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21/10/2014 07:17 CEST | Actualizado 20/12/2014 11:12 CET

Juan Cartagena: "La economía colaborativa puede ayudarnos a eliminar ciertos excesos del capitalismo"

"Con la economía colaborativa, el PIB y la riqueza en general aumentarán, pero la facturación de algunas industrias bajará. Alguna de estas industrias son lobbies muy poderosos, como por ejemplo la industria hotelera, pero no podemos mirar solo la facturación de estas industrias", comenta Juan Cartagena.

Hace unas semanas escribí un post sobre economía colaborativa que suscitó cierto interés, y por el que recibí la felicitación de Lara, la community manager de Traity, un portal que aspira a convertirse en el estándar de la reputación en el ecosistema del consumo colaborativo. El fundador y CEO de Traity es Juan Cartagena, un joven español que lleva ya varios años trabajando en Silicon Valley. Juan es además uno de los expertos más destacados en economía colaborativa. De hecho, mientras lo entrevisto vía videoconferencia, se encuentra en Londres para participar como panelista en la Independent Review of the Sharing Economy organizada por el Gobierno británico. Por todo ello confío en que una entrevista con Juan puede dar de sí algo interesante y le pido a Lara que nos ponga en contacto. Espero que, como lectores, encontraréis sus reflexiones tan interesantes como yo como entrevistador.

Si quieres leer la transcripción completa de la entrevista, está disponible aquí.

Sobre Traity

P - ¿Qué es Traity, y cuál es vuestra historia?

R - Nuestra historia empieza cuando conocí a mi novia por internet: antes de nuestra primera cita, ella estaba muy nerviosa y me buscó en Google y en todas las redes sociales: Facebook, LinkedIn, Twitter, es decir, en todas partes. Quería hacerse una mejor idea de quién era yo y comprobar si le había mentido en algo, lo que era su principal preocupación. Luego me lo contó y nos reímos un rato, pero me hizo pensar en el problema de la reputación online, que me parecía interesante. Es decir, yo soy un buen chaval, pero me era imposible demostrárselo. Tiempo después compré un ordenador por internet en una página web de compra-venta de productos de segunda mano y nunca me lo mandaron, lo que me dio que pensar en cómo podrían solucionarse este tipo de problemas para las transacciones en la red. Me junté para ello con Matthew Bothner, un profesor mío de Chicago, experto en el ámbito del estatus y reputación. Empezamos a pensar en cómo la reputación funciona offline, y cómo podíamos trasladarla online. A partir de ahí empezamos a trabajar en este proyecto, del que el profesor Bothner es inversor y consejero, desde hace ya unos dos años. La intención de Traity es crear un estándar de la reputación que permita agregar toda la información que existe en las redes sociales, o de las transacciones online positivas en eBay o Airbnb, y que demuestran que eres una persona que existe y fiable.

P - ¿En qué se diferencia Traity de otros portales, como por ejemplo Klout?

R - Déjame darte un ejemplo: mi madre no usa Twitter, por lo que no tiene seguidores ni retuits, pero ello no significa que no tenga reputación: mi madre es una persona de fiar, no es problemática y, si quiere alquilar tu coche, no te va a dar problemas. En cambio, Lady Gaga puede tener millones de seguidores en Twitter, pero a lo mejor no es una gran conductora, y si se trata de alquilarle tu coche, a lo mejor te lo piensas dos veces. El tema de la puntuación puede dar lugar a confusión, pero se trata de contextos diferentes. En Klout se trata de ver quién tiene más renombre o un Klout más alto (es comparativo), mientras que en Traity nada impide en principio que todos tengamos una buena reputación. En Traity aspiramos a trasladar la reputación del mundo offline al mundo online. Y tratamos de ser inclusivos e integrar a gente como a mi madre o mi abuela en el grafo de la economía colaborativa.

P -Vuestra aspiración está clara. Un ejemplo en el que Traity hubiera podido ayudar: mi hermana alquila de vez en cuando su apartamento en Airbnb, y puesto que Barcelona como destino va como un tiro, se alquila muy bien. Hace poco tuvo una petición para alquilar su apartamento de un desconocido que además no tenía comentarios de otros usuarios. La pregunta en estos casos es: ¿lo alquilo o no? Después de haber tenido una serie de experiencias positivas decidió hacerlo, y resultó que la persona no era de fiar, hubo destrozos en el piso y signos de que en el apartamento había habido una fiesta del copón. Traity aquí hubiera podido jugar un rol.

R - Cierto, y fíjate que en este caso no se trata de un fraude o de un acto criminal, sino simplemente de una persona que no era fiable.

Sobre la economía colaborativa

P - ¿Cómo le explicarías a alguien que no haya oído hablar nunca de economía colaborativa, pongamos que tu abuela, de qué se trata todo este tema?

