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02/08/2020 20:48 CEST | Actualizado 03/08/2020 15:18 CEST

Aterriza la Dragon Endeavour Space X tras completar con éxito una misión espacial histórica

Los dos astronautas, que despegaron el 30 de mayo, han pasado 62 días en la Estación Espacial Internacional.

Los astronautas de la NASA Robert Behnken y Douglas Hurley han aterrizado con éxito en el Golfo de México a bordo de la cápsula Dragon Endeavour SpaceX tras cumplir con una histórica misión iniciada el 30 de mayo.

Así ha sido la llegada de los astronautas a la Tierra:

A los pocos minutos de aterrizar, los astronautas han confirmado que se encuentran bien. Ambos abandonaron la Estación Espacial Internacional (EEI) tras pasar 62 días allí. 

La cápsula ha caído en aguas del Golfo de México y ha sido remolcada a Pensacola (al noroeste de Florida, EEUU).

Finaliza así la misión Demo-2, con la que se certifica la capacidad de SpaceX, la compañía de Elon Musk, para realizar viajes espaciales comerciales.

El viaje de Behnken y Hurley fue el primero desde suelo estadounidense y en una nave comercial hasta la EEI desde que en 2011 concluyó el programa de transbordador de la NASA.

Behnken y Hurley, que han dormido ocho de las 19 horas que ha durado el regreso a la Tierra desde la EEI, fueron despertados desde el centro de control con una grabación de audio de los hijos de ambos, según un comunicado de la NASA.

En total estuvieron 62 días a bordo de la EEI, durante los cuales dieron 1.024 vueltas a la Tierra, dedicaron 114 horas a la investigación y vieron llegar y salir de la estación espacial a varios vehículos espaciales, según informó la NASA.

Behnken participó en cuatro caminatas espaciales con otro astronauta de la NASA, Chris Cassidy, que se encontraba en la EEI cuando ellos llegaron.

Si el viaje de ida fue histórico, el de regreso también, pues será la primera vez en 45 años que la gente pueda contemplar el amerizaje de una nave espacial.

La última vez fue el 21 de julio de 1975, cuando la tripulación de una misión Apollo-Soyuz cayó al océano Pacífico, cerca de Hawai.

En 2014 la NASA otorgó a Boeing y a SpaceX contratos por un total de 6.800 millones de dólares para desarrollar el programa comercial de transporte espacial y dejar de depender de la nave rusa Soyuz que ponía en órbita a los astronautas de la agencia estadounidense desde que está canceló su programa de transbordadores en 2011.