Cómo superar el miedo de esta crisis con amor

Necesitamos el contacto y por todos los medios de difusión nos llega el miedo al contacto.

Todavía estamos en estado de alarma, dicen los paneles informativos de las carreteras españolas. Primero fue la crisis sanitaria tras la aparición del coronavirus. Enseguida se comenzó a vaticinar la crisis económica que con toda seguridad vendría tras el parón de la economía. Hay más crisis, cada uno tiene las suyas particulares, además de las generales, pero hay algo común: Todas producen miedo. Lo malo es que el miedo, como el resto de las emociones, todos sabemos que existe, pero parece que nadie se ocupa de ayudar a afrontarlo.

El aislamiento ha traído muchas pérdidas. Y las pérdidas traen tristeza, miedo y rabia. Algunas muy graves, como las muertes de seres queridos, de los cuales muchos familiares no se han podido despedir adecuadamente. Otras resultan menores comparadas con la muerte, pero tremendamente importantes como la pérdida de dinero (menores o nulos ingresos), de negocios (cierres), del trabajo (despidos, ERTEs), de planes (por ejemplo, los atletas preparándose para las olimpiadas y otros muchos que han visto truncados sus objetivos), de libertad (de movimientos, de viajar, comprar), etc.

También están habiendo pérdidas de contacto con el teletrabajo, la formación a distancia, la separación de amigos. Aunque no se aprecie tanto, los contactos con compañeros de estudios y profesores, los compañeros de trabajo y jefes, la familia y amigos, nos aportan estímulos necesarios para nuestra salud psicoemocional. Tantas y tantas pérdidas que generan miedo…

Las noticias de los telediarios y otros medios de comunicación nos informan de lo que pasa en el mundo y lo que la gente siente cuando les llegan las imágenes y noticias, es miedo.

“Necesitamos el contacto y por todos los medios de difusión nos llega el miedo al contacto.”

El miedo provoca la secreción de dos hormonas, la adrenalina y el cortisol, que son las causantes de síntomas como el insomnio, la ansiedad, el deseo de quedarse arrugadito en casa, etc. Debemos contrarrestar hormonalmente el miedo con amor.

En estos días se está hablando del “hambre de piel”, de la necesidad de contacto que tenemos los seres humanos y que de forma masiva en el mundo hemos reducido drásticamente. Necesitamos el contacto y por todos los medios de difusión nos llega el miedo al contacto.

Con la experiencia del confinamiento ha sido general la aparición de ciertos síntomas relacionados con el miedo como el insomnio, que algunos afrontan con paciencia y otros con ayudas químicas.

A mis pacientes (online por supuesto) que me consultan sobre esto, les estoy “recetando” abrazos, caricias e incrementar los momentos de contacto e intimidad con sus parejas, padres, hijos y con quien compartan el confinamiento. Les explico que los abrazos de más de 20 segundos, las caricias físicas, el mirarse a los ojos, las confidencias … es decir, las expresiones de amor que provocan la secreción de ciertas hormonas sobre todo de oxitocina, y en menor proporción serotonina y dopamina. Las otras hormonas que forman el grupo de las “hormonas del bienestar” son las endorfinas que se segregan con el deporte fundamentalmente, aunque también bailando y haciendo el amor.

Desde que nos dieron permiso para hacer deporte, las calles a horas determinadas se han llenado literalmente de gente haciendo deporte como si no hubiera un mañana. Por pura necesidad. Las endorfinas tienen la culpa.

“Haz ejercicio, haz todo el amor que puedas, baila, muévete, ríete en cuanto tengas ocasión.”

Puedes superar el miedo con amor. Busca a tus seres queridos y profundiza en lo que realmente es importante, diles que les quieres, demuéstraselo a las claras, abrázalos si no hay riesgo, y si lo hubiera, protegeos y abrazaos. Haz ejercicio, haz todo el amor que puedas, baila, muévete, ríete en cuanto tengas ocasión.

Esta situación ha podido despertar a algunos fantasmas del pasado, conflictos no resueltos que cuando se conectan con los estímulos del presente, hacen que las emociones se desborden. Si te sientes desbordado o desbordada, puedes buscar un acompañamiento terapéutico profesional desde el amor. La psicoterapia o el counselling humanista integrativo te puede ofrecer una terapia enfocada en el amor.

Nosotros, desde el Instituto Galene en la primera semana de confinamiento, buscamos qué podíamos aportar frente al miedo y nos pusimos a trabajar. Preparamos un taller online que colgamos en nuestra web. Se llama Cómo hacer Terapia desde el amor y que hemos dejado gratuito para que así todo el mundo que quiera lo pueda realizar. En estas pocas semanas ya lo han realizado más de 500 personas. Le puede ser útil tanto a quien quiera aprender a hacer terapia como a quien quiera conocer nuestro enfoque de terapia basada en el amor. Unos y otros se pueden beneficiar de esta iniciativa que ofrecemos con mucho gusto y sobre todo con mucho amor.