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02/11/2013 09:59 CET | Actualizado 02/01/2014 11:12 CET

La aplicación que nos quitará el trabajo (mecánico)

Admiro a los creadores de Duolingo, como a tantos emprendedores en el mundo del aprendizaje de segundas lenguas en internet. Sólo espero que sigan preocupándose por la calidad de su producto, por el beneficio para la sociedad, tanto o más que por hacer dinero.

"Me gustaría escuchar tu opinión honesta, imparcial y que posiblemente acabe con tu carrera profesional..." La viñeta del New Yorker es difícil de traducir pero sirve para explicar cómo me siento cuando me preguntan por el futuro de la enseñanza de lenguas. Somos muchos los que pensamos que la proliferación de aplicaciones y redes sociales va a reforzar el papel de los facilitadores de aprendizaje. Sin embargo, estos espacios también pueden desvelar y cubrir lagunas en el aprendizaje presencial.

En este sentido, un estudio reciente sugiere que 34 horas de aprendizaje con la aplicación de traducción de Duolingo son más efectivas que un trimestre de español en la universidad (11 semanas). El experimento, patrocinado por la propia compañía, tiene varios puntos débiles. En primer lugar, usaron un test sin un componente de interacción oral. Por otra parte, no contrastaron sus datos con un grupo de control en la universidad sino con estimaciones estadísticas y las notas de corte del test. De hecho, los autores no trabajan en el campo de la adquisición de segundas lenguas, al margen de dos estudios previos sobre Rosetta Stone y Berlitz. Finalmente, tal y como reconocen los investigadores, Duolingo resultó menos efectiva para estudiantes más avanzados.

La búsqueda de validez científica es encomiable, sobre todo si se aspira a mejorar el producto, más allá del marketing. No obstante, este tipo de comparaciones no ayudan a entender lo complicado que es aprender una lengua de forma autodidacta. La mayoría de nosotros necesitamos facilitadores de aprendizaje, con horas y horas de experiencia y formación en el campo de segundas lenguas.

Esto no quiere decir que Duolingo sea una estafa, sobre todo porque es gratuita. Es más, estoy convencido de que puede ser más efectiva que una clase tradicional, sin interacción comunicativa y carente de pretensiones intelectuales. Duolingo es una aplicación adictiva, adaptativa, fácil de usar y con mucho potencial para el aprendizaje de lenguas. No es extraño que ya tengan 10 millones de usuarios. Lo raro es que no haya más profesores de lenguas que recomienden Duolingo o Quizlet a sus estudiantes para practicar palabras y colocaciones (lenguaje formulaico) fuera de clase. Como apunta Robert Blake, es improbable que las nuevas tecnologías reemplacen a los profesores pero pueden dar preferencia a los que saben cómo explotarlas. Aplicaciones como Duolingo pueden ser un buen complemento del trabajo crítico, interactivo, en clase.

Por el contrario, Duolingo supone una amenaza para Rosetta Stone, Pimsleur o los libros de texto, cuyo precio generalmente desorbitado se explica tanto por la cantidad de material que ofrecen como por el precio de las clases y la existencia de un mercado roto, en el que los estudiantes no tienen otra alternativa de compra. No por casualidad las editoriales de libros de texto se han volcado en la creación de material y ejercicios online que facilitan el aprendizaje del estudiante y reducen el trabajo mecánico del profesor de lenguas.

Una ventaja de los libros de texto, que no veo de momento en Duolingo, es la existencia de una reflexión y adecuación con los marcos de referencia para el aprendizaje de lengua como, por ejemplo, los estándares y las líneas directivas de ACTFL, el Marco común europeo de referencia para las lenguas o el Plan curricular del Instituto Cervantes. Esto puede limitar el impacto de Duolingo si es cierto que aspiran a que aprendamos lenguas con la misma eficacia que hacemos en clase.

Admiro a los creadores de Duolingo, como a tantos emprendedores en el mundo del aprendizaje de segundas lenguas en internet (he hablado con varios de ellos en los últimos años). Sólo espero que sigan preocupándose por la calidad de su producto, por el beneficio para la sociedad, tanto o más que por hacer dinero, sin contraerel síndrome de Walter White en Breaking Bad: "Estoy en el negocio de crear un imperio". De nuevo, la traducción literal es imposible pero se trata precisamente de eso. Es muy difícil adquirir una lengua a partir de meras definiciones. El reto de Duolingo no es distinto al del profesor de idiomas: hacer que los estudiantes usen la lengua en otras comunidades y que la usen a lo largo de toda su vida.

DE EXPERTO A EXPERTO