Moisés Nieto: "Cuando compramos una camiseta de tres euros no hay sostenibilidad que valga"

El diseñador charla en esta entrevista sobre La Hacería, su plataforma para artesanas, los retos de la moda y cómo es vestir a la reina Letizia.
El diseñador Moisés Nieto.
David Benito via Getty Images
El diseñador Moisés Nieto.

Moisés Nieto (Úbeda, 1984) no quiere ser una oveja más del rebaño. El diseñador andaluz busca hacer las cosas a su manera y con sus propios ritmos. Por eso presentará su próxima colección el 23 de marzo en un desfile fuera del calendario oficial de la MBFW de Madrid y vuelca gran parte de sus esfuerzos en su último proyecto, La Hacería, una base de datos de artesanas de toda España para poner los oficios a disponibilidad de quien lo desee.

Después de más de una década en el sector, el diseñador busca que las cosas se queden como están. A pocos días de la presentación de su nueva colección, Nieto charla con El HuffPost sobre el estado actual de la industria de la moda, la necesidad de frenar la producción ingente de ropa y el impacto de vestir a la reina Letizia.

¿Qué nos puedes contar de tu próxima colección? ¿Cuál es el planteamiento?

Pues mira, después de casi dos años sin hacer un desfile al uso, volvemos a ese formato que la verdad nos apetecía después de tanto tiempo sin hacerlo, y aprovechamos la oportunidad porque el proyecto que hicimos con La Hacería tiene que ver mucho con esta colección. La hemos codiseñado con diez artesanas. Esta colección está inspirada en el Madrid de Goya, en la estética goyesca, cómo vestían las mujeres en la época y de ahí sacamos los códigos del momento y los conceptualizamos y lo llevamos a lo contemporáneo. Es un trabajo de investigación, de técnicas artesanales, de darle una vuelta y una pensada a las prendas tal y como las concebimos hasta el momento y siempre bajo nuestro punto de vista y bajo nuestra línea y silueta que siempre trabajamos.

Hablas de La Hacería, de ese proyecto para encontrar artesanas, ¿Cómo introduces la artesanía en tu trabajo?

Es algo que llevo haciendo desde hace bastante tiempo. A mí no me gusta ser muy evidente y plasmar la artesanía pues eso, como una evidencia, pero sí que está presente en todas las técnicas que estamos utilizando pues desde el ganchillo, el macramé, el punto a mano, el bordado… pero supersutil y en prendas que realmente aprecias cómo están hechas, pero son evidencias.

¿En el trabajo bien hecho de una prenda de calidad?

Efectivamente.

Con la pandemia algunos diseñadores han pedido pisar el freno, no consumir tanto, no producir tanto ¿crees que servirá de algo, que se cambiará la forma de hacer y consumir prendas?

Pues mira desde mi punto de vista y lo que estoy viendo actualmente, pensábamos que la pandemia iba a zanjar o a crear un antes y un después pero creo que todo está volviendo a su ser. Los calendarios siguen como estaban, las colecciones siguen ampliándose, no desaparecen todas esas colecciones crucero como se decía, con los viajes, ni las colecciones cápsula, o sea, todo está volviendo un poco a su ser. Es verdad que van a existir diferentes formulas, no solo va a haber una. Yo creo que lo va a pasar ahora es eso, que van a convivir diferentes fórmulas y cada uno va a elegir cuándo quiere o cuánto quiere producir, dónde quiere presentar y no estar agarrado a ningún sistema internacional de la moda. Es verdad que el consumidor ha abierto los ojos y ahora tenemos un hueco mucho más claro dentro de la industria, cada uno como lo quiera adoptar. No tiene que ser tan esquemático como nos planteaban hacer. Cada uno puede tener su modelo de negocio y buscar la manera mejor de producir, de vender y de presentar, no tener que estar siguiendo ningún calendario.

Zara, H&M o Mango tienen muchísimo peso y cada vez más hablan de sostenibilidad, pero, ¿puede ser una marca fast fashion sostenible?

