El día después del paso de la izquierda abertzale: las implicaciones del pasado en la política de hoy

PSOE y Unidas Podemos consideran el movimiento un "paso adelante necesario", mientras PP, Vox y Ciudadanos afean que Otegi "no condene".
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Un día después de que el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, trasladaran su dolor a las víctimas de ETA y afirmaran que lo sucedido “nunca debió haberse producido”, el tablero político se agita a punto de cumplirse diez años desde que la banda terrorista abandonara la lucha armada.

Aunque sin llegar a usar la palabra “perdón” de manera expresa, se trata de la primera vez que la izquierda abertzale reconoce de esta forma el daño causado.

Para el PSOE, las palabras de Otegi han sido interpretadas como un gesto que puede ayudar a cicatrizar heridas, según destacaba en rueda de prensa el exlehendakari Patxi López, argumentando que “por primera vez, admiten que la violencia fue un error”.

Sin embargo, para la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez es “insuficiente”. “Han de pasar de las palabras a los hechos. Deben pedir perdón”, ha resaltado durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Desde Unidas Podemos consideran que se ha dado “un paso necesario para la reparación y la convivencia”, como han señalado tanto su actual líder, Ione Belarra, como la número dos y ministra de Igualdad, Irene Montero, o el ex secretario general de la formación Pablo Iglesias.

Belarra ha sostenido que los demócratas están obligados a reconocer el movimiento, mientras que Iglesias ha expresado que mostrar que el sufrimiento de las víctimas nunca debió producirse y que las vías democráticas son el único camino es una cuestión de justicia y de sentido de Estado.

“Único camino, una cuestión de justicia y de sentido de Estado”

- Pablo Iglesias

PP: “Declaraciones repugnantes, asquerosas y de mal gusto”

Su posición, similar a la del president de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, quien ha apuntado que ve un “paso más” en el camino iniciado hace una década, contrasta con la forma en la que PP, Vox o Ciudadanos han interpretado las declaraciones de Otegi.

A través de varios dirigentes, incluido el presidente del PP vasco, Carlos Iturgáiz, los de Casado han pedido al coordinador general de EH Bildu que “condene el terrorismo de ETA, deje de homenajear a los condenados y ayude a esclarecer los 300 asesinatos que siguen pendientes de ser resueltos”.

Los ‘populares’ afean que Otegi no conjugue la palabra condena. “No la condenará nunca por haber sido miembro de ETA. Se ríe de las víctimas”, ha lamentado Iturgáiz. Un pronunciamiento parecido al de la diputada María del Mar Blanco, hermana del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA en 1997.

Por su parte, desde la formación de ultraderecha Vox aseguran que “nadie” se cree el pesar de Otegi. El vicepresidente de Acción Política de la formación, Jorge Buxadé, le ha emplazado a aclarar “quiénes son los autores” de los 378 crímenes de la banda aún sin resolver.

Como también ha reclamado la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que cree que el gesto de la izquierda abertzale es para “blanquear a ETA y este segundo pacto presupuestario” con el Gobierno.

Para el lehendakari, Iñigo Urkullu, las palabras suponen un “paso adelante” mostrando “cercanía” a las víctimas de ETA, pero lamenta que no se haya hablado “sobre la violencia” que generó ese dolor. “Era necesario y es positivo”, ha manifestado este lunes. Sin embargo, ha querido expresar sigue habiendo una asignatura pendiente con la resolución de las causas del conflicto.

Otegi