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11/06/2018 07:27 CEST | Actualizado 11/06/2018 07:27 CEST

La cultura de empresa

La Inteligencia del Éxito

Ten una empresa sexi. Rompe algún molde.

Una de las facetas más bonitas de fundar una empresa es la de poder crear su cultura. La cultura de empresa es el conjunto de pequeños detalles que nos diferencian del resto de las compañías y que de algún modo nos hace a cada una de ellas única. Este es un tema que a mí siempre me ha apasionado y gracias al cual me pasé años soñando y concibiendo muchos de los aspectos que hoy forman la idiosincrasia de 8Belts. Dejo claro que para nada nuestra cultura de empresa actual es fruto exclusivamente mío. Yo he aportado una parte. El resto del equipo ha aportado otra mucho mayor.

Aunque este Peldaño va dirigido a empresas y directivos con gente a su cargo, su ámbito va más allá que simplemente la empresa. He conocido familias con una cultura e idiosincrasia propias y también relaciones de pareja y entre amigos que eran únicas simplemente por haber incorporado en su día a día un conjunto de componentes singulares. Aunque en esos ámbitos no pueda llamársele «cultura de empresa», su efecto es el mismo.

Existe un error muy frecuente entre los departamentos de recursos humanos de empresas de todos los tamaños. El error consiste en pensar más en cómo puede seducir el candidato a la empresa que la empresa al candidato. El motivo por el que esto es un error es que el mercado laboral es el mismo para todas las empresas y, por tanto, todas pujamos por el mismo talento. Ganan las compañías que consiguen seducir a los mejores, y eso conlleva tener la mejor cultura de empresa. La pregunta es: ¿Qué nos hace únicos? O mejor aún, ¿qué diría la gente que nos hace únicos?

Crea algo único y el mundo querrá formar parte.

En 8Belts nuestra oficina no se llama «la oficina». Se llama «La 8House» («La Ocho-House»). Nuestra fiesta anual de empresa es «La 8Party», nuestro grupo para mensajes divertidos, «El 8Chat», nuestro programa formativo, «8University» y nuestro equipo, «El 8Team». Cuando un candidato nos visita para una entrevista de trabajo, lo primero que hace no es entrar en su entrevista de trabajo, sino en un programa que le explica por qué sería un acierto para él sumarse al 8Team. En lugar de asumir que los que tenemos la sartén por el mango somos nosotros, este programa asume que el que tiene el control es él, e invertimos tiempo en conseguir que también él nos quiera elegir a nosotros, ya que si es el mejor en su puesto, nosotros tendremos que competir con otras empresas para seducirlo a él y no al revés. Y no le ofrecemos solamente agua, sino un desayuno entero si lo desea. Por si fuera poco impacto, un día el 8Team tuvo la brillante idea de comprometerse a saludar a cada candidato con el que alguien se encuentre en la 8House con una sonrisa y un «suerte en tu entrevista», y desde entonces así lo hacemos. Yo el primero.

Por supuesto a veces esto puede jugar malas pasadas.

—Hola. Bienvenido a la 8House. Te robo un minuto sólo para desearte suerte.

—Gracias, Anxo, pero en veinte años nunca me he equivocado de cable.

Era el electricista. :)

Si bien la cultura de empresa es un mundo, estos son algunos de los componentes que hacen que aunque tengamos un gran margen de mejora, la gente que nos visita se quede con la sensación de que puede haber empresas mejores y peores, pero no iguales. Que se produzca ese impacto en sus mentes es la función de la cultura de empresa. Y lejos de opinar que su importancia radica sobre todo en los miembros que aún no se han sumado al equipo, considero que su mayor valor es el que incide en aquellos que ya están dentro. Mi verdadero sueño es que mi empresa sea una «fábrica de la felicidad», en la que el día en que alguien se vaya lo haga más feliz que cuando llegó. Muchos me han llamado iluso, pero aún hoy sigo defendiendo que las empresas tenemos el poder de ser fábricas de la felicidad, donde las personas con puestos de responsabilidad nos esforcemos a diario por crear el mejor ambiente posible de trabajo. Eso requiere que los directivos pensemos más en servir que en ser servidos, entendiendo que las empresas no somos empresas, sino conjuntos de personas.

#LaInteligenciadelÉxito

No somos a veces personas y a veces trabajadores.

Somos siempre personas que a veces trabajamos.

@Anxo

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