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31/05/2019 07:22 CEST | Actualizado 31/05/2019 07:22 CEST

Sanxenxo durante el siglo XX

¿Qué tiene Sanxenxo para ser fuente de inspiración en películas, libros y atraer a tantísima gente?

AndresGarciaM via Getty Images
Sanxenxo. 

“...el pueblo veraniego de Sanxenxo es el único de la orilla derecha de la Ría de Pontevedra llamado a obtener próximo desarrollo, principalmente como punto de baños, en cuanto se hallen terminadas las líneas férreas del país y se concluya la carretera de diez a doce kilómetros que habrá de unirlo a la capital. Sucederá con él lo que con los pueblos de Trouville, Deauville y otros puntos de la Bretaña y Normandía, escondidos antes en aquellas brumosas costas y transformados hoy en elegantes estaciones de verano...”

(Celso García de la Riega en la Ilustración Cantábrica, 1882)

 

Vaya premonición, lo clavó el Sr. de la Riega hace casi 140 años. Después de hablar sobre Sanxenxo en el siglo XIX, a principios del siglo XX y sobre su historia... ¿Qué tiene Sanxenxo para ser fuente de inspiración en películas, libros y atraer a tantísima gente? ¿Qué ocurrió a lo largo del pasado siglo para que Sanxenxo llegase a ser lo que es hoy?

Muchos no sabréis que Sanxenxo ha sido escenario de varias películas: El Hereje (1957; escenarios en Portonovo, Sanxenxo y la isla de Ons); Sonatas; Botón de Ancla (1961); Flor de Santidad y La alegre casada (1975, escenarios en el Pazo de Quintáns y la playa de A Lanzada). Sanxenxo ha inspirado a varios literatos como doña Emilia Pardo Bazán que pasó varios veranos de su niñez en el Pazo de la Torre de Miraflores y Sanxenxo aparece en su obra (ej. Una Cristina); don Ramón del Valle-Inclán usó a menudo las leyendas de Gondar o A Lanzada; Francisco Camba se inspiró en un naufragio en Sanxenxo para su novela Mar Loba (1928); Ramon Cabanillas compuso alguna poesía sobre Sanxenxo; Luis Rodríguez Seoane y su verso Mariñeiro da Lanzada; Xosé L. Parente con la poesía Camiño de Portonovo o la popular canción Os Meus Amores de Manuel Uhía Lorenzo, etc. Por lo tanto, algo tiene que tener esta tierra sanxenxina para que la gente la quiera tanto y la visiten tantos ya desde hace décadas, por no decir siglos.

Durante los primeros años del s. XX, Sanxenxo aún no ofrecía o no sabía explotar su potencial turístico. Sanxenxo tenía fábricas de tejas, conservas, salazón, armadores, farmacéuticos… y muchos marineros, agricultores y también gente que emigraba a América. A principios del pasado siglo, Augusto González-Besada, político pontevedrés que llegó a ser ministro en la época de Alfonso XIII (fue defensor de los marineros y propuso la carretera que une Sanxenxo con Portonovo que se hizo en 1910), hacía visitas habituales a Sanxenxo entablando amistad con el alcalde, por aquel entonces, Ramón Orge Pérez. Otras personalidades de la época hacían lo mismo y también visitaban Sanxenxo.

Durante el primer cuarto del s. XX se instala la primera Estación Telegráfica en la calle Progreso, se inaugura el Hotel La Terraza (1915, primer hotel de Sanxenxo) y el alumbrado eléctrico (1923), se construye el dique del puerto de Sanxenxo (1925), pero aún hoy estamos a la espera del relleno con arena de la playa da Carabuxeira… En esa época había los balnearios de Mondariz, Caldas de Reyes, la isla de La Toja y además el Balneario de Sanxenxo que consistía en los baños en la hoy famosísima playa de Silgar. Por cierto, la mujeres usaban bañadores que le llegaban hasta el cuello y los hombres calzones y camiseta. En esta primera parte del s. XX tendremos muchos veraneantes ilustres (Miguel Gil Casares, Julio y Francisco Camba o Alejandro Pérez Lugín autor de la famosísima obra La Casa de la Troya, etc).

Llegar a Sanxenxo en los años cuarenta en coche o tren era una odisea, y aún así venían veraneantes (o turistas).

En 1930 el núcleo sanxenxino eran unas cien casas, el peñascal del muelle, un Casino y la famosa Casa de los Baños en Silgar que se sostenía sobre pilares de madera (destruida en 1935 por un temporal). En está época, llegan varios de los veraneantes históricos de Sanxenxo que volverían año tras año y construirían sus chalet en Silgar. Hoy creo que solo queda la famosa Casa das Cunchas ya que los chalets per se pasaron a mejor vida con la especulación urbanística reciente. El teléfono llegó a la Casa Consistorial en 1930, el primer taxista con su coche Ford en 1932, y los primeros automóviles privados y la gasolinera a finales de los años treinta. En 1943 había los cines (La Terraza y Salón Torres de Villalonga), los salones de baile (Cervantes de Sanxenxo, Francisco Souto en Villalonga, Mecho y Juventud en la Granja, el salón Gloria de Juan Norat Piñeiro en Portonovo, etc). Fiesta, como bien vemos, hubo siempre en Sanxenxo.