R - Le diría que cada vez que ella compra un producto o un servicio de una empresa está pagando no solamente el producto sino también los salarios de los directivos, managers, etc. Pero si tenemos una tecnología que agiliza el que yo pueda alquilar directamente el coche del vecino del tercero que éste no utiliza, no le pago nada a ningún directivo y le doy al vecino directamente el dinero por un coche que no usa, y su coche me sirve a mí lo mismo que uno alquilado a una empresa de alquiler. Al final, gracias a esta colaboración, logramos eliminar capas, pasando de estructuras centralizadas a una estructura de nodos. Los nodos, detrás de los que hay personas, pueden interactuar directamente sin tener que pasar por la cúspide de la pirámide.

P - En su libro La sociedad del coste marginal cero, Jeremy Rifkin sostiene que la economía colaborativa anticipa un cambio de modelo, en cierta forma cree que ayuda a realizar la profecía de Marx de que demasiado capital acaba matando al capital.

R - El momento en que el retorno marginal del capital es igual al coste marginal, ¿no?

P - Exacto, y si el coste marginal es casi nulo, el retorno también lo es, como está ocurriendo en ciertos casos, digamos por ejemplo la industria del libro electrónico. Hay quien lo ve de otra forma, como en el artículo de Byung-Chul Han que te envié, quien cree que la economía colaborativa anticipa más bien algo así como el capitalismo al cuadrado. Creo que tú no ves tampoco en la economía colaborativa revolución alguna, no se trata de un cambio de paradigma, sino de agotar el paradigma: se trata de hacer un uso del capital más eficiente, dentro de un modelo estrictamente capitalista.

R - Sí, lo veo así. Creo que la economía colaborativa puede ayudarnos a eliminar ciertos excesos del capitalismo, la cúspide de la pirámide de la que hablaba. El ejemplo más claro es el de la transacción que ocurre entre un agricultor y yo, en la que la mayor parte del dinero se va hacia las capas que cubren la transacción, mientras que si tengo la posibilidad de comprarle al agricultor directamente no pago las capas. Sigue siendo una transacción en la que yo compro, digamos un plátano, porque el beneficio que me reporta el plátano es mayor que su coste, y para el agricultor el precio que me cobra por el plátano es mayor que el coste de cultivarlo. Sin embargo, los márgenes de beneficio se reparten mejor entre el agricultor y yo si realizamos la transacción directamente que si hay una tercera parte. En el ejemplo que te acabo de dar casi siempre vamos a necesitar una tercera parte que haga posible este mercado, pero ciertas transacciones pueden realizarse por internet casi sin intermediarios. Es el caso de Uber, que cobra una comisión del 20% por facilitar los ride shares, alquileres o como quieras llamarlos, que es quizás excesiva. Pero, por otra parte, es bastante menos de lo que pagarías usando otras empresas que usan más capas, como por ejemplo Avis. Además, cuando haya más empresas como Uber, estoy convencido de que esa comisión del 20% también acabará bajando.

P - Pero justamente, Juan, si hablamos de Uber y consideramos que el sector del taxi es un monopolio estructurado tal y como me indicaste en un mail anteriormente, en el que hay que pagar una licencia para pertenecer al monopolio, ¿no crees igualmente que Uber tiene una voluntad claramente monopolística? Tengo entendido que en Estados Unidos están yendo a cuchillo con toda empresa que intenta entrar en el sector.

R - Sí, es cierto.

P - Desde mi forma de ver, simplemente estamos hablando de la sustitución de un monopolio por otro, el de los taxistas por el de Uber.

R - Sí, pero aquí has de entrar a valorar de qué tipo de monopolio se trata. Hay monopolios que son un freno a la innovación y no generan beneficio para los consumidores, y hay monopolios que son lo contrario, y que además lo son de facto durante un momento, pero que se pueden romper. En el caso de los taxis, se limita la entrada a nuevos taxistas. Es decir, se prohíbe que haya nuevos trabajadores, mientras que en Uber, sobre el papel, la entrada es libre: se creará así trabajo mientras que a los conductores les interese estar en Uber, hasta el punto en que el número de clientes deje de ser suficiente para que compense entrar en ese mercado.

P - Para mí, lo que describes se parece al mercado de los taxis en Dakar. De hecho, en los lugares en los que hay poca regulación hay un beneficio para el consumidor: los taxis en Dakar son baratos, pero el taxista está trabajando por algo que se aproxima mucho a lo que será un sueldo mínimo en Dakar. Normalmente el taxista no es el propietario del taxi, un "semirrico" posee un coche destartalado, que le alquila a un tipo pongamos por 12 euros diarios para que lo explote como taxi. Si el taxista saca unos 20 euros diarios, su ganancia diaria son unos 8 euros.

R - Entiendo por dónde vas.

