Las bodas ya no son solo bodas: cada vez más 'saraos' y gastos alrededor del gran día

Los enlaces se retransmiten en Instagram y se tira la casa por la ventana con prebodas o despedidas.
Una pareja se besa el día de su boda.
Westend61 via Getty Images/Westend61
Una pareja se besa el día de su boda.

Después de que la pandemia obligara a ceremonias más íntimas, en 2022 las bodas son una celebración por todo lo alto. Desde el sector confirman que encontrar fecha este año ha sido una tarea titánica, y para 2023 las agendas ya están prácticamente llenas.

“Estos dos últimos años ha habido muchísimos compromisos, y este año según nuestros datos tendremos un 20% más de bodas que en 2019”, revela Cristina González, responsable de comunicación de Bodas.net, la plataforma de referencia para organizar enlaces.

La experta señala que “hay muchas ganas de celebrar” y que este año hay tres tendencias que han reventado, todas con vocación de hacer de cada boda un evento único y milimetrado hasta el último detalle. La primera es lo que González llama la “nueva etiqueta moderna”, y consiste en alejarse del protocolo más estricto para que la boda refleje por completo el estilo de los novios, personalizando todo.

“Lo vemos especialmente los novios millennial y centennial, que quieren crear bodas únicas. Por ejemplo, entre las sugerencias que hemos visto entre nuestros usuarios está servir en su enlace el vino con el que brindaron en la primera cita”, destaca la experta. “También elaborar el menú con los platos típicos de los distintos sitios por los que han viajado por el mundo”, añade.

La segunda, la sostenibilidad, que es una cuestión que parece importa cada vez más a las parejas. “Han aumentado las cenas eco-friendly, las ceremonias con residuos cero y se priman los alimentos de proximidad para el banquete. También se apuesta por dar una segunda vida al vestido de novia o utilizar flores preservadas”, señala González.

Para descubrir la tercera gran tendencia de la que habla la experta de bodas.net solo hace falta hacer un poco de scroll en Instagram. Si no se ha publicado en redes sociales, la boda no existe. “La tecnología tiene un gran peso, casi desde el momento en el que se conocen. El 16% de los millennials que se casan se han conocido por Internet”, explica González.

Las influencers no son las únicas que retransmiten sus enlaces, ni las únicas que crean hashtags específicas para sus bodas, es ya una parte fundamental del enlace de muchas personas. “Se crean para que los novios y los invitados puedan ir compartiendo todas las fotos de la boda y estén agrupadas”, explica González, que señala que según sus encuestas internas, 7 de cada 10 novios cuelgan las fotos del enlace en redes sociales.

Más allá del gran día: prebodas, pedidas y despedidas de soltero

Si cada boda se mide al detalle y se celebra a lo grande, todos los eventos rodean al ‘sí, quiero’, también. De hecho los saraos como prebodas, pedidas y especialmente grandes despedidas de soltero son cada vez más comunes entre las parejas. “Lo que antes era solo un día, ahora se extiende a varios”, apunta González.

Empezando por las pedidas de mano, un encuentro que tradicionalmente se celebraba entre las familias de la pareja para conocerse y que el novio pidiera la mano a los padres de la novia, pero que están resurgiendo entre las parejas de rentas más altas y, cómo no, entre las influencers. “Van a extenderse a otro tipo de rentas y van a quedarse como una forma más de celebrar”, vaticina la experta.

“La despedida ya no es una noche de fiesta con amigos. Ahora es una celebración de fin de semana, por ejemplo una escapada cercana por España o a una capital europea”

- Cristina González, responsable de comunicación de Bodas.net

Y si las pedidas están resurgiendo, las prebodas ya están completamente asentadas, especialmente si el enlace implica desplazamiento para los invitados. “Durante la pandemia se utilizaron como una alternativa ante la reducción de invitados, así podían repartirse en dos celebraciones, pero ahora se siguen viendo mucho. La boda se extiende ya a más de un día la celebración, a todo el fin de semana”, señala González, que cuenta que es cada vez más habitual que los novios reserven una finca con alojamiento o un complejo durante el fin de semana entero en lugar de un día suelto.

Tampoco se escatima en gastos para las despedidas de soltero. Según datos del Libro imprescindible de las Bodas, publicado por Bodas.net en colaboración con el profesor de ESADE Carles Torrecilla y Google, 9 de cada 10 parejas disfruta de ellas. Pero poco tienen que ver las noches de fiesta con amigos de antes con lo que se busca actualmente. “Ahora es una celebración de fin de semana, por ejemplo una escapada cercana por España o a una capital europea”, apunta González.

Los múltiples eventos se notan en el bolsillo, pero aún queda el gran día, la boda, que en España cuesta de media 20.500 euros para 130 invitados, según los datos del Libro imprescindible de las Bodas. La cifra, eso sí, cambia en función de la comunidad autónoma en la que se celebre: la más cara es Castilla La-Mancha con un precio medio de 33.355 euros y la más barata Canarias, donde organizar un enlace supone de media 12.825 euros.

Coste medio de una boda en cada comunidad autónoma.
BODAS.NET
Coste medio de una boda en cada comunidad autónoma.

Con tanto boom de bodas, la planificación es fundamental. Cristina González cuenta que la media de tiempo para organizar un enlace son doce meses, pero en los últimos tiempos se ha alargado hasta los 18 o 24. “De todos modos, la planificación de la boda depende mucho del tipo de enlace que se quiera celebrar: no es lo mismo organizar un enlace íntimo que uno con más invitados o una boda en una localización cerca del lugar de residencia a una destination wedding”, matiza.

El alquiler de prendas y accesorios especiales, una alternativa

Si los saraos en torno a la boda se multiplican, los gastos también, por eso el alquiler de prendas y accesorios para enlaces y ocasiones especiales se ha convertido en una opción al alza. Plataformas como Borow, que ofrece vestidos de marcas perfectas para invitadas, son un recurso para no dejarse la cartera y se prefiere no repetir modelito.

“El año pasado fue muy peculiar pero este año estamos teniendo muchas solicitudes. Desde finales de febrero ya tenemos solicitudes para noviembre”, cuenta Eva Chen, una de las fundadoras. En Borow ofrecen vestidos o trajes por entre 90 o 300 euros, pero también bolsos de firmas de lujo como Jacquemus e incluso joyas. “Hay gente que alquila solo complementos, nos han pedido solo un par de pendientes desde la otra punta de España”, relata.

Su servicio permite acudir a probarse la prenda al showroom de la plataforma en Madrid, o bien solicitar el envío a domicilio desde el resto de la península —por ahora a las islas no envían—. Las prendas o accesorios pueden alquilarse durante cuatro, ocho o diez días, siendo cuatro la opción más demandada.

“Las que eligen ocho días lo hacen porque quieren llevarse la prenda a una boda al extranjero o a las islas y así tienen margen. Si eligen la opción de diez días tienen más tiempo para probársela e incluso cancelar antes del evento y solicitar el reembolso”, cuenta Chen. El último día del alquiler, una persona acude al domicilio para recoger el pedido.

“Hay gente que alquila solo complementos, nos han pedido solo un par de pendientes desde la otra punta de España”

- Eva Chen, fundadora de Borow.

Chen explica que tienen clientas para bodas de todo tipo, “desde algunas mediáticas hasta otras más de petit comité”, y destaca que no todas las personas que utilizan su plataforma lo hacen para elegir look para una boda. “Es para ocasiones especiales, así que tenemos bodas, pedidas, prebodas, despedidas de soltera, de todo...”, revela la fundadora de Borow.

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