POLÍTICA
18/12/2019 11:54 CET

El encaje legal de la mesa entre gobiernos, llave de la negociación PSOE-ERC

Buscan que este nuevo órgano se pueda articular con "garantías".

EFE
Rufián

El formato y el alcance jurídico de la futura mesa de diálogo que formarán el Gobierno y la Generalitat de Cataluña representan el último escollo de la negociación entre el PSOE y ERC y la llave para que sea viable la investidura de Pedro Sánchez.

Fuentes conocedoras de la negociación han informado a Efe que sobre estos aspectos versan unas conversaciones muy avanzadas, aunque sin resolverse aún. 

El territorio que PSOE y ERC todavía deben acotar se encuentra en el marco jurídico en el que situar ese futura mesa, cuestión crucial para que los acuerdos que en ella se adopten se puedan articular con “garantías”. 

En la formación catalana el objetivo consiste en deslindarla del vigente Estatuto de Cataluña, ya que, apuntan las fuentes de la negociación, el entorno de la comisión bilateral que se consagra en el texto alude sobre todo a conflictos competenciales.

Esquerra quiere que esa mesa sea “el instrumento” que ayude a resolver el “conflicto político” de Cataluña.

En el PSOE buscan, ante todo, dar a esa mesa una “fórmula” que la dote de “seguridad jurídica”. 

Se busca un blindaje jurídico

Las fuentes de la negociación prevén que PP y Vox recurrirán al Tribunal Constitucional para intentar tumbar esa mesa en cuanto se haga oficial, de ahí la importancia de crear un blindaje jurídico.

Los equipos negociadores de los dos partidos se están intercambiando propuestas y papeles y estudian qué redacción asentar en un documento definitivo. Las fuentes consultadas inciden en que “se ha pactado el lenguaje”, algo fundamental, apuntan, para ir avanzando por un terreno difícil para los dos partidos.

Después de tres reuniones públicas, saldadas con otras tantos comunicados escuetos y ambiguos, las conversaciones entre PSOE y ERC se han adentrado en la total discreción durante esta semana, pues ambas partes son conscientes de que son días decisivos.

Mañana la Justicia europea determinará si Oriol Junqueras, candidato al Parlamento europeo, goza de inmunidad parlamentaria, y el fin de semana que viene ERC celebra su congreso nacional, el máximo órgano de la formación independentista.

En las conversaciones de esta semana la pretensión compartida, además de definir el marco jurídico de la mesa entre gobiernos, es acordar qué formato tendrá, y por tanto, quiénes la podrán componer; también qué calendario seguirá, por ejemplo cuándo será la primera reunión.

Otro de los pilares de la negociación es “la recuperación de derechos fundamentales”, en palabras de las fuentes.

 PSOE y ERC coinciden en un diagnóstico sobre la realidad social, y por ello, están muy cerca de pactar la reversión de la llamada “ley mordaza” o la de los “aspectos más lesivos de la reforma laboral”. Por aquí apenas ha habido problemas entre las partes.

Como el telón de fondo de la negociación es el futuro de Cataluña, y en concreto cómo abordar su “conflicto político” -dos de los tres comunicados subrayaban que ha habido avances al respecto-, las fuentes reconocen que las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez no están exentas de presión.

Para que la investidura de Sánchez sea viable resulta clave la posición de los trece diputados de ERC. Su abstención ayudaría mucho, pero a ella tendrían que sumarse los cinco parlamentarios de EH Bildu, y si no fuera así, el PSOE necesitaría el “sí” del PNV, Más País, Compromís, PRC, Teruel Existe y BNG.

Se da casi por hecho el “no” de JxCat y por hecho el de la CUP, dentro del ámbito regionalista, nacionalista e independentista del Congreso.