P - Permíteme hacer de abogado del diablo. Me gusta mucho casi todo lo que tiene que ver con la economía colaborativa, pero esta empresa concretamente me despierta suspicacias. Estoy de acuerdo con que Uber es más eficiente que los taxistas, y creo también que los taxistas se equivocan defendiendo sin más sus privilegios, ya que tienen que ofrecer a los usuarios lo que piden y no deberían bloquear el progreso tecnológico. En mi opinión, los taxistas deberían crear sus propias plataformas colaborativas accesibles desde smartphones y con precios similares a los que propone Uber. E ir más allá, y proponer plataformas colaborativas para compartir taxis, como también se hace en países como Marruecos, en los que es normal coger un taxi en el que ya hay alguien. ¿Conoces WeCab?

R - No, la verdad es que no la conozco.

P - La usan sobretodo ejecutivos que llegan al aeropuerto y quieren ahorrase los 20 minutos de cola que hay en horas punta en aeropuertos como el de Orly, por dar un ejemplo. Se ponen de acuerdo para compartir taxi con una persona que está al inicio de la cola y comparten taxi.

R - Sí, entiendo. Estas plataformas tienen todo el sentido del mundo, a todos los niveles, social, económico, ecológico, en ahorro de tiempo, se mire como se mire.

P - Cuando hablas de estos asuntos, a menudo lo planteas como eliminar capas o intermediarios. Yo lo que veo más interesante es la posibilidad de hacer un uso del capital más intensivo. Antes hablabas de Avis, que como empresa puede muy fácilmente medir su ratio de rotación de activos inmovilizados, medido como su facturación dividida por el valor de su flota de coches. Evidentemente, intentan aumentar las ventas en relación al valor de la flota. ¿Por qué no íbamos a hacer lo mismo como sociedad?

R - Sí, totalmente de acuerdo. Es justamente hacia dónde vamos.

P - Ahora bien. Si el consumo colaborativo se desarrolla tanto como tú y yo probablemente deseamos, cabe la posibilidad de que ello impacte negativamente en el crecimiento del PIB. Es decir, que una empresa como RelayRides se cargue a Avis, pero que luego la facturación de RelayRides sea inferior a la de Avis. Es un riesgo real, del que me parece que alertabas en tu artículo en Forbes.

R - Quizás no me expresé bien. La idea que yo quería expresar es que a corto plazo la facturación de ciertas industrias puede bajar. Es decir, la facturación de los hoteles podría bajar, pero la gente que ahorre dinero en un hotel yendo a un apartamento alquilado por Airbnb podrá usar ese dinero en comprar plátanos o cualquier otra cosa. El PIB y la riqueza en general aumentarán, pero la facturación de algunas industrias bajará. Alguna de estas industrias son lobbies muy poderosos, como por ejemplo la industria hotelera, pero no podemos mirar solo la facturación de estas industrias.

P - Estoy de acuerdo contigo en que si aumentamos este ratio de rotación de activos global, que si existe yo no lo conozco, todos ganamos. Ahora bien, en España, que es un país en el que el turismo es el 10% del PIB, es posible argumentar que si la industria hotelera pierde, perdemos todos, ¿no crees?

R - No lo creo, la verdad. Al final, el dinero circula en España en todo caso, pero la factura no la emite el Hilton, sino Jorge Fernández. Luego él usará el dinero conseguido para comprar cosas y el dinero circulará en España.

P - Tal como tú lo ves, el turista de turno en vez de gastar 125 euros en un hotel gastará 100 en un apartamento de alquiler y 25 en un restaurante.

R - Sí, y los 100 euros irán directamente a Jorge, no al Hilton.

P - Aunque no existe a mi conocer un ratio de rotación de activos macro, en su libro El capital en el siglo XXI,Thomas Piketty menciona el ratio (β), la relación entre el capital y los ingresos nacionales (que son un 90% del PIB descontando la amortización del capital). Según la tabla que te envié, podemos deducir que en España tenemos mucho capital, lo que es bueno, pero extraemos muy poco PIB del mismo en relación a un país como Alemania, lo que en mi opinión es un síntoma de ineficiencia en el uso del capital.

Relación Capital/Ingresos de algunas economías avanzadas en 2010 (Ingresos = PIB - Depreciación del capital, siendo los ingresos típicos el 90% del PIB). Fuente: Thomas Piketty (El capital en el siglo XXI).

R - La verdad es que solo he leído reseñas del libro, por lo que me cuesta opinar. Por lo que he podido leer (β) depende también del crecimiento. Los datos son de 2010, me pregunto si no estarán sesgados por el bajo crecimiento de 2010.

P - En el largo plazo (β) es, en efecto, la tasa de ahorro dividida por la tasa de crecimiento, pero solo en el largo plazo, en el libro se explica muy bien, te lo recomiendo. La foto de 2010 es exacta, con alguna mínima corrección.

