ECONOMÍA
09/04/2020 14:39 CEST

Sven Giegold: “El Covid-19 es un desafío común a Europa que debería financiarse con coronabonos”

Entrevista al diputado alemán colíder del Grupo Los Verdes/Alianza que se opone a la actitud de la Alemania de Merkel y la de Holanda de Rutte.

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Sven Giegold

Sven Giegold es el diputado alemán colíder del Grupo Los Verdes/Alianza Verde Europea del que supimos hace unos días cuando, en un tuit en español que replicaron redes y medios, se posicionó contra la actitud de la Alemania de Merkel y la de Holanda de Rutte. Ambas abogan por obligar a Italia y España a pasar por un nuevo rescate de condiciones draconianas para acceder a los fondos MEDE. El Eurogrupo ha vuelto a fracasar en el desbloqueo de más de medio billón de euros con los que sostener las economías de los países europeos ante la crisis del Covid 19 y sigue buscando un acuerdo que no llega.

Giegold, compañero de Equo en las instituciones de la UE, recuerda que no sólo basta con los coronabonos. Como el partido de los verdes españoles, mantiene que es el momento de asumir y respetar en su integridad “los acuerdos de París”. Pero no libra a los españoles de su responsabilidad al votar a gobiernos que implantaron la austeridad brutal, que además eran partidos corruptos. Le preocupa el posible deterioro de la democracia con los poderes especiales de la pandemia. Pese a todo, no cree que este sea el final de la Unión Europea, donde los apoyos interregionales siguen siendo claves y muy grandes comparados con otras zonas del planeta.  Responde a las preguntas de El HuffPost por correo electrónico.

 - ¿La actitud de Alemania y Holanda —Merkel y Rutte— hacía España e Italia con el COVID-19 y los eurobonos, ¿es una muestra de que la Unión Europea tiene los días contados?

 No, el apoyo brindado entre los estados miembros de la Unión Europea va mucho más allá que cualquier otro programa de apoyo internacional. Nosotros, los Verdes en Alemania, criticamos a nuestro gobierno cristianodemócrata y socialdemócrata por bloquear la propuesta de los coronabonos. Pero también reconocemos que en ninguna otra región del mundo hay tanto apoyo financiero y práctico interregional entre los estados miembros. 

España me parece muy ocupada con sus propios conflictos regionales sin resolver

- El Norte, que ya sometió al Sur al ‘austericidio’ en 2008 con la Gran Recesión —aunque algunos luego se disculparon—, ¿no ha aprendido de esa experiencia?

De lo que carecemos es de un debate europeo sincero. La pregunta ya implica la toma de una posición. En primer lugar, la colaboración europea evitó la bancarrota de varios países después de la toma medidas políticas inadecuadas tanto en el Norte como en el Sur. Esto se combinó con políticas de austeridad muy dañinas.

Sin embargo, esto no fue ordenado simplemente por los del Norte. Los gobiernos del Sur podrían haber elegido, a pesar de estar presionados por los países del Norte. En general, los ciudadanos en todas partes eligieron gobiernos que apoyaron la agenda de austeridad. Esto ha contribuido a poner las bases para el colapso de la sanidad pública, por ejemplo en España. Mientras el FMI ha emitido valoraciones negativas de aquellas recomendaciones, la UE hasta hoy día se ha negado aceptarlo, a pesar de la presión de los Verdes sobre la Comisión Europea.

- ¿Cuáles son los principales defectos de los países del Sur: falta de responsabilidad en el gasto, escasa conciencia a la hora de pagar impuestos, derrochadores? Son ejemplos.

 No hay “los países del Sur”. Ya en Italia y España las diferencias regionales son enormes. Italia sufre principalmente las consecuencias económicas de la división entre el Norte y el Sur en el país. España me parece muy ocupada con sus propios conflictos regionales sin resolver. No quiero posicionarme en este debate, pero Europa debería ofrecer mediar si se quiere. Más allá de eso, parece difícil ver tanta corrupción incluso en los partidos gobernantes sin que estos sufran un castigo devastador por parte de los votantes. Sin embargo, la corrupción es un peligro clave para el desarrollo económico y la buena gobernanza. 

Es inaceptable que la comisión de la UE no actúe con procedimientos de infracción duros contra el gobierno húngaro

- Los poderes especiales que se conceden a los Gobiernos para gestionar el Covid19 ¿son otro peligro para la superviviencia de las democracias? 

Sí, es inaceptable que la comisión de la UE no actúe con procedimientos de infracción duros contra el gobierno húngaro. Igualmente es amargo que los conservadores húngaros aún no estén excluidos del Partido Popular Europeo. Mientras que 13 partidos miembros han exigido esa exclusión recientemente, el PP español y el CDU / CSU alemán mantienen un silencio vergonzoso. Aún se desconoce si la democracia sufrirá más en general. Primero, podemos observar un fuerte respaldo en toda Europa a las contundentes medidas promulgadas por los estados democráticos. Esto puede demostrar la legitimidad de las políticas públicas también en otras crisis, como la crisis climática o la lucha contra las desigualdades excesivas.

- Cada país contabiliza los casos de Covid19 de manera distinta. ¿Se están sacando conclusiones en base a cifras no unificadas que podrían estar reflejando una falsa realidad? ¿Es entonces lógico estar juzgando a países que no disfrazan sus cifras?

No soy especialista en virología y sus estadísticas. Soy economista.

 - ¿Los prejuicios del Norte hacía el Sur impiden un análisis equilibrado y veraz de la situación?

El virus ha afectado a todo el mundo, pero en el Eurogrupo las antiguas divisiones continúan. Sin embargo, también la dinámica de la política europea es mucho más compleja que “Norte” y “Sur” Hay mucho Sur en el Norte; y mucho Norte en el Sur. Y lo que es más importante, existe también un fuerte Este en Europa.

- Los coronabonos ¿son una solución?

Europa debería adoptar COVID 19 como un desafío común y financiar sus costos a través de los coronabonos emitidos por un fondo común y reembolsados de acuerdo con la fuerza económica. Y de manera más práctica, necesitamos salir de la crisis económica a través de un programa de reconstrucción europea que debería corresponder plenamente con los objetivos del acuerdo de París para combatir el cambio climático.

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