Llegar a Sanxenxo en los años cuarenta en coche o tren era una odisea, y aún así venían veraneantes (o turistas). Sanxenxo ofrecía descanso estival, un ambiente familiar, su playa de Silgar (sin muros de piedra, y en su lugar, una duna de arena blanca), sus romerías, rondas por las calles… y así surgió el amor, se formaron muchas parejas y vivieron felices. En los años 40 se fundan el Portonovo C.F. y el Villalonga, mientras otros como el F.C. Dorrón, cuarenta años más tarde (1982). La construcción el muro de piedra de Silgar se hace en los años 1949-1950 y no sería hasta 1975 que se hará la acera hasta Portonovo y se iluminarán tanto la playa como las principales calles de Sanxenxo. En 1947 se descubren las minas de casierita (de donde se saca el estaño) en Aios que cerrarían en los años 60. Se constituye el Club Náutico de Sanxenxo en 1951 (hoy en día “Real” Club Náutico de Sanxenxo) y la Reina de las Fiestas Patronales se comienza a proclamar en 1952.

Ya en la década de los 60s el turismo comienza a ser una realidad, tenemos... ¡7.000 veraneantes! Se mejoran el alcantarillado y abastecimiento de agua, llega la luz al ámbito rural, se hacen colegios y mercados, y se construyen bloques de viviendas. Y así, comienza la especulación urbanística y casi se duplican el número de viviendas en los años 60. El problema es que (sin La Ley de Costas - 1988) esto fue como la conquista del oeste, y en muchos sitios la propiedad privada llega hasta la pleamar. Sobran ejemplos a lo largo de la costa sanxenxina, algunos bastante sangrantes. Esos días de playa y alterne crearon pandillas de amigos que durarían de por vida. Se construye el antiguo Club Náutico de Sanxenxo que se inaugura en 1961 contando entre sus socios con el actor Manolo Morán (era suyo el terreno donde se construyó el Nuevo Templo de Sanxenxo) y el físico Julio Palacios. Pasaron por allí los reyes Balduino y Fabiola de Bélgica, Julio Iglesias (que cantó en 1964), el Premio Nobel Camilo José Cela… Juan Carlos I, en su época de guardiamarina visitaría Sanxenxo a menudo, y hoy como Rey Emérito, Sanxenxo es casi su segunda casa. Y cómo no, aquel que aún retumba en el oído de todos los españoles, y que últimamente está en boca de todos pero sin destino final, el mismísimo Francisco Franco, otro asiduo a Sanxenxo en su famoso yate Azor…

El 25 de agosto de 1970 se levanta la estatua homenaje al Aviador Piñeiro, uno de los personajes más famosos de Sanxenxo, y que llegó a ser alcalde de Sanxenxo (1918-1922). Solía aterrizar con su avioneta en Baltar y hacía su famoso vuelo de la “gaviota” tocando con un ala el mar. En esta década se construyen hoteles, se ofrecen pisos en alquiler, campings y se construye la central eléctrica de Villalonga (1975) -Sanxenxo dispone a día de hoy de una nueva central eléctrica en el recién inaugurado Parque Empresarial de Nantes. El conocido grupo folklórico Os Gatiños de Portonovo actúan por primera vez en un partido de fútbol del Portonovo el día de Santiago Apóstol de 1971. Surgen grupos musicales como Os Vieiras, Brebaxe y los míticos Goma 2 (1978).

La Ley 3/1983 de normalización lingüística hace que Sangenjo pase a “Sanxenxo”, y así con muchos de los topónimos del ayuntamiento. En la temporada 1983-84 y en tercera división, el Portonovo C.F. jugaría con el Deportivo de la Coruña a partido único el pase a segunda ronda. Ganó el Deportivo 5 a 4, en un partido histórico. La población de Sanxenxo aumenta y tiene 15.387 habitantes y 70-80.000 veraneantes en 1986. La playa de Silgar consigue su primera Bandera Azul en 1987, a partir de ahí, el crecimiento (urbanístico, turístico, etc) ha sido un sin parar, batiendo todos los récords hasta el día de hoy (2019).

¿Tendrá un límite el turismo en Sanxenxo?

Los años 90 serán la época de la marcha en Portonovo. Muchos recordareis las discotecas abiertas hasta el amanecer y llenas de gente que venían de toda Galicia y parte de España. A tope todo, incluso los fines de semana del invierno. La cosa ha cambiado bastante en Sanxenxo y alrededores, como en el resto del país, con la apertura del nuevo Puerto Deportivo de Sanxenxo en 2005, las nuevas leyes (tráfico, antitabaco, licencias locales, etc), el cambio generacional/forma de pensar/gustos/etc, la entrada del euro, Internet y las nuevas tecnologías, las redes sociales, los cambios políticos, la famosa crisis,… Señores, los tiempos han cambiado, pero el tirón de Sanxenxo sigue más fuerte que nunca, aunque en época estival se masifica. Aparte de sol y playa, se está promocionando el turismo verde, cultural, senderismo… Se están restaurando pazos y otro patrimonio, se promociona la Ruta del Padre Sarmiento por el Salnés, se van a abrir varias rutas de senderismo y molinos en Dorrón, Bordones, Fabaiños, Arnosa, etc. En definitiva, Sanxenxo es una marca reconocida, un destino inteligente, y su estructura turística apuesta por la calidad. Se debería pensar no solo en el presente, sino también en el futuro de Sanxenxo. ¿Tendrá un límite el turismo en Sanxenxo?

Acabo agradeciendo la gran labor de gente como Isidoro Sabell Salgués, Celestino S. J. Vieitez Arizaga, Jose M. Abel Expósito, Marcelino Agís Villaverde, Ana Cancela Muras, Rafael Fontoira Surís… que hacen posible que la historia de Sanxenxo llegue a nosotros. Gracias.

 

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