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07/05/2019 08:29 CEST | Actualizado 07/05/2019 08:29 CEST

Nueva etapa en el Senado: se acabó el bloqueo de la derecha

EFE
Un voto al Senado en las últimas elecciones, con el característico sobre naranja. 

El pasado 28 de abril, la ciudadanía habló claro y con su voto puso fin al bloqueo del Senado por la derecha. Por primera vez en casi 25 años, los socialistas volvemos a ser mayoría en la Cámara Alta con 142 senadores y senadoras. Un resultado histórico y también una gran responsabilidad. Se abre una nueva etapa.  

Una primera lectura de los resultados del pasado 28 de abril arroja una conclusión  evidente: los votantes rechazan la estrategia de la crispación y del enfrentamiento constante del PP. La ciudadanía ha liberado al Senado del dominio al que le tenía sometido el PP, que se empeñaba en convertir esta institución en un mausoleo de las ideas más retrógradas. Lo vimos en los últimos meses de la pasada legislatura, cuando la derecha insistía en abusar de su mayoría para imponer sus decisiones, aunque fuera en contra de la voluntad del resto de las formaciones políticas representadas legítimamente. Un ejemplo claro de este abuso fue el veto al aumento del techo de gasto propuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez y que permitía aumentar en 6.000 millones de euros el dinero destinado a educación, sanidad o dependencia. Los senadores del PP impidieron que se aprobara, pensando más en los intereses de su partido que en el de sus representados.

AndresGarciaM via Getty Images
El Senado. 

Además del uso de la agresividad y la crispación en prácticamente todas las intervenciones de la derecha, tenemos los ejemplos de las comisiones de investigación con un evidente sesgo partidista, y que solamente tenían como objetivo señalar y tratar de humillar a sus adversarios políticos. O la constante exigencia de comparecencia del presidente del Gobierno, rompiendo la fórmula del consenso que imperaba en esta Cámara. Este es precisamente el mayor daño infringido por la derecha al parlamentarismo: durante su secuestro del Senado, dinamitaron la que debe ser la fórmula fundamental de cualquier democracia, que no es otra que la búsqueda de acuerdos.

La ciudadanía ha liberado al Senado del dominio al que le tenía sometido el PP.

Precisamente esta ha sido y debe ser la razón fundamental del Senado como cámara de segunda lectura. Alejada de las tensiones y de las refriegas del Congreso de los Diputados, es en la Cámara Alta donde se hacía la política necesaria para avanzar entre todos y todas. Pero el PP prefirió romper 40 años de usos parlamentarios para lanzarse hacia una huida hacia adelante, dirigidos por un portavoz que también desea escapar de un destino incierto.

Sin embargo, el pasado 28 de abril la ciudadanía ha dado carpetazo a este uso de la Cámara Alta. La mayoría absoluta del PSOE en el Senado abre un nuevo tiempo, una nueva etapa, y a partir de ahora el Senado va a dejar de mirar al pasado, va a dejar de ser una institución en blanco y negro, y va a volver a ser la casa de todos los españoles y españolas. Será una institución donde se podrá dialogar y donde se primará el entendimiento. Y, sobre todo, donde se hablará de futuro. El Senado tiene que abrirse al S. XXI. Los jóvenes, la ciencia, la educación, el medio ambiente, son temas que deben entrar en el Senado y lo harán de mano de los socialistas. Se acabó el Senado de la bronca y del pasado. Llega el Senado del S.XXI y del presente que mira hacia el futuro.

 

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