo Ciudadano de forma presencial y se quedó con los niños y con la abuela, pero siguiendo la reunión. Es lo mismo que hizo yo cuando estuve de baja.

¿Cuál sería un resultado aceptable para la candidatura de Unidos Podemos en las próximas elecciones?

Ganar, ganar. Ser la fuerza mayoritaria del bloque progresista. Eso es lo que queremos y además sabemos que es posible aunque nos insistan con el no se puede. Cada vez que me digan el no se puede, les voy a recordar a los pensionistas, a las mujeres, la expulsión de Mariano Rajoy...

Suerte y muchas gracias.

Gracias a ti Esther.

El HuffPost da las gracias al Hotel Westin Palace por haber cedido sus instalaciones para la grabación de esta entrevista