Esto es lo que le pasa a tu cuerpo si utilizas un succionador de clítoris con frecuencia

Los resultados del primer estudio sobre cómo impacta en la sexualidad femenina son muy positivos.

A finales de 2019 no se hablaba de otra cosa. El succionador de clítoris había llegado a nuestras vidas y mientras miles de mujeres hablaban de las bondades de este juguete sexual, algunos hombres mostraban su temor ante este dispositivo. Ahí están los memes que acusaban al succionador de romper parejas y de sustituir a los hombres.

Nada más lejos de la realidad. Según el primer estudio sobre el impacto del succionador de clítoris en la sexualidad femenina llevado a cabo por la Unidad de Estudios Sexológicos del Centro de Investigación CERNEP de la Universidad de Almería en colaboración con la Clínica Tufet de Barcelona y la marca de juguetería erótica Lelo, el uso frecuente de este juguete mejora la respuesta sexual, tanto individual como en pareja. “Hay que dejar de tenerle miedo, es una amigo y aliado”, sentenció Maite Fernández, ginecóloga, sexóloga e investigadora principal del estudio.

Fernández avisó este miércoles en la presentación de los resultados que “la respuesta sexual femenina es un campo todavía por explorar” y que la diferencia de investigación es abismal. Basta con hacer una búsqueda en Pubmed para comprobar que los resultados asociados a la palabra clítoris son 2488, mientras que con pene aparecen 51485. Por eso la ginecóloga y sexóloga decidió poner en marcha este estudio, apoyada por la marca de juguetería erótica Lelo, que se encargó de suministrar el succionador que utilizarían las particpantes: el Sona 2 Cruise.

Para la investigación se seleccionó a 101 mujeres de entre 20 y 62 años que solo debían cumplir cuatro criterios de inclusión: tener entre 18 y 70 años, ser sexualmente activas, no haber utilizado nunca un succionador y emplear el juguete dos veces por semana durante los dos meses que duraba el estudio.

El Sona 2 Cruise, de Lelo
El Sona 2 Cruise, de Lelo

Los resultados confirman que utilizarlo no solo es placentero en el momento, ayuda a mejorar la respuesta sexual global. Solo el 38% de las mujeres que participaba en el estudio conseguían alcanzar el orgasmo siempre que tenían relaciones en pareja, un porcentaje que aumenta hasta el 50% después de dos meses utilizando el succionador. En palabras de Fernández, “ningún dispositivo tiene el poder de romper una pareja”, sino que ayuda a mejorar las relaciones sexuales.

En lo que se refiere a la intensidad del orgasmo, las mujeres que participaron en el estudio pasaron de puntuarla con 6,85 a un 7,34, mientras que la satisfacción sexual mejora tanto a nivel individual como en pareja.

Si observamos las conclusiones del apartado de función sexual, para el que se tienen en cuenta deseo, excitación, lubricación, orgasmo, dolor y satisfacción que se miden a través del FSFI, el resultado también es positivo. Hay mejoras en todas las escalas y a nivel de función total.

Donde apenas se han notado diferencias “estadísticamente significativas” es en las medidas anatómicas del clítoris, algo que a muchas personas les preocupaba por miedo a perder sensibilidad, ni en la frecuencia del flujo sanguíneo.

Mujeres con menopausia

A pesar de que el grupo de mujeres con menopausia que participó en el estudio es pequeño —15— y no puede extrapolarse a la población general, Fernández apunta a que puede servir de trampolín para abrir vías de investigación ya que ofrece datos relevantes.

Al contrario de lo que sucedía en el grupo global, sí se aprecian cambios después de medirlas con el Doppler. Se producen cambios en el diámetro de la arteria clitoroidea, que aumenta, igual que el volumen de flujo sanguíneo.

En cuanto al índice de función sexual femenina (FSFI), después de los dos meses de uso del succionador aumentó el valor global de la función, además de dos aspectos fundamentales como la excitación y la lubricación. También subió el porcentaje de mujeres de esta edad que alcanza el orgasmo en pareja.

“Hay que dejar de tenerle miedo, es una amigo y aliado”

- Maite Fernández, sexóloga y ginecóloga.

Metodología

Para poner en marcha el estudio y sacar las conclusiones se han tenido en cuenta medidas subjetivas: escala sociodemográfica y cuestionarios sobre el orgasmo, el squirting y el flujo vaginal. También se han utilizado dos medidas objetivas: la ecografía anatómica y el Doppler del clítoris. El Doppler es un prueba a través de ondas o latidos que sirvenpara medir cómo llega la sangre al clítoris durante el momento de placer y del orgasmo.

Las mujeres, que se han presentado voluntarias, rellenaron los cuestionarios en julio en la clínica Tufet de Barcelona y recibieron el succionador. Dos meses después, volvieron a rellenar los cuestionarios y se hicieron las pruebas clínicas tras utilizar el Sona 2 Cruise de media dos veces por semana.

Fernández ha querido dejar clara la necesidad de estudiar a fondo la sexualidad femenina y de abrir más vías de investigación al respecto, además de mejorar las escalas de medición. Como recordaba la sexóloga Valérie Tasso, embajadora de Lelo, durante la presentación del estudio refiriéndose al silencio en torno a la sexualidad de la mujer hasta ahora: “La primera imagen en 3D del clítoris la tuvimos en 2003, mientras antes del 2000 se clonaba a la oveja Dolly”.

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