Bueno es que esa es la pregunta del millón. Es que sostenible es muy amplio, porque es desde que la persona que hace la prenda cobre un salario digno hasta que la prenda viaje menos de 100 kilómetros para ser entregada. Para mí lo de menos es el tejido, si es sostenible o no, porque al final todo el mundo puede acceder a ese tipo de tejidos. Lo realmente interesante en la sostenibilidad es la parte social, humana y todo lo que conlleva eso. Entonces, si me preguntas si las marcas de fast fashion son sostenibles pues hasta cierto punto no, porque si tenemos que mover un contenedor de miles de prendas desde China hasta aquí, pues imagínate, la huella medioambiental que puede tener uno de esos movimientos.

“Lo realmente interesante en la sostenibilidad es la parte social, humana y todo lo que conlleva eso”

Y si, como decías tú, no se está pagando a las trabajadoras y a los trabajadores un salario decente...

Claro. Cuando compramos una camiseta de tres euros ahí no hay sostenibilidad que valga. Ni por el tejido, ni por la etiqueta ni por la estampación. Es que no tiene ningún sentido, ya hay algo que está fallando en esa cadena.

¿Crees que el fast fashion ha contribuido a destrozar la industria textil en España?

Ha tenido que ver el fast fashion, pero también la globalización en general. Hasta hace muy poco tiempo nos estábamos regodeando en que cada fin de semana tienes que estrenar una prenda. Es que ya no son solo las marcas, son los medios de comunicación y la sociedad en general. Nos hemos metido en un círculo en el que el consumo es lo que prima y tenemos que trabajar para consumir y es el gran fallo del siglo XXI. Entonces claro, partiendo de esa base, pues han desaparecido muchísimas industrias, puestos de trabajo, mano de obra, experiencia. Y es muy complicado volver a relanzar toda la industria que había en España a nivel textil, por mucho que nos empeñemos. El daño ya está hecho y eso ha sido devastador. Me imagino que habrá indicios de volver a retomar un poco esa industria y ya se está viendo, ya hay gente que está produciendo en España en pequeños talleres, y están abandonando China para producir aquí, pero eso va a ir muy poco a poco y ojalá que llegáramos a los niveles de antes pero el daño ya está hecho.

Nieto durante la presentación de una colección en enero de 2020.
Daniel GonzalezGTRES
Nieto durante la presentación de una colección en enero de 2020.

Hablabas de ese concepto de ir de compras los sábados a modo de ocio, ¿cómo podemos hacer entender a los consumidores que eso no es sostenible a largo plazo?

Es que solo con pensar los precios a los que estamos comprando la ropa no tiene mucho sentido. Comprar un vestido a 15 euros no tiene sentido, a mí el tejido ya me cuesta más de 20 un metro, la diferencia es brutal. Es verdad que no se puede comparar con grandes empresas, que bajan los costes, pero aún así estamos adquiriendo prendas donde la persona más perjudicada es la que la confecciona, o la que la corta o la que la tiñe. Ya no hablamos solo de lo que está cobrando, es lo que está viviendo, lo que está respirando, eso afecta a su salud. Son temas sociales más que económicos, con lo cual no tiene sentido que nos estén bombardeando continuamente con cuánto hay que consumir, necesitas esta prenda, no puedes vivir sin esta chaqueta de moda. Claro, hay que poner freno a esto, porque además no necesitamos tanta ropa, está comprobado, no lo necesitamos. Creo que es una cosa que con la edad la vas aprendiendo ¿no?, que menos prendas, de más calidad, que es mi mensaje siempre, intentar comprar de proximidad, comprarle a gente que conoces, a tu círculo. Que todos tenemos un amigo que hace joyas, o que hace accesorios o ropa. Creo que hay muchas otras formas de consumir moda.

Volviendo a La Hacería, ¿cómo ha sido la respuesta ante el proyecto?

