ECONOMÍA
23/08/2021 20:51 CEST

Baile de propuestas para bajar una factura de la luz que da mucho miedo

UP propone poner un tope a los precios de las nucleares e hidroeléctricas.

Javier Ghersi via Getty Images
La luz ha superado los 100 euros el mega vatio hora durante varios días durante este verano.

Los principales partidos políticos buscan opciones para reducir la factura de la luz y la propuesta más reciente ha sido la que han enviado dos ministros de Unidas Podemos a la ministra Teresa Ribera y que pone tope al coste de las energías nuclear e hidroeléctrica. Con esto buscan reducir el precio de la luz que en las últimas semanas ha alcanzado máximos históricos y aliviar el bolsillo de los españoles que temen la llegada de la próxima factura.

Anteriormente, para atender esta situación y con carácter de urgencia, el Consejo de Ministros aprobó bajar el Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) del 21% al 10% hasta finales de año y suspender el impuesto del 7% a las generadores. Pero esto solo fue un parche y el problema persiste.

Es por ello, que los ministros ministros Ione Belarra y Alberto Garzón han considerado que aún se puede reducir más la factura con una reforma urgente a golpe de decreto-ley y así terminar con los “beneficios caídos del cielo” de los que se aprovecha el resto de generadores eléctricos.

En un video explicativo que compartieron recientemente desde las filas moradas, denunciaron que el mercado eléctrico está diseñado para que “pagues al mismo precio el megavatio hora de cualquier producción de energía y ese precio es el más alto ofertado por las hidroeléctricas.”

En ese sentido, y para acabar con el sistema que genera esos beneficios exorbitados a costa de los consumidores, la propuesta plantea fijar un precio para la energía nuclear y poner un precio máximo a la generación hidroeléctrica.

Con esta reforma se espera que las familias puedan ahorrar entre 1.500 y 3.000 millones de euros al año porque el precio del megavatio hora del mercado regulado se fijaría en cifras más económicas. Para poner en contexto, en lo que va de 2021, este precio ha registrado una tendencia al alza que ha marcado máximos históricos por encima de 100 euros el megavatio hora siendo el día 13 de agosto el más caro del año cuando se pagaron 117 euros por megavatio hora.

Y todo ello provocado por el encarecimiento de otros factores como el precio del gas, los derechos de emisión de CO2, la escasez de viento para producir energía eólica, el incremento de la demanda por la recuperación económica y las altas temperaturas, principalmente.

Pero la propuesta no es nueva, sino que se han fijado en lo que hacen otros países, como por ejemplo Francia, que aunque aplica tipos fiscales reducidos en algunas ocasiones, mantiene fijo el precio de su energía nuclear y esto permite que el precio medio del megavatio hora oscile entre los 50 y 60 euros, justo la mitad que en España.

Es por ello que en la propuesta, uno de los puntos de la reforma se basa en ese modelo francés que consiste en que las comercializadoras fijan un precio para adquirir la energía nuclear producida. De esta forma, los consumidores están protegidos ante la subida de los costos de otras tecnologías que participan en esta generación. Según datos de la Red Eléctrica en España, este tipo de energía ha supuesto de media el 24% de la generación total en España en la última semana.

El otro punto implica a la generación hidroeléctrica (8% de la generación total en la última semana) y propone un sistema similar al de otras renovables fijando un precio máximo en el sistema de subasta y para que el precio del megavatio hora no se vea afectado cuando el precio de otras energías, como el gas que se usa en las centrales de ciclo combinado, sea muy elevado.

La propuesta se plantea como un real-decreto ley para que sus efectos se noten de forma urgente en el mercado. Aunque habría que esperar a que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sería el ente encargado de fijar el precio, después de realizar una auditoría a los costes de generación.

Mientras tanto, el baile de propuestas continúa y el Ejecutivo se ha abierto a la posibilidad de reformar la tarifa regulada que proponen las eléctricas y crear una empresa pública de energía como propone Unidas Podemos.

Las reacciones

Desde el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico han recibido la propuesta y analizarán sus detalles. “Agradecemos todas las propuestas y las estudiamos con el máximo respeto”, según fuentes del equipo de Teresa Ribera, que hace unos días señalaba que reducir el precio de un día para otro era “demagogia barata”.

Por otro lado, el Partido Popular ha insistido en que los derechos de emisión de CO2 se deberían reinvertir para bajar el coste al consumidor y ha pedido explicación al Gobierno porque señala que se ha embolsado 3.000 millones de euros en impuestos. “Estas alzas en el coste de la energía les permite hacer caja. Le pido al Gobierno que ese dinero de la factura de la luz lo reinvierta para bajar los precios de la factura”, ha señalado Pablo Casado durante una rueda de prensa.

Respecto a las asociaciones de consumidores, desde FACUA se ha aplaudido la propuesta de Unidas Podemos porque coincide con una de las diez reivindicaciones que la asociación planteó al Gobierno y que consistía en reformar el sistema de fijación de precios en el mercado mayorista.

Por su parte, la Fundación Renovables se suma a la propuesta porque defiende el ajuste del precio del mercado mayorista y que parte de las tecnologías se fije mediante precios pactados para así reducir la factura de la luz.