R - Lo que me gustaría saber es qué parte de ese capital corresponde a pisos, a lo mejor la cifra para España está inflada porque tenemos tendencia a comprar pisos. ¿El ratio incluye la deuda?

P - Para calcular el capital, parte del patrimonio neto. Es decir, resta la deuda a los activos. Puedes partir del principio de que el ratio es más o menos ajustado, contrastado por expertos.

R - Bien, me parece importante saber con exactitud la parte del capital correspondiente a las casas antes de hablar, porque si en España hay una gran proporción de capital inmovilizado en casas u otras estructuras similares, tangibles pero poco líquidas y que están infrautilizadas, en efecto Airbnb puede ayudar a extraer más PIB de ese capital. También es importante saber qué proporción de propietarios hay en España, para tener una idea clara de quienes serán los beneficiados*. Pero sí que tengo claro que al final, si pongo a trabajar capital inutilizado el PIB ha de aumentar. En mi artículo de Forbes yo explicaba que en España, lo que tenemos, es mucha gente que va a poder contribuir en la economía colaborativa, no necesariamente con capital, pero sí con otro tipo de activos, como su tiempo o sus habilidades, y podremos generar así más ingresos que les llegarán directamente, al no tener que pasar por tantas capas como comentaba antes.

P - En tu artículo de Forbes adivino cierta ironía cuando hablas de España como Startup Nation. Crees que España puede transformarse en una sociedad de emprendedores, pero no eres en absoluto optimista en cuanto a la contribución que empresas como la tuya puedan hacer para combatir el desempleo, ya que en el mejor de los casos les daréis empleo a unas pocas docenas de personas. Eres en cambio más optimista en relación a que un desempleado pueda trabajar, corrígeme si me equivoco, cuatro horas de socorrista por decir algo y luego dos horas paseando perros y dos horas más transportando a gente con Uber, por ejemplo, gracias a portales colaborativos.

R - Sí, eso es lo que yo llamo un micropreneur (micro-emprendedor) en mi artículo de Forbes.

P - Con casi un 25% de paro estamos desgraciadamente en una posición muy buena para convertirnos en un país de micro-emprendedores.

R - Sí, y no defiendo que esa sea la mejor solución posible, pero si se lograra recortar el paro a la mitad sería parte de la solución. Mi empresa contrata a 15 personas, mucho hacemos ya pagando 15 nóminas, no creo que las empresas como la mía podamos reducir significativamente el desempleo. Sin embargo, Airbnb puede ser parte de la solución. Cierto es que no todo el mundo tiene una casa, pero mucha gente sí.

P - Además, yo puedo no tener casa, pero mi vecino sí, solo que no tiene a nadie que le abra la puerta a los turistas y me subcontrata a mí para hacerlo.

R - Conozco a una persona cuyo trabajo es gestionar pisos en Airbnb, se ocupa de todo y gestiona hasta 40 casas, y gana un sueldo que te sorprendería.

P - 40 casas llevadas por una persona me parece tan eficiente que casi da miedo, si se plantea la cuestión como lo hacen los ludistas hay que admitir que tanta eficiencia puede destruir empleo, como toda innovación tecnológica, por otra parte.

R - No creo que se vaya a generar desempleo, estoy en desacuerdo con ese punto de vista. Pienso que el capital siempre se mueve en otras direcciones. El tipo que lleva 40 casas está, de hecho, alquilando su tiempo, él no tiene ninguna casa (es decir, no es absolutamente necesario tener una casa para beneficiarse de Airbnb). Su activo es solamente su tiempo, su trabajo. Las 40 personas que alquilan un piso a través suyo y que probablemente no podrían alquilar los pisos si no fuera a través suyo se están ahorrando dinero, y el tipo que los gestiona está ganando un muy buen sueldo. Los ahorros de los 40 inquilinos vuelven a la economía en forma de gasto en restaurantes, de compras varias, lo que genera consumo y trabajo en tiendas. En este ejemplo que doy, el único perdedor es el hotelero, todos los demás ganan. Los ingresos se desplazan de un lado a otro, pero el PIB no disminuye. La innovación no hace disminuir el PIB. El otro día vi un artículo de 1912 del San Francisco Chronicle que decía algo así como que "la vida de hoy está tan agitada y todo va tan rápido que el bienestar y los empleos de la gente están amenazados". Parecía escrito en la actualidad, pero hablaba de los coches como de una amenaza para los repartidores que se movían en bicicleta. Recuerdo igualmente haber leído que, durante la Revolución Industrial, unos trabajadores llegaron a matar al inventor de un telar. Creo que hay que evitar estas actitudes y que los árboles nos impidan ver el bosque.

* Más del 80% de las viviendas españolas lo son en régimen de propiedad, el porcentaje más alto de Europa Occidental.