Estamos encantados. Esperábamos un movimiento así, tanta repercusión porque es una herramienta que hacía falta. Como usuario me costaba mucho encontrar a una mujer que hiciera ganchillo, a una persona que hiciera punto a mano, y gracias a tener mi pequeña base de datos lo que he hecho es partir de ahí y compartirla y ampliarla mucho más. Esto lo hemos hecho con un mapeo de lo que está pasando en España, a nuestro alrededor, localizar aquellas mujeres artesanas que están haciendo cosas interesantes, contactarlas, tener una conversación con ellas, que nos expliquen que es lo que hacen, ponerle voz, ponerle cara, a ellas y a su trabajo. Con todo esto, compartirlo con todo aquel que esté interesado en entrar en La Hacería para conocerlas, para contratarlas, para colaborar, para lo que sea. Es como una agenda abierta a cualquier persona o empresa que quiera contactar con ellas. Empezamos con 80 y ahora ya son algo más de 150 y nuestra idea es seguir ampliando y llegar a cuantas más mejor. Está funcionando muy bien, el boca a boca funciona mucho, creo que entre ellas lo comentan y nos escriben emocionadas que ellas quieren formar parte de esta plataforma, con lo cual estamos felices.

Estos días es la semana de la moda de Madrid, tú dejaste el calendario hace años, ¿por qué decidiste irte?

Bueno, llegó un momento en el que ya no me emocionaba presentar colecciones en Ifema, no le veía mucho sentido. Creo que no había ningún objetivo al que seguir, simplemente desfilar por desfilar y no comulgaba mucho con lo que se estaba haciendo en ese momento o se hace actualmente. Yo creo que hay que arriesgar y no a todo el mundo le funciona la misma ecuación. Yo estuve allí un poco por lo que hace todo el mundo, tipo oveja que seguía al rebaño hasta que me di cuenta de que no era mi objetivo, ni mi estructura ni nada, así que pues eso, preferí arriesgarme, hacerlo por mi cuenta y estoy muy contento de llevar las riendas de mis presentaciones y hacerlas cuando me apetece, en el formato que yo quiera y cuando yo quiera.

¿Crees que desfilar en Ifema, en el pabellón de un recinto ferial, resta creatividad o impacto a las colecciones?

No, no creo que reste para nada impacto. Ifema tiene impacto, pero tiene el impacto que tiene. En mi opinión, yo busco otro tipo de impacto, no pretendo salir en el último minuto o 30 últimos segundos del telediario a las 9 de la noche, no es mi objetivo salir en el último resquicio de los informativos del día. Mi objetivo es llegar a mis futuras clientas, a la gente más joven, a la gente que realmente se entusiasma por la moda y comparte mi interés o lo que yo intento transmitir al público. Ifema funciona muy bien para muchos diseñadores pero en mi caso no me funcionó y no creo que me sume.

“La reina Letizia es la mejor embajadora que puede tener un diseñador español, no existe comparación”

Hablando de sumar y de impactos, la reina ha vuelto a lucir el vestido que hicisteis para ella, ¿cómo valoras el poder haberla vestido? ¿Qué impacto ha tenido en la marca?

No suelo hablar mucho de mis clientas en general, pero te diré a grandes rasgos que para mí es una oportunidad muy buena, excelente y que ha sido un antes y un después en mi carrera, con lo cual, con eso te puedo decir mucho, estamos muy contentos con la repercusión que estamos teniendo.

¿Crees que ella es una buena embajadora de la moda española?

Yo diría que es la mejor embajadora que puede tener un diseñador español, no existe comparación.

De cara al futuro, ¿qué le pedirías a la moda y dónde te gustaría llevar tu marca?

Pues a la moda le pediría en general que es el momento de repensar todo y buscar otros objetivos. No podemos seguir siendo la segunda industria más contaminante, ya eso es un indicio heavy, con lo cual hay que ponerle freno a la producción, al consumo, a la comunicación y a todo lo que rodea a la moda. Seguramente será tirarme piedras contra mi propio tejado pero lo veo así, tenemos que poner remedio urgente. y urgente es ya.

Y yo te diría que estoy genial así, no pido más. No quiero ser una gran marca multinacional, no quiero crecer mucho más, quiero hacerlo como lo estoy haciendo, ser sensato y honesto con mi trabajo y con lo que hago. Con lo cual con eso me quedo.