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07/04/2018 10:58 CEST | Actualizado 09/04/2018 07:28 CEST

¿Nos está fallando Europa en la cuestión catalana?

EFE/ Jonas Walzberg

Comprendo la emotividad y la pasión con que se sigue el intento de golpe en Cataluña, que explican las reacciones excesivas a la excarcelación de Puigdemont en Alemania, pero creo que es hora de echar el freno y reflexionar sobre los hechos y sus implicaciones.

¿Qué nos preocupa? ¿Que Puigdemont no pueda ser juzgado por rebelión? ¿Que pueda terminar siendo investido presidente? ¿Que Europa nos está fallando? ¿Que los secesionistas vendan esto como una absolución? Sobre lo último no hay más que explicar que el tribunal alemán no entra en si hay o no rebelión según la ley española, simplemente afirma que el tipo penal con el que se trataba de asimilar (alta traición) no encaja, y por tanto, según la normativa que rige la euroorden, no cabe extradición por este motivo. Repito: el tribunal alemán no está juzgando a Puigdemont ni los hechos ocurridos, no es su papel. Los secesionistas manipularán la resolución, ya lo están haciendo, pero esto es así y va a ser así siempre: van a mentir porque con la verdad sólo podrían entregarse a la justicia española.

¿Nos resulta desconcertante que en la Unión Europea no se produzcan extradiciones de forma automática entre países miembros? Puede serlo, pero así es la Europa que tenemos

¿Cabe la posibilidad de que Puigdemont termine siendo presidente? Sí, y no es agradable, pero como he dicho desde el principio, la cuestión más importante es que el Estado se mantenga fuerte. La secesión es delictiva y el Estado tiene instrumentos para impedirla. Y también tiene, recordémoslo, el apoyo de la comunidad internacional y, por supuesto de la UE.

¿Nos está fallando Europa? Esto es otra reflexión más larga, pero deberíamos entender que lo que está ocurriendo en el ámbito judicial no tiene nada de improvisado, responde a acuerdos alcanzados a lo largo de años. ¿Nos resulta desconcertante que en la Unión Europea no se produzcan extradiciones de forma automática entre países miembros? Puede serlo, pero así es la Europa que tenemos. La euroorden fue un avance importante, pero como tantos otros, insuficiente. Que los golpistas aprovechen la falta de unidad europea no puede sorprendernos: ellos son eurófobos de pies a cabeza. Los europeístas tenemos que trabajar para lograr más integración, también en los sistemas de justicia. Lo que consigamos servirá para el futuro.

El delito de rebelión español, como el de alta traición en Alemania, parecen pensados para golpes de Estado a la vieja usanza

Por cierto, la cuestión no afecta sólo a la UE, también a los estados miembros: el delito de rebelión español, como el de alta traición en Alemania, parecen pensados para golpes de Estado a la vieja usanza. Los autoritarios -desde Puigdemont hasta Le Pen -han aprendido cómo disfrazar sus intenciones antidemocráticas con una retórica y unas formas que sirven para engañar a muchos y, tal vez, para burlar las legislaciones. Los gobiernos nacionales, y pienso en especial en el de España, tienen la obligación de reformar las legislaciones nacionales y de avanzar en el reconocimiento mutuo de los delitos en los estados miembros.

Más allá de los reproches al Gobierno por su gestión de esta crisis actual, yo creo que hay que exigir más acción legislativa y más influencia en Europa, no para influir en decisiones judiciales, sino para impulsar reformas. No se puede estar siempre esperando a que otros te resuelvan los problemas.

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